La Nación
“La moringa le salvó la vida a mi abuelita” 1 1 diciembre, 2020
NEIVA

“La moringa le salvó la vida a mi abuelita”

Pese a que no existe ningún estudio científico que avale las bondades que se pregonan de la moringa, decenas de personas advierten que es milagrosa. Angie Juliana Caro narra su experiencia personal y afirma que esta planta salvó del coronavirus a su abuela de 90 años de edad.

 

Carolina Argüello Cruz

comunidad@lanacion.com.co

 

El hecho de que la moringa se hubiera convertido en el ‘remedio’ sanador del coronavirus para los presos del país, era para Angie Juliana Caro una exageración, pues ella era incrédula frente a las bondades que se enumeran sobre esta planta medicinal.

Sin embargo, al comenzar a ver los efectos que provocaba entre quienes la consumían, hizo que poco a poco fuera incluyéndola en su hogar. Angie trabaja como docente en la cárcel de Neiva y fue precisamente allí donde comenzó a evidenciar los efectos positivos que traía la moringa dentro del penal.

Con el ánimo de cuidar de si misma y de su familia, incluyó la moringa en sus hábitos alimentarios. Lo tomaban tres veces al día con aguapanela, limón, jengibre y miel, lo más caliente posible. A su casa llegó a vivir su abuelita Rosana Rojas de Parody, una mujer de 90 años de edad que tiene enfermedades de base como diabetes e hipertensión. Además, es una sobreviviente del cáncer de colon y se había perforado un pulmón hace un año y medio.

A ella la cuidaban como el tesoro más preciado y le comenzaron a suministrar el ‘té milagroso’ que todos consumían.

Sin embargo, un día la señora Rosana comenzó con vómito, dificultad respiratoria y decaimiento.

Al llevarla a un centro médico, le practicaron diferentes exámenes y en una placa de tórax determinaron que tenía unas partículas asociadas al covid-19. Le hicieron la prueba y efectivamente arrojó resultado positivo.

“Tuvimos que dejarla hospitalizada porque era paciente de alto riesgo. Ella no tuvo necesidad de ser intubada, pero recibió terapia de oxígeno. Duró hospitalizada nueve días y nos la entregaron como diciendo -llévenla a la casa para que muera junto a su familia”, narró Angie Juliana a LA NACIÓN.

Buscando la salvación

En su afán y desespero por salvar a su abuelita de las ‘garras’ de esta terrible enfermedad que ha cobrado la vida de miles de personas en el mundo, Angie Juliana afirma que encontró en esta reconocida planta la salvación.

Con oxígeno permanente y medicada por el neumólogo, doña Rosana pasaba los días en la casa de su nieta sin sentir una mejoría significativa.

“Al ser testigo directo de los beneficios de la moringa, comencé a dársela a mi abuela y comenzamos a evidenciar que la sintomatología de ella se disminuyó y en este momento, después de dos meses, ya no necesita el oxígeno”.

Según Angie Juliana, toda la recuperación que ha tenido Rosana es gracias a la moringa, de hecho, aseguró que los medicamentos que le habían formulado en la clínica se los dejaron de suministrar.

Hoy Rosana Rojas de Parody sigue sumando historias, anécdotas y especialmente llenando de felicidad a toda su familia.

Polémica

Historias como la de Rosana se escuchan a diario. Esto ha generado una gran polémica en el país ya que no hay, hasta el momento, ninguna prueba científica que avale la moringa como el ‘remedio milagroso’ para el coronavirus. El médico Jhon Valeta indica que el consumo de este tipo de sustancia podría acarrear complicaciones graves en el estado de salud.

“Puedo decir con certeza que no tienen evidencia científica que avale su uso y consumirla puede conllevar complicaciones graves de su estado de salud. Tristemente la utilización de estas sustancias va ligada de una baja educación y creencias generacionales que no ven al médico y demás talento humano de salud como un referente en el cuidado de la salud y más bien tienden a pensar que lo que nosotros hacemos diariamente va ligado únicamente de una compensación económica o en el peor de los casos de querer hacerle daño a los pacientes”, señaló el profesional.

Añadió que la infección por Sars cov-2 y las complicaciones derivadas ya sean respiratorias, gastrointestinales u otras, han puesto contra la pared a toda la comunidad médico- científica del mundo que de manera responsable y bajo criterios técnico- científicos buscan la manera de contrarrestar el avance de la enfermedad y su propagación.

“Si bien en el momento no tenemos un tratamiento específico, día a día aprendemos más sobre el manejo de esta infección y sin duda lo que estamos utilizando ha pasado por el estricto escrutinio y rigor científico que lo amerita”.

Aunque científicamente no haya nada demostrado, Edwin Yesid Carreño Cáceres, gerente de la empresa productora de moringa, Camohe, ha dedicado los últimos 11 años de su vida a sembrar esta planta en las tierras de Acacias, Meta. Se califica como un creyente de que esta planta es milagrosa.

“Elaboramos una bebida a base de moringa que ha dado mucho de qué hablar a nivel nacional porque los resultados hablan por sí solos. La moringa es una planta milenaria, ha sido utilizada durante muchos años, hay demasiada documentación. En su forma natural tiene una gran cantidad de antioxidantes, antinflamatorios y produce muchos beneficios para la salud”.

Actualmente Carreño Cáceres ha donado moringa a 95 cárceles del país, así como a 10 batallones y a algunas estaciones de Policía para contrarrestar los efectos del coronavirus entre los privadas de la libertad y personal de la Fuerza Pública. Para el caso del departamento del Huila afirma que ha enviado varias veces mesadas tanto al penal de Neiva como al de Pitalito.

 

 

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