La Nación
¿La convivencia en Neiva para cuándo? 1 3 diciembre, 2021
COLUMNISTAS OPINIÓN

¿La convivencia en Neiva para cuándo?

Por: Alexander Molina Guzmán

 

Soy uno de los convencidos que la convivencia (la seguridad) empieza por casa. Siempre se alega que tenemos derecho a esto y a lo otro, pero entonces olvidamos que tenemos el mismo deber de cumplir lo que exigimos.

Las riñas que se presentaron en la madrugada del pasado domingo en Neiva, en la carrera quinta, entre las calles 14 y 15, demuestra varias cosas: que el sector de los gastrobares, bares, discotecas, minimercados y tiendas que no lo son, porque en verdad son bebederos, no están comprometidos con la convivencia que deben generar en los sectores donde funcionan; que a muchos ciudadanos, incluye a las mujeres, les queda grande la cultura ciudadana pues se comportan como si fuera el lejano oeste; que la policía y demás autoridades competentes les está faltando amarrarse más los pantalones para controlar estos sitios.

El sector de la venta de comida y licores pedía a gritos que les dejaran abrir, porque los efectos de la pandemia los tenía famélicos y sedientos. Más que justo que los hayan habilitado para reanudar su labor, pero están perdiendo el año a la hora de demostrar que esos sitios son de sana convivencia y que respetan la tranquilidad a que tienen derecho sus vecinos. Por toda la ciudad existen, como una pandemia, gastrobares, bares, discotecas, minimercados y tiendas que en verdad son bebederos, que creen que su funcionamiento les da “el derecho” de hacer los que les venga en gana, cerrar a la hora que quieran y con su ensordecedor ruido no permiten que los vecinos del sector descansen tranquilos.

Claro que sí, hay que seguir apoyando a la policía en el trabajo que está haciendo con la estrategia “CERCO” para hacerle frente a los delincuentes; está dando buenos resultados. Pero el control que, por competencia, deben ejercer sobre este sector de comidas y bebidas debe mejorar. No puede ser posible que estos sitios funcionen hasta la hora que quieran y con el desorden que provocan, y que la policía no actúe a tiempo o no actúe, que es lo más grave. Hace muy poco hubo un homicidio en el mismo sector en que se desató la riña del pasado domingo, pero no pasa nada, continua el mismo desorden y las riñas ¿Acaso esperan a que haya homicidios para actuar? Y lo de los minimercados y tiendas-bebederos es cuento aparte, no pueden funcionar así y lo hacen hasta con la complicidad, al parecer, de la policía.

Falta más rigor de las autoridades, eso es evidente, para poner en cintura a este sector que está generando mala convivencia.