La Nación
INVESTIGACIÓN

La mala suerte de un jugador de chance

La mala suerte de un jugador de chance 1 30 marzo, 2020

La mala suerte de un jugador de chance 2 30 marzo, 2020
LA NACIÓN tiene copia de los nueve chances comprados por el huilense. Apuestas Nacionales dice que están caducos.
LA NACIÓN cuenta la historia de un huilense que compró un chance, se ganó más de cien millones de pesos, pero la empresa chancera no le pagó porque ese día el número fue cantado, es decir, hubo fraude. Él es un empresario de Algeciras y alega no defraudó a nadie.

Hasta hace un par de años vivía en el anonimato, gerenciando su único negocio en Algeciras, Huila, un supermercado que posee desde hace más de diez años. Ceín Lara Ramírez se convirtió en noticia para las empresas chanceras del país después del 27 de agosto de 2009.

Ese día el hombre compró con 27.500 pesos nueve chances que jugaban con la Lotería de Bogotá y eran administrados por la Empresa de Apuestas Nacionales de Colombia. Esa noche su número 8579 ganó y él, feliz, contó con los cien millones de pesos que había ganado.

Ceín tomó un bus, llegó a Neiva y se dirigió a la Empresa de Apuestas Nacionales. No obstante, no le pagaron el premio. La empresa se excusó, dijo que no le cancelaría el premio porque el número ganado había sido cantado, es decir, ese día había caído en repetidas oportunidades e incluso en el Huila: en Elías, Algeciras y Garzón también habían comprado el 8579.

El huilense no tuvo otra alternativa que dirigirse a las oficinas de la Lotería de Bogotá. Y allí, el entonces asesor de comunicaciones Wilson J. Ortiz expidió un comunicado que el ganador aún conserva.


“La Lotería se permite aclarar a la opinión pública que el sorteo realizado el 27 de agosto a las 10:43 p.m. por Canal Uno y en vivo fue realizado mediante los protocolos de seguridad y transparencia que lo caracteriza y verificado por las autoridades competentes (un delegado de la Lotería, Contraloría, Secretaría de Gobierno, entre otros)”. El comunicado dice que la Lotería tiene certificación del Icontec y “rechazamos toda información malintencionada o especulativa que genere dudas sobre la transparencia de nuestro sorteo”, expresa el oficio.

Entonces, ¿dónde quedó el fraude? Raúl Castro Rayo, representante Legal de Apuestas Nacionales de Colombia S.A., hizo constar el 1 de septiembre de 2009 en una carta que su empresa demandó ante la Unidad de Asignaciones de la Fiscalía General de la Nación una denuncia penal por un presunto fraude en juegos de apuestas permanentes (chance) frente la cual hubo un número cantado, es decir, anunciado como favorecido con antelación al referido sorteo.

Informó además que la empresa convino con la Federación Colombiana de Empresarios de Juegos de Suerte y Azar (Feceazar), suspender el pago de los premios hasta que la Fiscalía General de la Nación entregue los resultados de la investigación.

El Fiscal 10 Seccional de Neiva, Eduardo Polanía Rojas, certificó el 25 de abril de 2012 que llevaba la investigación penal de lo ocurrido, que el proceso estaba vigente y que ya se había elaborado un plan metodológico para esclarecer lo ocurrido. Y entregó un dato adicional: con el número 8579 de la Lotería de Bogotá ganaron personas en Elías, Algeciras y Garzón que apostaron 40 mil pesos, es decir, el precio de ganancia era de 138 millones.

Pero algo en contra le ocurrió a Ceín Lara Ramírez. Cuando se ganó el chance la firma prestadora de ese servicio en el Huila era Apuestas Nacionales de Colombia que había firmado con la Gobernación el contrato 068 de 2008 que empezó a regir desde el 1 de octubre de ese año y terminó el 30 de septiembre de 2013.

Es decir, ese contrato ya fue liquidado entre las partes y no se dejó el presupuesto que pudiera prever el pago de ese premio. En castellano, la plata parece esfumársele.

