La Nación
“Hubo un voto en contra del presidente Duque” 1 11 agosto, 2022
Entrevista

“Hubo un voto en contra del presidente Duque”

La senadora uribista Paloma Valencia haba con LA NACIÓN y reconoce que en las elecciones presidenciales “hubo un voto en contra del presidente Duque”. Dice que a Fico y Rodolfo les faltó el apoyo de frente del uribismo. Anuncia que le harán a Gustavo Petro oposición respetuosa, pero firme.

Jesús Antonio Rojas Serrano

editorgeneral@lanacion.com.co

La senadora en ejercicio y electa del Centro Democrático, Paloma Valencia, hace en esta entrevista con LA NACIÓN un análisis de los resultados de las elecciones presidenciales. Fija además la posición que asumirá el uribismo en el gobierno de Gustavo Petro.

Con cabeza más fría, ¿qué análisis tiene de la contienda presidencial que dejó a Gustavo Petro como el sucesor de Iván Duque en la Casa de Nariño?

Lo primero que hay que decir es que yo siento el peso de la incertidumbre porque no sé quién es el que nos va a gobernar. No sé si nos va a gobernar el Partido Comunista Clandestino y las organizaciones criminales de mayor extrema, el exguerrillero del M-19 o el alcalde mediocre de Bogotá, o nos va a gobernar ese social demócrata que vimos en las últimas semanas de la campaña presidencial. Yo todavía no sé cuál es el matiz que va a tener el nuevo Gobierno y yo creo que esta incertidumbre genera muchísimas preocupaciones porque uno no sabe con qué se viene y qué tan drástico y sectario puede ser este Gobierno.

A juicio suyo, ¿quiénes ganaron y quiénes perdieron?

Ganó, evidentemente, toda la izquierda y parte de la politiquería que estaba apoyando a Gustavo Petro. Y perdimos los que no queríamos un modelo de izquierda. Perdimos también los que estábamos contra la maquinaria politiquera y perdió la política de opinión que no es de izquierda.

Senadora Paloma, algunos coinciden en que el triunfo de Gustavo Petro representó un castigo al Gobierno de Iván Duque y al uribismo como tal, ¿Qué opina usted?

Yo creo que el Gobierno del presidente Iván Duque tiene muchas ejecutorias que mostrar. Logró destrabar muchos proyectos viales, concretó inversiones regionales muy importantes, logró avanzar en el camino de la transición energética, pero la ciudadanía no lo quiere. Y cuando usted no logra ganarse el cariño de los colombianos, tiene un problema fundamental. Yo sí creo que hubo un voto en contra del presidente Duque que es innegable y que, por supuesto, le cae al Partido Centro Democrático también, a pesar de que nosotros tengamos diferencias frente a temas del Gobierno. ¿Por qué lo digo? Muchos amigos huilenses pertenecientes a las bases del Centro Democrático me dicen por qué el presidente Duque no tuvo en cuenta al Partido, por qué en las regiones terminaron mandando los mismos politiqueros de siempre y no la gente del Centro Democrático, por qué el presidente Duque no hizo nada frente a la impunidad de los cabecillas de las Farc, por qué el presidente Duque se quedó corto en el tema de la defensa de las Fuerzas Armadas. Son reclamos que hacen parte de la línea ideológica del Partido y que uno no puede desconocer porque es cierto y en eso el Gobierno nos falló.

¿Cuál fue el origen para que el presidente Duque no se lograra conectar con la gente?

Es difícil de saberlo, pero yo creo que, primero, le tocó la pandemia y eso generó un encierro muy grande, pero, además, yo creo que fue un Gobierno que le faltó salir más a las regiones, le faltó caminar las calles, le faltó hablar más con la ciudadanía.

Senadora Paloma, ¿tiene alguna duda sobre los resultados electorales entregados por la Registraduría Nacional del Estado Civil?

