La Nación
INVESTIGACIÓN

La película de Prada y ‘Caliche’ no es como la cuentan

La película de Prada y ‘Caliche’ no es como la cuentan 1 1 octubre, 2020

Carlos Eduardo López Callejas (‘Caliche’) el supuesto emisario para lograr la retractación en favor de Uribe, confirma como fue contactado. El congresista huilense, Álvaro Hernán Prada explicó su versión ante la Corte Suprema de Justicia. 

 

RICARDO AREIZA

unidadinvestigativa@lanacion.com.co

 

Para la Corte Suprema de Justicia es claro que la estrategia de la retractación del ex paramilitar Juan Guillermo Monsalve no fue espontánea ni surgió por iniciativa de  ‘Caliche’, y menos del congresista Álvaro Hernán Prada.

Los dos fueron actores de reparto y no cumplieron un rol protagónico en la serie de falsos testigos, que originó, entre otras medidas, la detención inmediata del senador Álvaro Uribe, en su hacienda ‘El Ubérrimo’, en Córdoba.

La película, según la Corte no es como la cuentan.

La evidencia es clara en ese sentido. Las múltiples pruebas recolectadas y analizadas en el expediente de 1.554 folios, muestran otra realidad.

Primero, Carlos Eduardo López Callejas (‘Caliche’), el civil que salía uniformado a patrullar con el Ejército en Caquetá, no fue el promotor de la iniciativa, como figura en el libreto.

El comerciante garzoneño, Rodrigo Vidal Perdomo, se lo presentó a Prada, comisionado para realizar la gestión y garantizar que Monsalve, preso en La Picota, grabara un video, retractándose y acusando al senador Iván Cepeda.

Contrario a lo que informaron los medios y se publicó en las redes sociales, ‘Caliche’ reveló ante la Corte Suprema de Justicia, el origen de su rol secundario en este ‘rodaje’ sin fin y el papel secundario que le asignaron.

Según el expediente,  López Callejas dijo los interlocutores que estaban dispuestos a lo que fuera; Además, que Prada de inmediato se comunicó directamente con Uribe y fue éste quien le solicitó expresamente el favor vía telefónica, por ello fue claro y manifiesto en aseverar que: “tenía línea directa con Uribe y sus abogados, quienes “están a lo que yo les diga”.

‘Caliche’, de acuerdo con el expediente,  condicionó la obtención y entrega de la declaración grabada de su amigo Juan Guillermo Monsalve. A cambio pidió una garantía efectiva de que lo iban a ayudar en su proceso judicial, que lo tiene enfrentando una larga pena de prisión por crímenes en Caquetá.

La retractación

“De suerte que puede colegirse hasta aquí, que la iniciativa de la retractación, no surgió de Carlos Eduardo López (‘Caliche’)  y en todo caso no fue tampoco iniciativa de Juan Guillermo Monsalve Pineda”, concluyen los magistrados investigadores.

Desde el principio, ‘Caliche’ narró que fue contactado como emisario. Así se lo relató: “No, yo escuché directamente, me lo pusieron en altavoz al viejo ahí, dijo venga mijo será que usted,  puede entrar y hablar con él y que nos mande un video diciendo que ese hijueputa no, no… está prometiendo cosas que no le pudo cumplir  que no sé qué, que si se cuándo, y que lo que ta hablando es mierda, será que nos puede cumplir con eso?”.

Esas fundamentales circunstancias que ‘Caliche’ le transmitió vía texto y mensaje de voz, fueron ratificadas en declaración rendida ante la Corte el 23 de febrero de 2018, por Juan Guillermo Monsalve Pineda.

Monsalve también lo confirmó. Declaró que ‘Caliche’ le informó  que Prada “desesperado le pidió que le diera una declaración retractándose y ellos a cambio le firmaban un papel para que saliera en dos o tres meses de la cárcel o que dijera que necesitaba”.

Monsalve confirmó que ese tema se lo planteó ‘Caliche’ el 20 de febrero de 2018. Carlos López le aseguró que escuchó en el teléfono la voz del senador Uribe pidiéndole que le ayudara.

Desesperados

El mismo día en que rendía su declaración, esto es el 23 de febrero de 2018, a las 5:00 de la mañana estaban desesperados colocándole mensajes de wasap. Monsalve le dijo que hablaran con su abogado.

