La Nación
¿Hasta cuándo? 1 24 junio, 2021
EDITORIAL

¿Hasta cuándo?

Definitivamente, algo muy grave está pasando alrededor del plan nacional de vacunación contra el coronavirus, como para que mes tras mes sigan creciendo las falencias en su desarrollo a lo largo y ancho del país. Y que cada vez aparezcan irregularidades difíciles de creer.

Las inconsistencias básicamente han estado en los vacunados ‘fantasmas’ o ‘colados’, es decir, ciudadanos que no existen o que sin estar priorizados, han sido vacunados, quitándole la oportunidad de inmunizarse a personas que sí están en grave riesgo.

No es posible que hayan sido priorizadas 328 personas mayores de 120 años para ser vacunadas, edad de la que no se tiene registro de personas con vida en el país. Cinco de esos casos fueron detectados en el departamento del Huila.

Como si fuera poco, también sigue creciendo el número de vacunados ‘muertos’. Se evidenció que 110 personas que aparecen como fallecidas fueron vacunadas. Al 9 de mayo, esta cifra fue de 86, creciendo en 24 el número de fallecidos. Y hay más: dentro de este grupo, 35 personas, que murieron por causas naturales no asociadas a las vacunas después de recibir la primera dosis, fueron reportadas como vacunadas con una segunda dosis.

Los graves hallazgos están consignados en un informe que acaba de divulgar la Contraloría General de la República, que además descubrió que 1.669 personas fueron vacunadas sin que hicieran parte del grupo priorizado en las etapas 1, 2 y 3 de la fase 1 del Plan Nacional de Vacunación, de acuerdo con el decreto 109 del 2021, modificado por los decretos 404 y 466 de 2021. Es decir que estas personas son menores de 60 años, no son profesionales, docentes o estudiantes del sector salud, personal de apoyo, talento humano de servicios de dicha área o se encuentran dentro de los regímenes especiales y de excepción.

Están en mora las autoridades de salud de evaluar lo que está pasando y adoptar un plan para ponerle freno a estas inconsistencias que no son de poca monta. Ya es hora además que los organismos de control empiecen a establecer responsabilidades.