La Nación
Los desafíos del cambio a la izquierda 1 1 julio, 2022
COLUMNISTAS

Los desafíos del cambio a la izquierda

Empiezo por reconocer la victoria legítima de Gustavo Petro, deseándole, con desprendimiento, éxitos en su cuatrienio presidencial (no se puede extender de ese periodo), pero con el compromiso de respetar las instituciones, guardar la Constitución y preservar nuestra preciada democracia ante cualquier tentación, como cabeza máxima del Estado, en el entendido que una labor acertada y justa será buena para el país y sus habitantes.

De esta manera terminó una campaña política atípica, cargada de agresiones y pocas propuestas, dando paso a la elección por primera vez en 203 años de vida republicana de un mandatario de izquierda. Pasada la página, tenemos la esperanza de que tenga el carácter, voluntad y capacidad de serenar la tormenta; que con sus decisiones contribuya a la reconciliación nacional y su gobierno tenga un tono incluyente, concibiendo que el Ejecutivo tendrá necesariamente un cambio de enfoque y prioridades, que en todo caso no deben ser radicales, sino moderadas.

En ese orden de ideas, destacamos el correcto discurso de Petro, el domingo, de convocar a un acuerdo nacional, con respeto por quienes estaremos en la oposición constructiva. Ojalá cumpla sus palabras, que “el cambio no es para vengarnos, ni construir más odios”, las mismas que deberá cumplir y hacer cumplir para que la gente se sobreponga a los miedos y prevenciones y así nos demuestre que estábamos equivocados los de la otra orilla.

Y es que pasada la contienda la nueva administración deberá concentrarse en tramitar los proyectos y leyes que desarrollen las promesas de campaña para lo cual tendrá que contar con la viabilidad en el Congreso, donde hoy no cuenta con las mayorías. Ese es uno de los importantes temas por revisar: no ceder a las maquinarias ni a las negociaciones particulares, que den la sensación de corrupción, y respetar la opinión de la oposición de negarse con firmeza y desinterés a las iniciativas que hagan daños a los colombianos. Será labor de todos, especialmente del presidente, establecer puentes y espacios de conversación productiva.

Como Partido Conservador, la dirigencia, sus miembros y la base actuaremos unidos para apoyar con independencia, sin participar en el gobierno, los temas razonables que nos ayuden a superar los problemas que arrastramos, y con igual vehemencia defenderemos lo positivo que tenemos.

Tengo la esperanza de que el diálogo generoso entre todos nos conducirá a un proceso de transición cortés, respetuoso, transparente, armónico y fluido, que conlleve a un gran acuerdo nacional que atienda el desempleo, la pobreza, la desigualdad, la corrupción, la reactivación económica y la implementación definitiva de la paz.