La Nación
Las plantas de aguas residuales 1 14 mayo, 2021
EDITORIAL

Las plantas de aguas residuales

 

Las buenas noticias, sin duda alguna, también merecen su espacio y hay que ponderarlas como las que provienen del municipio de Santa María, en donde fue entregada la Fase II del plan maestro de alcantarillado que pone en marcha dos plantas de tratamiento de aguas residuales con las que se conseguirá disminuir la carga contaminante de los vertimientos al río Baché.

Exactamente, las obras garantizarán 4.551 metros de redes de alcantarillado combinado, que incluyen 106 pozos de inspección y 228 conexiones domiciliarias. Además de la construcción de dos plantas de tratamiento, cada una con muros de contención. La inversión fue de $8.223 millones y beneficiará a 2.925 habitantes del área urbana de Santa María, según informó el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Vivienda. El proyecto de construcción fue gestionado por la empresa Aguas del Huila, la Gobernación y la Alcaldía de Santa María en el año 2016.

Por donde se le mire es una buena noticia porque es un aporte directo a la protección de los recursos naturales. Las plantas de tratamiento de aguas residuales son  obras de ingeniería que permiten, a través de procesos de tipo físico, químico, físico-químico y/o biológico, eliminar o reducir las cargas contaminantes que traen consigo las aguas residuales que provienen de las viviendas.

Los municipios de El Agrado, Aipe, Altamira, Baraya, Campoalegre, Elías, Gigante, Hobo, La Argentina, Nátaga, Palermo, Saladoblanco, San Agustín, Suaza, Tarqui, Teruel, Tesalia, Timaná, Villavieja y Yaguará ya saben qué es tener una planta de tratamiento de aguas residuales. Sus habitantes le están haciendo un enorme favor a los ríos y quebradas de sus regiones.

Tristemente, no se puede decir lo mismo de Neiva, Pitalito, Garzón, La Plata, Colombia, Tello, Íquira, Rivera, Algeciras, Paicol, El Pital, Oporapa, Guadalupe, Isnos, Acevedo y Palestina, municipios en los que por desidia o desinterés colectivo, descargan todas sus aguas negras sobre sus afluentes.

 

“Tristemente, no se puede decir lo mismo de Neiva, Pitalito, Garzón, La Plata, Colombia, Tello, Íquira, Rivera, Algeciras, entre otros, municipios en los que por desidia o desinterés colectivo, descargan todas sus aguas negras sobre sus afluentes”