La Nación
Ley 100: cosas por mejorar 1 26 enero, 2022
COLUMNISTAS

Ley 100: cosas por mejorar

Luego de cerca de 30 años de la Ley de Seguridad Social y de un largo camino recorrido que ha dejado aprendizajes y múltiples reformas, se empiezan a escuchar posibles reformas en medio de la actual campaña al Congreso y Presidencia.

Aspecto positivo que ha dejado el actual sistema y que nadie puede desconocer es la cobertura. Pasamos de un 30% de la población general cubierta antes de la Ley, a cerca del 100%, algo de resaltar en el ámbito mundial. Igualmente, con posteriores reformas se logró equiparar los dos sistemas de aseguramiento en salud, definidos como contributivo y subsidiado. Hoy cualquier ciudadano asegurado tiene acceso a atención de alta complejidad en salud sin importar cual sea su condición de afiliado o subsidiado.

Pero hay deudas que aún se deben saldar. Las desigualdades que existen a la hora de atención entre el centro y la periferia del país, en muchos casos debido a la concentración del personal de salud más capacitado en los grandes centros urbanos, ha dejado a municipios apartados sin algunas opciones, por ejemplo, la de acceder a especialidades médicas.

Otro aspecto por mejorar es el flujo de recursos y la deuda existente con las instituciones prestadoras de salud del país. La Ley de Punto Final trató de solventarlo sin lograr saldar dicha deuda con hospitales y clínicas, condición donde radica gran parte del problema financiero de los hospitales.

La lucha contra la corrupción y los controles al sistema también deben mejorarse para garantizar que los recursos terminen en beneficio de los pacientes y no en otras actividades lejanas a la salud, como el caso de Saludcoop y Caprecom, en donde se desviaron miles de millones de pesos, y aún no se resuelve para prestadores y empleados.

Se debe resaltar la necesidad de continuar en la mejora a la atención y la libre escogencia del prestador por parte del ciudadano, permitiendo a prestadores de salud competir en función del buen servicio. Cada persona debería poder escoger la entidad hospitalaria donde desearía ser atendido, premiando las buenas prácticas en salud.

Finalmente, no hay que olvidar que el enfoque necesario de la prestación del servicio de salud debe estar dirigido hacia la educación y la prevención. En este sentido, se ha avanzado en la promulgación de un enfoque de salud pública que prevenga y no simplemente trate la enfermedad, hecho que ha disminuido los costos y cargas del sistema.

Urgen propuestas concretas en torno a las falencias que muestra el sistema actualmente. Esperamos escucharlas pronto como tema central del debate.