La Nación
La pérdida patrimonial total de Comfamiliar es inminente 1 11 agosto, 2022
INVESTIGACIÓN

La pérdida patrimonial total de Comfamiliar es inminente

Por primera vez en 56 años la Caja de Compensación Familiar del Huila reportará un patrimonio negativo, lo que originó la intervención administrativa total, con fines de salvamento, no de liquidación.

RICARDO AREIZA

unidadinvestigativa@lanacion.com.co

La crisis financiera de la Caja de Compensación Familiar del Huila tocó fondo. Según la Superintendencia de Subsidio Familiar “la pérdida patrimonial total es inminente y solo es cuestión de tiempo para que ello suceda”.

Y comenzó a suceder. En el mes de julio que acaba de terminar el patrimonio total de la Caja llegó a cinco mil millones y en agosto de 2022 la tendencia será negativa, confirmó el superintendente Delegado para la Gestión, Raúl Fernando Núñez, designado como agente interventor.

“Para darle cifras claras los activos de la Caja están hoy alrededor de los 779 mil millones de pesos, los pasivos están alrededor de 674 mil millones de pesos. Esto significa que el patrimonio de la Caja es de apenas cinco mil millones de pesos”, afirmó Núñez Marín en la primera entrevista sobre la sorpresiva intervención.

En su criterio, el programa de salud agregado con todo lo demás deja una pérdida alrededor de los 10.800 millones de pesos mensuales y agregado daría una pérdida de 8.000 millones jugando con los otros programas.

“Esto significa que ya, a finales de agosto de este año se va a revertir la situación patrimonial y va a ser negativa, es decir, por más de que se entregara todo lo que tiene la Caja no va alcanzar para pagar los pasivos de la Caja”, concluyó.

La quiebra

“Yo sé que existe una gran preocupación de los gremios del Huila, que es entendible, pero lo que podemos decir es que Comfamiliar, como un patrimonio empresarial está en  absoluto riesgo. Justamente el objetivo de la medida de intervención es proteger ese patrimonio de los huilenses porque como está en este momento si no se toman las medidas adecuadas no va a haber más patrimonio para los huilenses” afirmó el superintendente delegado.

 “Si pudiéramos hablar en términos coloquiales podríamos decir que estaría en quiebra, aunque no es la palabra adecuada porque las cajas de compensación tienen un circulante de dinero continuo por las obligaciones parafiscales del cuatro por ciento, lo que hace que la Caja siempre tenga disponible para seguir pagando las obligaciones (subsidios, cuota monetaria)”, aseveró el agente especial de intervención.

El organismo de control y vigilancia estimó que las acciones emprendidas por la corporación para contener los resultados adversos han sido “apenas tangenciales y no conducen a soluciones de fondo, como lo evidencian las pérdidas recurrentes registradas por los programas de Salud”.

Los estudios previos a la intervención revelaron otra realidad de esta crisis estructural que comenzó en el 2009, hace 13 años.

“La pérdida patrimonial solo venía postergándose en virtud de ajustes contables y situaciones coyunturales de baja demanda, producto de la emergencia derivada por Covid-19, que en vigencias pasadas han favorecido una imagen ajena a la realidad de la Caja”, aseguró el superintendente de Subsidio Familiar, Julián Molina Gómez.

“La falta de una decisión final sobre el programa de salud lo que impactó en mayor medida, hace que ese circulante se vaya disminuyendo y la situación financiera se vaya agravando. Lo que nos corresponde es garantizar que esos dineros estén disponibles y no estén comprometidos en acreencias u obligaciones del programa de salud”, reiteró el encargado de la intervención.

“El impacto negativo incluso sobre su objeto social dentro del Sistema del Subsidio Familiar, es innegable, en virtud de embargos y congelación de recursos de fondos por más de 60.000 millones que impiden el cumplimiento de sus fines sociales”, aseguró.