A mí no me gusta hacer eco a los que dicen que se roban las elecciones porque considero que ese es un tema muy delicado. Lo que sí yo sé es que hubo una presión armada en muchas regiones del Pacífico colombiano y en otras zonas del país. De hecho, mataron a un gran amigo mío, Jesús Antonio Montano, un indígena del Cauca, al que estaban presionando. Esto genera una preocupación muy grande porque uno no sabe qué tanto fue expresión legítima de los colombianos y qué tanta fue la presión armada que hubo. Yo con esto no estoy diciendo que todo el mundo haya votado presionado, pero que hubo presión, sí la hubo.

¿Qué le faltó a Federico Gutiérrez en primera vuelta y qué le faltó a Rodolfo Hernández en segunda para imponerse en las elecciones?

Les faltó el uribismo. A ambos les faltó una campaña de opinión que es lo que nosotros representamos, gente con capacidad para debatir y defender ideas. Ellos consideraron que el uribismo era una vergüenza, que no era de mostrar, y les quedó faltando lo que era capaz de hacer el uribismo.

Pero, ¿Por qué el uribismo no se fue de frente con algún candidato?

Nosotros nos quedamos sin candidato. Imagínese que nosotros elegimos a Oscar Iván Zuluaga y salieron a decir que era fraudulenta su elección. Luego, el Equipo por Colombia no quiso recibir al Centro Democrático en la consulta y no lo quiso recibir, no porque les pareciera vergonzante el Centro Democrático, sino porque creían que les ganábamos. Eso terminó en que Oscar Iván Zuluaga se retirara y el Partido quedara sin candidato. El Partido no jugó en las elecciones presidenciales.

¿No cree que hacia futuro el hecho de no haber tenido un candidato en las justas presidenciales, le signifique algún impacto al Centro Democrático?

Al Partido no, pero a Colombia sí porque yo creo que si el Centro Democrático hubiera estado activo, los resultados habrían sido distintos. La capacidad ideológica y de trabajo de nuestro Partido hubiera podido jugar un papel importante. Esta fue una elección estrecha, la más apretada desde la época Samper-Pastrana. Yo creo que el Partido debe ahora convertirse en la fuerza que esté pendiente de los colombianos, que acompañe al Gobierno en lo bueno, ayude a mejorar lo mediocre y detenga lo que sea malo para el país. Considero que las oposiciones bien hechas fortalecen mucho la democracia y a quienes la ejercen.

Senadora Paloma, conocidos los resultados electorales, Gustavo Petro en su discurso habló de que va a “desarrollar el capitalismo en Colombia”, ¿qué piensa?

Ojalá sea cierto porque yo coincido con él: en Colombia falta profundizar los mercados. En el país no hay mercados. Nosotros estamos llenos de medidas que hacen ser muy costoso ser legal y que impide que la gente pueda competir. Yo vengo hablando hace mucho tiempo del derecho a participa en la economía. Ese es uno de los temas que le hace mucha falta a Colombia. Ojalá sea cierto. Eso se hace vía más competencia, no más regulación; se hace adhiriendo herramientas para defender el abuso de posición dominante, quitando los elementos que hacen que en Colombia los monopolios y oligopolios tengan las pregorrativas que hoy poseen. Si Gustavo Petro realmente intenta desarrollar el capitalismo, le toca jugársela con la competencia, pero hay que esperar que entiende él por capitalismo. Repito: el problema con Gustavo Petro es que no sabemos cómo será su Gobierno.

¿Cómo interpretar el nerviosismo que hay en estos momentos en muchos sectores de la economía nacional?

Es natural porque uno no sabe quién es el que va a gobernar, si el guerrillero del M-19, el alcalde mediocre de Bogotá, el social demócrata o Santos. En la medida en que el Gobierno avance y se tenga claridad de que tan sectario o destructor será, la gente se irá tranquilizando o preocupando. Considero que lo que es terrible es este momento de ‘calma-chichi’, donde lo que hay es la incertidumbre total.

