La Nación
Incomodidades feudales 1 18 agosto, 2022
COLUMNISTAS OPINIÓN

Incomodidades feudales

Difícil rasparle a la mente viejas costumbres para visualizar un mundo nuevo, arrancarle petrificados conceptos para construir sociedades distintas, liberarla del pasado para vivir el presente. Más difícil aún para la elite, su pasado constituye su presente, sus privilegios clasistas.

La independencia criolla expulsó a burócratas españoles, pero conservó el espíritu feudal; se expulsó a España, pero España se quedó. Espíritu gravado en la consciencia nacional, en la intimidad de nuestra cultura y activo durante 200 años de República.

Imitando viejas aristocracias europeas, nuestra aristocracia tercermundista todavía conserva su poder en la tenencia de tierra. Enormes propiedades para alimentar tóxicos delirios de posesión, fincas de recreo, de escasa producción, rodeadas por pueblos que mueren de hambre y desempleo.

Con la elite liberal, que también adoptó el espíritu colonial, hicieron de Colombia una gigante hacienda, hoy inmersa en el fango pútrido de la corrupción, con la aristocracia en la cima, políticos con función de capataces y plebeyos pagando impuestos para sostener a los eupátridas colombianos.

Sometidos, desde hace 200 años, al pre-moderno poder, incomoda, a la consciencia feudal de muchos colombianos, la presencia de Francia Márquez, vicepresidenta, por pertenecer a la periferia social, con pasado de mucama negra, graduada en universidad colombiana, si estaba programada para la esclavitud.

Incomoda también Leonor Zalabata, lideresa arahuaca, próxima embajadora ante la ONU, defensora de derechos sociales y ambientales, con tres idiomas nacionales -menos el inglés-, si estaba programada para la expoliación.

¿Qué desorden feudal está sucediendo si María Patricia Tobón, de la comunidad Embera, destinada para la plebeyez, nombrada para dirigir la Unidad de Víctimas? ¿Y Giovani Yule, sociólogo NASA, dirigiendo la Unidad de Restitución de Tierra, si las haciendas fueron adquiridas de buena fe, mejor aún, por bulas del rey español?

Incomoda incluso el exmagistrado Iván Velásquez, su confianza más en los soldados y menos en los generales. Su declaración de no perseguir, pero tampoco cohonestar con la corrupción, con la violación de derechos humanos utilizando armas del Estado. Incomoda por connivencia, por proteger a miembros de la cúpula militar, aristócratas castrenses, verdaderas podredumbres encarnadas en cuerpos humanos.

Hoy resultan sabias las palabras de Joan Baez, cantante y activista norteamericana: “Si no luchas contra la corrupción, terminarás haciendo parte de ella”. Y nada mejor para encarar esta lucha que liberar la consciencia de viejos conceptos, de antiguas morales inmorales, del feudalismo corrompido. Toca transitar con el permanente advenimiento sobre cada instante hasta alcanzar la plenitud del vacío. Hasta descontaminar la consciencia para sentir la vida de nuevo, según el Budismo Zen.