La Nación
La vida del político 1 12 abril, 2021
COLUMNISTAS OPINIÓN

La vida del político

Javier Cabrera

 

Poco nos detenemos a revisar lo que es la vida de un político.  Encasillamos sin verificar lo que ocurre alrededor de quienes deciden convertir la política en su profesión. Todos terminan siendo corruptos, manipuladores o mentirosos.  Calificativos que no siempre se ajustan a la realidad y hacen daño a nuestra democracia. Les metemos en el ‘mismo costal’ sin valorar a los buenos, que en ocasiones no figuran ante la manipulación de los malos, y dejan de brillar gracias al facilismo popular.

 

Al margen de lo anterior, lo cierto es que la vida del político es compleja. Muchos acostumbran a decir “es que se la ganan fácil”. Pocos serían capaces de asumir la intensidad y el ritmo de trabajo de un político. Ellos sacrifican muchas cosas que usualmente no vemos, por quedarnos en la percepción, en lugar de investigar.

 

Lo primero es que al ser candidatos inmediatamente les califican de corruptos. ¡Ojo!, sin conocerlos. Sacrifican su prestigio, obviamente, quienes en realidad son honestos y tienen vocación de servicio, que a decir verdad no son muchos, pero los hay. Lo que evita que muchos honestos aspiren.

 

Deben organizar campaña para que voten por ellos, esto implica trabajar por lo menos 18 horas al día, pero una vez elegidos, no descansan y deben seguir en campaña, trabajando al mismo ritmo para mantener una buena imagen, y además gobernar o legislar, lo cual no es fácil.

 

Lo anterior implica no ver a la familia, ni tener vida privada. El WhatsApp de un político tiene mínimo 600 mensajes al día, pidiéndole favores o ayuda. Todo el tiempo los asedia la gente para pedir favores. He visto casos en que la gente se para tras la puerta de un baño pidiendo favores al político, mientras esta realiza sus necesidades más intimas y naturales.

 

Un político es el personaje que todos critican y pocos sinceramente aplauden. No tiene descanso, todos los días atiende personas que piden favores personales. La gente no comprende que las acciones de gobierno o legislativas son macro, no micro, por lo que terminan minimizando lo importante, cuando el favor personal no se les da.

 

Lo anterior para decir que un político no se la gana fácil, y eso pocos lo ven al momento de criticarlos. Que bueno sería auscultar sus vidas para señalar a los mentirosos y corruptos, pero para premiar también a quienes tanto sacrifican por hacer de la política algo mejor.