La Nación
COLUMNISTAS OPINIÓN

La elección del Procurador (III)

La elección del Procurador (III) 1 27 septiembre, 2020

 

            Luis Fernando Pacheco G

 

Aunque no estaba prevista una tercera parte de esta columna, considero que a quienes escribimos en las páginas de cualquier medio de comunicación en facultad de “analistas”, “opinadores”, “columnistas” o cómo Ustedes prefieran denominarlo, nos asiste un deber ético sobre la responsabilidad inmensa de poder dirigirnos a través de una tribuna pública. En ocasiones ganamos apoyo, pero a veces “levantamos ampolla” y desde que se virtualizaron estos espacios también insultos de quienes no comparten lo que pensamos.

Pero el deber de nuestra parte es admitir si nos hemos equivocado, sobre todo cuando dichos errores ponen en tela de juicio el buen nombre de alguien. Cometí ese error en la columna de la semana anterior, donde señalé los vínculos del nombre del Ex Magistrado del Consejo Superior de la Judicatura, Wilson Ruiz con el narcotraficante alias “Chupeta”. Si bien, otros medios han publicados hipótesis cercanas -algunas de estas fuentes mencionadas en la columna del pasado 29 de julio- no me consta que así sea, y no me asiste derecho, fundamentado en proceso penal alguno, para cuestionar el prestigio personal y profesional del Ex Magistrado y hoy postulante a la Procuraduría General de la Nación.

Por lo anterior, extiendo a excusas a él, y a Ustedes como lectores por los juicios que pudieran sacar de una afirmación que penalmente no está sustentada y que pone en tela de juicio su accionar en el ejercicio de la profesión jurídica. Considero que el reto hoy para el Senado de la República es garantizar que quien sea electo para el Ministerio Público en el próximo cuatrienio tenga la idoneidad ética y moral para representar los intereses de la sociedad, aplicar en debida forma el derecho disciplinario y ser garante de la moral administrativa.

¿En qué me sostengo? En que los intereses políticos que rigen el Congreso, y que han logrado su bajo nivel de credibilidad en la opinión pública constante han pervertido el sistema ideado por la constituyente en materia de pesos y contrapesos, y pone en pugna de otro tipo de diálogos, lo que debería ser un procedimiento eminentemente meritocrático y alejado de componendas. Sólo si ello se lograra, los organismos de control y el órgano investigativo de la rama judicial alcanzarían el prestigio que vienen dilapidando progresivamente. De corazón, espero que los ternantes (Presidencia, Consejo de Estado y Corte Suprema de Justicia) logren postular nombres idóneos y que el Senado elija la persona más digna, más allá de cualquier otro tipo de intereses.

¡Antes de irnos! Ayer una noticia judicial sacudió este país, dejemos que las aguas se calmen un poco y conversaremos del tema.

@luisferpacheco

 

 

es_COEspañol de Colombia
es_COEspañol de Colombia