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Locos o disociados

Locos o disociados 1 24 septiembre, 2020

Francisco José García Lara

El 2 de diciembre de 1993, mi abuela, Raquel Bonilla de Lara, recibió una llamada de un periodista para solicitarle su opinión sobre la muerte de Pablo Escobar. No obstante que había sido el determinador de la muerte de su hijo, Rodrigo Lara Bonilla, respondió que en ese momento estaba pensando en el dolor de su madre, que debía ser el mismo que había sentido ella por la muerte de mi tío.

Traigo la historia a colación para contrastarla con el trino que hace unos días envió el “gran colombiano”, en el cual calificó como “buen muerto” a Carlos Areiza, un testigo fundamental en procesos penales que cursan contra algunos de los amigos del exmandatario. No es necesario hacer profundos análisis para evidenciar que algo grave pasa en la cabeza de quien hoy funge como líder absoluto del partido que a partir de julio será mayoritario en el senado y con muy buenas probabilidades de tener a su títere – candidato como presidente.

Lo absurdo no son los despropósitos del personaje, pues a eso nos tiene acostumbrados, lo verdaderamente insólito es que sus seguidores se esforzaron por todos los medios para defenderlo, tratando de justificar lo injustificable y llegando al extremo de denominarlo con simpleza como “desafortunado y falta de criterio”.

Sobre la situación mental de líder político no voy a agregar nada, no vale la pena porque salta a la vista, pero que sus seguidores pretendan que creamos que fue un simpe error es insultar a la inteligencia de los colombianos, que sigan comiéndole cuento a su “sensei” hace suponer que le justifican todo porque sufren de la misma enfermedad mental y por eso no sienten ningún tipo de dolor, o simplemente están disociados de la realidad y no les importa lo que sucede a su alrededor.

Las opiniones por disparatadas que sean pueden ser respetables, pero que no pretendan que consideremos normal la expresión, creamos que es válida y la aceptemos, no existe razón para que alguien medianamente sano mentalmente celebre la muerte de otro ser humano, así pretenda hacernos creer que se le “chispotio” y que se trató de un reenvío.

En un país disociado mentalmente alguien puede afirmar tal despropósito y seguir  posando de líder, aquí la cordura la perdimos hace rato, por eso elegimos y reelegimos a quienes están respaldados por delincuentes, incluida por supuesto la mafia asociada al narcotráfico, así ha sido nuestra historia reciente, y no hay evidencia alguna que en las próximas elecciones tengamos la intención de cambiarla.

garcia.francisco@javeriana.edu.co

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