‘Caliche’ le contó que a Prada “estaba que le daba una hernia que porque estaba desesperado que yo le diera la declaración o que le mandara una solicitud a mano escrita para poderla radicar”.

“Esta segunda prueba, vale decir, el relato bajo juramento de Juan Guillermo Monsalve, se aprecia coherente con lo expresado en mensajes de texto y de voz por su amigo ‘Caliche’  enviados el día 21 de febrero a partir de las 6:45 de la tarde y al día siguiente como se aprecia en las fotos de los chats y los audios.

El relato, según la Corte “era coherente e hilado en un claro contexto de hechos que tienen ocurrencia en una lógica secuencia de tiempo”.

Esta prueba según la Corte, confirmaría que Álvaro Hernán Prada Artunduaga llamó a Álvaro Uribe Vélez por teléfono y fue el propio Uribe Vélez quien le pidió a ‘Caliche’ que le ayudara para que Juan Guillermo Monsalve grabara el video retractándose de sus acusaciones.

Coincidencia

El abordaje desde Neiva, dice Monsalve, coincidió con otro acaecido ese mismo día, en la cárcel La Picota con similar propósito, tal como se lo comentó en ese momento a su amigo López Callejas.

Ese día un abogado había ido a visitarlo con el mismo propósito pero con la mediación de Enrique Pardo Hasche, condenado a 29 años de prisión por el secuestro en 1991 del suegro de Andrés Pastrana.

Esa información que le dio Monsalve indignó a ‘Caliche’ en su criterio, porque le estaban desconociendo su papel de emisario y por eso le reclamó a Prada.

“Esta particular circunstancia, permite advertir espontaneidad en los mensajes, así como el sincronizado engranaje en que se presentan los acontecimientos”, advirtió la Corte.

La versión de Prada

Según Prada, el 20 de febrero de 2018 se encontraba en  Bogotá, en la sede del partido, cuando recibió hacia el mediodía un mensaje por wasap de Rodrigo Vidal Perdomo, diciéndole -sin recordar muy bien- que quería presentarle a una persona. Prada aseguró que no contestó el mensaje.

Luego recibió una llamada de Mauricio Marroquín diciéndole básicamente lo mismo. Solo que le precisó que esa persona tenía un mensaje importante para su jefe.

Prada le respondió que por su agenda electoral no tenía mayor tiempo, que el único momento sería cuando llegara al aeropuerto en Neiva a las cinco o seis de la tarde.

“Ese día, según Prada, tenía una agenda política en la comuna 9, una caminata por el asentamiento”.

Solo recuerda que Hernando Mauricio Marroquín le dijo que Rodrigo Vidal Perdomo tenía una persona para presentarle y que era un asunto importante para su jefe.  Según el relato, Prada asumió que podría ser un tema de seguridad por lo que no le generó mayor interés.

Cuando llega al aeropuerto de Neiva se le acercan Rodrigo Vidal Perdomo, Hernando Mauricio Marroquín y una tercera persona a quien nunca en su vida lo había visto. Se lo presentaron, le da la mano y los invita a que suban al carro, una vans o “busetica” que utiliza en sus recorridos de campaña donde caben 18 personas.

El encuentro

Prada subió primero, se cambió de ropa dentro del vehículo y luego subieron todos.

Pese a que se le había anunciado que se trataba de un asunto importante para su jefe Álvaro Uribe Vélez, Prada no sabía de qué se trataba antes de llegar al aeropuerto. En eso fue insistente en su declaración ante la Corte.

Rodrigo Vidal hizo la introducción presentándole a ‘Caliche’.

Hernando Mauricio Marroquín, habló breve, luego se excusó y se retiró porque, según Prada, tenía una agenda política que cumplir en la campaña de Hugo Tovar Marroquín.

‘Caliche’ le repitió el cuento. Prada señala que nunca había visto a ‘Caliche’ ni lo conocía por ese apodo.

“Él me dice que viaja esa noche y se regreso mañana mismo, mañana mismo le entregamos a usted el video para que usted se lo entregue a los abogados Jaime Lombana o Jaime Granados, él me insiste mucho, inclusive me pide que llame a Jaime Granados y a Jaime Lombana y yo pues no llamo a ninguno”, asegura Prada.