¿Le dice algo de lo que se ha conocido hasta ahora de la reforma tributaria que implementaría el gobierno de Gustavo Petro?

Jesús Antonio, me sorprendió mucho que la reforma que piensan hacer es la reforma tributaria de Carrasquilla, que era gravar a la clase media. Incendiaron el país, salieron a decir que el Gobierno Duque era pésimo, y ahora reconocen que eso es lo que se necesita. Por otro lado, piensan subirle más a los impuestos a las empresas. Colombia tiene una de las cargas de tributación de empresas más altas del mundo. Nosotros lo que necesitamos es acabar con la elusión y la evasión; ahí es donde está la plata. Hay que también ahorrar. Uno no puede seguir gastando en una burocracia que vale casi el 30% del presupuesto, cuando tiene gente en la pobreza y en la pobreza extrema. La reforma tributaria de Petro trae dos preceptos equivocados. El primero, gravar a la clase media, y el segundo, creer que las empresas aguantan una tasa tributaria más alta.

Senadora Paloma, ¿qué papel va a jugar realmente el uribismo en el gobierno de Gustavo Petro?

Será un partido activo, sereno y estudioso que les proponga a los colombianos reflexiones reales sobre lo que está pasando. No se trata de tener una oposición vociferante, sino muy reflexiva. Los colombianos que eligieron a Gustavo Petro tienen justificadas ilusiones. Ellos creen que eso les va a servir y yo creo que nuestro deber es acompañar lo bueno, lo susceptible de mejora advertirlo y lo que es malo detenerlo. Y eso implica ser muy estudiosos y serenos en la reflexión política.

Pero, ¿no será una oposición tímida?

No. La timidez no va con la política porque las ideas hay que expresarlas y hay que ponerlas en contexto. Será una oposición democrática. Nosotros no utilizaremos métodos violentos, ni llamaremos a la insubordinación en contra del Estado, ni al bloqueo ni al secuestro de ciudades. Estas no son nuestras prácticas.

¿Le dice algo que el Partido Liberal haya anunciado que apoyará el gobierno de Petro?

No me sorprende. Todos habíamos especulado que si ganaba Gustavo Petro, el Partido Liberal llegaría allá muy rápido.

Senadora Paloma, no puedo dejar por preguntarle por el cruce de mensajes que tuvo usted con el hijo de la senadora también uribista María Fernanda Cabal, luego que él escribiera que ya era hora de “pensar una nueva derecha sin Uribe”, ¿por qué decidió no quedarse callada?

Fue muy irrespetuoso con el presidente Uribe. Él no es cualquier persona, es el hijo de una senadora en ejercicio y electa del Centro Democrático, que se elige con los votos del presidente Uribe. Yo solo le dije que sin el presidente Uribe, ni la mamá sería senadora ni Colombia sería República y que uno no puede ponerse de acuerdo con la izquierda radical para decir que lo que sobra de Colombia es Uribe. Eso es un error porque quien ha sido un muro de contención del comunismo es el presidente Uribe, quien es un líder de talla internacional. Quienes estamos de este lado, debemos sentirnos orgullosos de tenerlo cerca y de poder contar su orientación.

¿Qué mensaje les envía a los huilenses, que en las elecciones no le votaron mayoritariamente a Gustavo Petro?

Los huilenses han sido un bastión fundamental para el crecimiento y la consolidación del uribismo y aquí estamos. No están solos. Como ustedes, estamos preocupados, pero tengan la absoluta certeza de que estas curules que nos ayudaron a elegir estarán con los ojos abiertos para criticar lo que haya que criticar, mejorar lo que haya que mejorar y detener lo que haya que detener. Este Partido no va a desaparecer. El electorado que está preocupado por Gustavo Petro, sepa que está representado en el Congreso. Nosotros no tenemos precio, no nos van a comprar. Nada que sea inconveniente para Colombia, lo vamos a aprobar. Haremos una oposición respetuosa, pero firme. Nosotros tenemos convicciones y las vamos a defender con toda.