Salvamento

El agente interventor insistió en que el Plan de Reorganización institucional (PRI) que debe definir la Superintendencia Nacional de Salud, no es la única solución y debe ser reformulado.

“Creemos que es una posible salida, no necesariamente la única o la mejor. Es una salida que entendemos, en las conversaciones con Supersalud ha ido reestructurando y mejorando”, afirmó.

El estudio previo que soportó la intervención se realizó con un modelo financiero presentado en el 2018, ya revisado. Incluso fue aprobado el 18 de febrero de 2018 por el anterior superintendente de Subsidio Familiar José Leonardo Rojas (Resolución 0102 de 2018).

“Ese modelo fue avalado por Supersubsidio y revisado y se encuentra en estudio por parte de Supersalud, incluyendo a algunas entidades de la red pública como el Hospital Universitario de Neiva, la Ese Carmen Emilia de Neiva y María Auxiliadora de Garzón”, precisó Luis Miguel Losada, quien gestionó la iniciativa.

También aparecen 13 entidades privadas como clínica Uros, Unidad Oncológica Surcolombiana, Rayos X del Huila, Discolmédica, clínica Bello Horizonte, Emcosalud Farmedical SAS, Osteosur, entre otras con ofertas por 271.875 millones de pesos de los cuales la Caja aportaría 101.793 millones y la clínica Uros otros 100.000 millones de pesos.

El plan está sustentado con las cartas de intención de las entidades que participarían, con cartera soportada y además avaladas por las juntas directivas. Inicialmente se gestionó el crédito con el Banco de Occidente que certificó una pre- aprobación, pero no ha sido contratado ni desembolsado.

Red pública

“Es evidente que la red pública es uno de los principales acreedores por un lado y por el otro, aliada de Comfamiliar. Este es una conversación que ya sostuvimos con el Gobernador como salvaguardar estos recursos de la red pública en caso de una escisión o en caso de una decisión de Supersalud, por ejemplo, de liquidación forzosa, es una posibilidad frente al programa de salud”, explicó el agente interventor.

El funcionario anunció que el nuevo director está analizando con el gobernador Luis Enrique Dussán y la red pública las autorizaciones de las juntas directivas y fórmulas para salvar las acreencias.

Los reparos

“Creo que el Plan de Reorganización Institucional podría en algún momento en reformularse y adecuarse a ciertas necesidades del sistema de salud y del sistema de subsidio familiar. Sin embargo, nosotros como Supersubsidio, tuvimos muchos reparos en el proyecto original”.

“Estos reparos -anotó- los hicimos teniendo en cuenta la adquisición de una obligación financiera que en el nuevo modelo ascendía a 72 mil millones de pesos, que significaba una especie de pignoración de los saldos de obras y programas a diez años (el 88 por ciento de estos saldos)”.

“Esto significa imposibilidad de ampliación de programas sociales porque solo quedaría el 12 por ciento para cumplir esa obligación de progresividad del sistema, y ahí sí, creemos nosotros, poner en riesgo proyectos como el parque de ciencia y tecnología en Pitalito cuya inversión es con saldos de obras y programas. Lo mismo con los proyectos de vivienda”.

Reformulado

“El plan puede ser reformulado, considero yo, y estamos en esos análisis con funcionarios de la Caja. Adicionalmente puede agravar el endeudamiento. Eso lo planteamos en un concepto que nos pidió Supersalud”, adujo.

“Si bien se solventa, tal como fue presentado, la situación de algunos acreedores, la Caja queda con obligaciones pendientes. No solo la financiera por el crédito con el sistema financiero, sino también con algunos acreedores que permanecían allí y que ahora se convertirían en acreedores directos de Comfamiliar y eso pone en riesgo, sin duda alguna, el futuro de programas sociales.

No obstante, el Plan sigue su curso en la Superintendencia Nacional de Salud, entidad que debe tomar la decisión final.

