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Lo pagará su …

Lo pagará su … 1 3 abril, 2020

Sergio Felipe Salamanca Borrero

Con esta frase, muchos aficionados al fútbol han manifestado su rechazo en redes sociales y en los estadios respecto de la decisión tomada por parte de la Dimayor de dejar de transmitir los partidos del fútbol profesional colombiano por televisión abierta; para comenzar a transmitirlos por medio de un canal premium, haciendo necesario el pago de una suscripción por valor de treinta mil pesos.

Como siempre, considero que, para abordar un tema que logra generar tanta efervescencia en el público, es necesario hacer un acercamiento desprovisto de toda pasión en la medida de lo posible, con el fin de identificar estrategias que logren beneficiar a todos. En este sentido me gustaría comenzar llamando la atención sobre el hecho que, en Colombia, sólo un equipo tiene estadio propio. Bajo este escenario, los estadios donde se disputan y se transmiten los partidos, son de propiedad de cada uno de los municipios de Colombia, haciendo que la fuente principal de recursos para su construcción, mantenimiento y remodelación provenga de fondos públicos.

Aunado a lo anterior, el hecho de que los equipos no sean los propietarios de los estadios conduce necesariamente a la existencia de un vínculo contractual entre el equipo de fútbol y el municipio, que, atendiendo a la naturaleza de las prestaciones, debería corresponder a un contrato de arrendamiento o uno de concesión.  Ahora bien, tomando en consideración la novedosa y poco egoísta decisión de privatizar la transmisión de los partidos del fútbol colombiano, considero que como “dueños” y “financiadores” de los estadios, debemos llevar a cabo una revisión de los términos y condiciones en los cuales se están celebrando, ejecutando y renovando los contratos entre los municipios y los equipos de fútbol.

En el caso de Neiva, no han sido pocos los recursos públicos que se han invertido y perdido en obras a nuestro estadio, dineros que pudieron haber sido destinados a la construcción de nuevos colegios u hospitales. Pero no todo está perdido, opino que debemos aprovechar el nuevo enfoque emprendedor de la Dimayor para volver el tema de los estadios algo que también arroje ganancia para los municipios, lo que se puede lograr al revisar y equilibrar aspectos en los contratos como la forma de tasar la remuneración, la participación del municipio en las utilidades generadas por concepto de publicidad y de transmisión, así como la mayor participación económica de los equipos en obras de construcción y mantenimiento.

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