La Nación
Jesús Garzón, el mandadero del alcalde 1 18 enero, 2022
COLUMNISTAS

Jesús Garzón, el mandadero del alcalde

El veterano cabildante, (aun enredado con los audios en poder de la Fiscalía por torcer el proceso de elección de Personera y Contralor de 2015) cumplió fielmente ayer otro mandado al interior del Concejo de Neiva, esta vez, el de hundir el proyecto de presupuesto para la Vigencia Fiscal 2022, en primer debate, e impedir que se dieran las discusiones necesarias de cara a la ciudadanía, de manera que ahora el alcalde Gorky Muñoz lo tenga que aprobar a su antojo por decreto.

Garzón intentó disfrazar su papel diciendo que lo votaría negativo si no le asignaban presupuesto al pago del incentivo económico a los ediles (muy necesario y merecido por la labor social que realizan en barrios y comunas) pero fue utilizado hábilmente como excusa para justificar su negativa al proyecto. El siguiente paso del libreto fue la intervención del secretario de Hacienda Oscar Londoño quien negó la solicitud, con lo que se produjo una aparente confrontación para tirar al traste la iniciativa y cumplir con el plan pactado. Los demás concejales de la comisión se vieron obligados a votarlo también negativo ante la inoperancia en las respuestas de los funcionarios y el show montado por Garzón.

Desde antes de iniciar la sesión algunos funcionarios reconocían que el propósito era hundir el proyecto, incluso el mismo secretario de Hacienda se presentó sin el computador y documentos necesarios para respaldar la iniciativa, porque sabía que iba de paseo.

Pero ¿por qué la administración hundió su propio proyecto de presupuesto? Está claro que desde el ejecutivo se buscó evitar a toda costa que el proyecto tuviera que ser discutido en plenaria y tener que justificar los excesivos gastos en funcionamiento, los recursos del cuestionado crédito de los 60 mil millones y las asignaciones presupuestales pensadas más desde el interés proselitista que desde la búsqueda del cumplimiento de metas del Plan de Desarrollo; de haberse dado la discusión pública, cada secretario hubiese tenido que pasar al tablero ante la corporación para explicar su presupuesto para el 2022 y el cumplimiento de sus metas, un desgaste que no estaban dispuestos a darse.

Ayer, una vez terminada la sesión de Comisión, el mandadero Jesús Garzón Rojas se dirigió al quinto piso de la alcaldía (así lo registran las cámaras del edificio municipal) para hacer el balance de su gestión en contra de la deliberación pública y en detrimento del interés de los neivanos.