La Nación
Los entes territoriales también 1 2 julio, 2020
COLUMNISTAS OPINIÓN

Los entes territoriales también

Germán Palomo García

Por la aplicación de las políticas monetaria y fiscal de acuerdo con la ortodoxia económica en crisis como la pandemia que padecemos, las finanzas públicas, como anotó en interesante análisis el exministro y colega Amílkar Acosta, están entre la espada y la pared. Pero quiero referirme a las finanzas territoriales (departamentos, municipios y distritos) que están ya viviendo una reducción importante de sus ingresos propios y con una alta dependencia del presupuesto nacional por el Sistema General de Participaciones, SGP, además del bajonazo de las regalías por la caída de los precios internacionales del crudo particularmente. El gobierno tomó prestados recursos destinados a los entes territoriales (FAE, Fondo de Estabilización, y el Fonpet (Pensiones), que se nutren de las regalías, por un valor, según Acosta, de 14.8 billones de pesos, además de 2.9 billones de la venta de ISAGEN   . Estas aplicaciones afectan directamente a los entes territoriales pues no se sabe cuándo les serán reintegrados y los necesitan ahora por la disminución de los recursos propios que en abril cayeron 45% (en marzo, según el secretario de hacienda de Neiva sus ingresos cayeron 90%). En total, los recursos propios solo hacen el 35% de los recursos totales de los entes territoriales por lo que ni pensar que tienen autonomía para atender la crisis. Las proyecciones, aunque ya empezaron a corregirse los precios del crudo a nivel internacional por la reapertura parcial de muchas economías, indican que su caída puede llegar al 40%.

Los municipios, lo sugerí la semana pasada en una entrevista virtual con una emisora local, deben revisar más en profundidad los planes de desarrollo que estudian los Concejos pues percibo que el impacto del coronavirus no ha sido analizado en profundidad. Igual sugeriría al departamento del Huila. Es seguro que municipios y el departamento tendrán que acudir a créditos de tesorería por lo que el mismo economista Acosta sugiere al gobierno que el Fondo Nacional de Garantías los apoye porque no podrán, en la incertidumbre que nos acompañará un buen tiempo, atender sus compromisos sin su apoyo y la banca estará reticente a soltar dinero. Al fin y al cabo su negocio es garantizar rentabilidad. Es bueno recordar que crisis fiscales hemos tenido y recuerdo ahora la que le tocó lidiar, exitosamente, al gobernador Jaime Bravo Motta que le implicó una baja notable de la nómina departamental y una reducción muy importante de los gastos. Hoy se vuelve a presentar esta oportunidad en condiciones más críticas porque el gobierno central también tiene “amarradas las manos” destinando recursos que el propio Minhacienda confirmó que ya tiene comprometidos 30 billones por la pandemia y también se endeudará. Menudo problema.

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