La Gobernación del Huila, que a través de la Lotería del Huila entrega en concesión el contrato del chance, le firmó el paz y salvo a Apuestas Nacionales de Colombia, aun sabiendo que estaba pendiente de definir judicialmente si la empresa debía pagarle el premio a Ceín Lara.

Apuestas Nacionales participó nuevamente en la adjudicación del contrato del chance y se lo ganó. Empezó a operar desde el 1 de octubre de 2013 hasta el 30 de septiembre de 2018.

Javier Roa, abogado defensor del señor Lara, requirió a Apuestas Nacionales de Colombia y la Lotería del Huila, que entregó la concesión del chance para que explicaran lo ocurrido.

Pero Brigitte Olarte Cardoso, gerente de la Lotería del Huila, también lanzó la pelota y evadió responsabilidad.

El 5 de febrero de 2014 envió una carta al abogado defensor de Lara y dice, entre otras cosas, que la Lotería es la empresa concedente de la concesión y no la operadora. Y expresó que no tiene ningún tipo de vínculo presupuestal y financiero con los planes de premios del juego del chance. Concluye que el trámite adecuado es acudir a la empresa concesionaria del chance o en su defecto la justicia ordinaria.

El 2 de mayo de 2014, Ceín Lara Ramírez solicitó ante la Procuraduría Regional del Huila conciliación donde pedía 123 millones de pesos del premio y 304 millones de intereses desde el 2009 hasta la fecha, pero la conciliación fue fallida.

LA NACIÓN llegó hasta Su Chance, de Apuestas Nacionales de Colombia y habló con el gerente Raúl Castro Rayo.

El directivo de la empresa de chance empezó por recordar que en el 2004 se presentó un fraude con la Lotería del Meta. Antes de que se hiciera el sorteo ya se sabía cuál número iba a caer en complicidad con los funcionarios de la Lotería del Meta.

“Esas bandas se organizan y miran cómo estratégicamente manejan las balotas para que caiga el número específico. Cuando fijan el día, la fecha y el número lo riegan por todo el país entre familiares y amigos para que hagan el chance”, explicó Castro. Eso ocurrió en 2004.

Con ese antecedente, algo extraño ocurrió en 2009 (cuando jugó Ceín Lara). “En el país, a las 5:00 de la tarde de ese jueves de 2004 sabíamos que ese número estaba cantado, que iba a ganar por la cantidad de apuestas que estaban haciendo en el país”, explicó Castro. Efectivamente así sucedió.

“Una familia Lara (la de Ceín) apostó en Algeciras, Huila, lo hicieron a las 12:02 de la noche. ¿Quién apuesta a esa hora en Algeciras? Así aparece en el sistema”, se interrogó Castro, quien puso una denuncia penal porque había indicios de un posible fraude. Más cuando en Elías, Algeciras y Garzón había caído el chance.

Raúl Castro confirmó que mientras la Justicia no determine, después de una investigación penal, si hubo o no fraude, la empresa no puede pagar los premios.

Los ganadores de Garzón y Elías demandaron a la empresa y finalmente ganaron porque demostraron que, ajenos a lo que pudo ocurrir en otras regiones del país, ellos no hicieron fraude.

Sin embargo, Ceín Lara Ramírez apareció en febrero de 2014 a reclamar oficialmente y a amenazar con instaurar denuncias penales, según Castro.

“La Ley establece unos tiempos para cobrar, en este caso es un año y han pasado cinco”, dice el Gerente. Y además, Lara tiene otro hecho en su contra: el contrato está liquidado y no se dejó reserva del pago del premio, es decir, no hay plata.

Castro insiste en que si quieren demandar penalmente no hay problema. Y si la Justicia determina que la empresa debe pagar lo hacen; de lo contrario, no.

“Ya pasó el tiempo, aparecieron después de cinco años a cobrarnos, ya pasaron los límites que da la Ley, tenían todos los elementos como lo hicieron los de Elías, Garzón, pero para nosotros, para nuestros abogados, el premio está caduco”, concluyó.

En ese orden de ideas, mientras Lara y su abogado insisten en tener los argumentos para luchar por el premio ganado, la empresa de chance cree que no sería tan fácil.