La Nación
Los pergaminos 1 12 agosto, 2022
COLUMNISTAS OPINIÓN

Los pergaminos

No basta con tener títulos académicos y de otra índole para ejercer un cargo público de alto nivel, pues tratándose de la administración de lo público debe sobrar la ética y la moral para ejercer ese cargo o cualquier cargo público.

El presidente Iván Duque sale al paso a las críticas sobre el nombramiento de Alberto Carrasquilla como codirector del banco de la república, diciendo que es un hombre con los títulos suficientes, además de la experiencia, para ejercer ese cargo, pues es hasta doctor en economía. Pero, esa no es la discusión. Por supuesto, para nombrar a alguien como codirector de ese banco debe tener los títulos y la experiencia que lo respalden. La discusión, es que Alberto Carrasquilla fue el hombre que, siendo ministro de hacienda de Álvaro Uribe Vélez, creó los famosos “bonos de agua” para apalancar obras de acueducto y alcantarillado en más de cien municipios; después, Carrasquilla creó, junto con un amigo, una empresa para asesor la emisión de esos bonos. Los municipios quedaron endeudados y Carrasquilla enriquecido con esa asesoría, pues creó un feroz negocio contra estos municipios con una muy buena tajada para su empresa. Y siendo el ministro de Duque, Carrasquilla fue el que incendió el país con esa malévola reforma tributaria que ocasionaba un golpe duro a la clase trabajadora del país ¡Esa es la discusión! Carrasquilla no es ético, ni moral, para ejercer un cargo público.

Lo mismo está pasando con la ministra de la tecnología, información y comunicación, Karen Abudinen, ya que el presidente sale en su defensa alegando que es apta para el cargo. Claro, puede también tener los títulos para ejercer el cargo, pero esa tampoco es la discusión. La discusión, es que toda apunta a que esta señora no es ética, ni moral, para estar en el cargo ya que, bien sea por negligencia o complicidad, dejó que se entregara un contrato billonario a una hechiza empresa que no tenía ni la experiencia, ni la plata, que respaldaran ese contrato. Ahora, andan en bolsillos privados más de 70 mil millones de pesos que se entregaron por anticipo a esa unión temporal y los colegios a quienes iba dirigido ese servicio quedaron viendo un chispero.

Lo mismo ha pasado con el presidente Duque, un hombre que ha demostrado no tener ética, ni moral, para ejercer el cargo; incluso, no tenía ni los pergaminos, ni la experiencia, para ser presidente. Pero a alguien se le ocurrió que sí, alguien que se cree dueño del poder, que tampoco es ético y moral, pero fue “el que dijo él”.