López reiteró su intención de ir a Bogotá esa misma noche y traerle la declaración de Monsalve al día siguiente 21 de febrero.

Cuando la Corte le preguntó si esa información no era relevante para Uribe, Prada trastabilló.

“Había, digamos una pequeña ventana donde ese señor si me traía digamos la declaración con mucho gusto le daba traslado a los abogados para que ellos recepcionaran esa información, que fue lo que me pidieron, y a mí no me pareció para nada grave”, afirmó durante la indagatoria rendida el 6 de noviembre de 2019.

Irrelevante

En su declaración afirmó que en realidad esa información no era de su interés ni le puso mayor atención.

“Si me traía el video bien y si no también, yo estaba era digamos en el propósito de adelantar mi campaña para conseguir los votos de mi reelección que era mi preocupación”, declaró Prada.

“Imagínese usted a 15 días de las elecciones, yo pensando en que un señor me trajera un video o no y que dijera la verdad y que, pues si me la trae bien con mucho gusto como ciudadano presto el servicio ¿Qué tengo que hacer? Entregárselo a los abogados, listo”, declaró el congresista.

Tampoco era clara la utilidad de su intervención y menos la razón de la gestión. No tenía sentido, según la apreciación, que ‘Caliche’ fuera a Bogotá y regresara a Neiva con la supuesta retractación cuando los destinatarios finales estaban en Bogotá.

Prada negó que hubiese hecho algún ofrecimiento ni tenía urgencia en ese asunto.

“La urgencia era de él (Carlos Eduardo López ‘Caliche’) que había ido a la sede de Macías, había ido a la sede mía y había ido a la sede de Hugo Tovar y la urgencia era la de él porque así lo manifestaba desde el día anterior al día en que yo lo conocí”, relató Prada. La Corte puso en duda su indiferencia.

La llamada

Aunque Prada aseguró que nunca llamó a Uribe, luego admitió ante los magistrados que sí lo hizo. “Yo llamé, primero para saber si este señor me estaba hablando de un caso cierto o me estaba digamos echando un cuento, un carretazo (…) le pregunté al presidente si ese señor existía, me dijo que si”, respondió Prada.

Prada lo llamó mientras estaba con ‘Caliche’, pero no le contestó. Al rato, Uribe le devolvió la llamada.  “Enseguida le digo: presidente estoy aquí con una persona, con Rodrigo Vidal que es una persona conocida de Garzón y me ha presentado un señor que estaba buscándome porque es amigo de un señor Monsalve que supuestamente trabajó con su familia y le digo brevemente del tema”, recordó Prada.

La Corte no le creyó a Prada su reiterado desinterés en el tema. “No parece lógico ni creíble que sin preguntar absolutamente nada, sin dar ninguna instrucción el senador Uribe Vélez deje el tema”.

La ajenidad absoluta postulada por Prada, según la Corte, no solo parece improbable como es lógico, sino que ciertamente se ve controvertida con la evidencia recaudada.

La evidencia

Primero Prada dijo que él le hizo una llamada perdida  a ‘Caliche’ para que conservara su número telefónico.

Sin embargo, en las interceptaciones se demostró que desde el 9 de febrero, ‘Caliche’ le hacía las llamadas a Prada.

Según  la Corte, no pareciera ser cierta la versión suministrada por Prada en el sentido que fue llamado directamente por Rodrigo Vidal Perdomo y por Hernando Mauricio Marroquín, sino que antes se estableció contacto con Daza  y este (a) con otra persona que “delegó” a Prada para que atendiera a Carlos Eduardo López Callejas. ¿‘Caya’ Daza?

Entre los asesores de Uribe figuran (Juan Manuel Daza y María Claudia Daza, conocida como ‘Caya Daza’, enredada por los audios de José ‘El Ñeñe’ Hernández).

Ese fue el detalle que cambió la trama de la película y que determinará, posiblemente, el final del enigmático rodaje.

“Si Rodrigo Vidal Perdomo habla de “delegado” ello supone que quien lo designó debía tener conocimiento de la “misión” o “función” que éste iría a desarrollar, lo que implica además conocer el motivo por el cual se iba a entrevistar en la ciudad de Neiva con Carlos Eduardo López Callejas, y con mucha más razón entonces debía saberlo el “delegado”, concluyó la Corte. Sigue la intriga.

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