Futuro de la EPS

El agente interventor aseguró que sin duda alguna, el gobierno tiene que tomar alguna decisión definitiva frente al programa de salud. “En principio, sin ser apocalíptico, es evidente que no hay un manejo eficiente del programa de salud por muchas razones que no solo de la Caja sino del sistema de salud en general”, insistió.
“Lo que sé, a priori, es la necesidad de escindir el programa, si existe la posibilidad de escindirlo, o, de una u otra manera terminar con este programa ya sea por una liquidación forzosa que no depende de la Caja sino de Superasalud, o, hipotéticamente si se diera el caso, por una liquidación voluntaria, es decir, la salida voluntaria del sistema, que es quizá, la más compleja.

La pérdida patrimonial total de Comfamiliar es inminente 7 11 agosto, 2022
La red pública explora el pago de las acreencias. Foto: Prensa Gobernación. 

Responsables

Según el Superintendente Delegado, una de las razones de la intervención es que no se tomaron a tiempo las medidas oportunas por parte de los órganos de dirección, comenzando por el consejo directivo.

“Con esto no estamos asignando responsabilidades ni disciplinarias ni administrativas ni penales ni de otra índole. Este no es el objetivo de la intervención”, aclaró.

“Si en el camino se encontraren algún tipo de situaciones que implicaren presunta responsabilidad se hará saber a las autoridades competentes o nosotros mismos si es de nuestra competencia”, precisó.

“Lo que encontramos –anotó- es que las decisiones que se tomaron no fueron oportunas, no fueron las eficientes ni las efectivas para solucionar la situación que no es de ahora”, aseveró.

 “Por ahora -dijo- la intervención es irreversible. Fue una decisión que no fue fácil de tomar, se hizo un análisis muy profundo, los números, infortunadamente, las cifras no mienten”.

“La intervención es por doce meses, un periodo concreto, y luego se debe devolver la Caja a los huilenses”, prometió.

Sin embargo admitió que la intervención es prorrogable sino se cumple con el plan de mejoramiento. “La directriz del superintendente Julián Molina Gómez,  es que la medida cumple con la temporalidad que nos hemos fijado. Las medidas no pueden ser eternas, no pueden prolongarse demasiado en el tiempo”, insistió.

Presiones indebidas

El funcionario desmintió algunas versiones que circularon sobre supuestas presiones indebidas para acelerar la intervención poco antes de la terminación del actual gobierno.

“Como le dije esta medida no fue fácil. Hubiésemos querido no llegar a este punto, hubiésemos querido soluciones más rápidas, que la Supersalud hubiese podido definir más rápido el Plan de Reorganización Institucional, sea que se aprobara o no se aprobara o se hubiese tomando otra medida.

Sin embargo llegamos a un punto en que el declive de la caja de compensación, su situación financiera era ya absolutamente insostenible. Sino adoptamos las medidas preventivas nosotros somos responsables por no adoptarlas.

Cambio de gobierno

“La medida tenía que haberse tomado  mucho antes. Más allá de que existan cambios de gobierno la función de supervisión es del Estado y el Estado es continuo. Nosotros continuamos sea que cambien las administraciones y el deber de supervisión no significa que es uno bajo un presidente y de otro bajo otro presidente”, apuntó.

“Estamos seguros que esta medida cumple con los requisitos y objetivos y van a encontrar en el gobierno entrante la necesidad de administrar dicha medida y de hacer lo mejor posible para su culminación y cumplimiento del plan de mejoramiento”, previó.

“La medida es independiente de los gobiernos. Nosotros recibimos medidas tomadas en otros gobiernos y hemos tenido que desarrollarlas. Esto no tiene nada que ver con un tema mediático o político. Es un tema que tristemente los números son objetivos y las cifras no dejan mentir de la situación de la Caja”, anotó.

“Que quede claro, no habrá liquidación, la medida es de salvamento, lo que quiere decir que en doce meses entregaremos otra vez a los huilenses una caja fuerte, una caja dedicada a su misionalidad, y, sobre todo, enfocada en los trabajadores de menores ingresos”.