Los secretos que ‘Popeye’ se llevó a la tumba 1 16 febrero, 2020
INVESTIGACIÓN

Los secretos que ‘Popeye’ se llevó a la tumba

A Rodrigo Lara Bonilla, lo mataron no por una venganza política, como lo sostenía el fallecido ex sicario de Pablo Escobar, ‘acribillado’ por un cáncer agresivo que le cobró justicia. La familia del ex ministro asesinado puso en duda muchas de las “verdades” que soltaba John Jairo Velásquez.

 

RICARDO AREIZA

unidadinvestigativa@lanación.com.co

El antiguo jefe de sicarios del Cartel de Medellín, John Jairo Velásquez, ‘Popeye’, se llevó a la tumba muchos secretos, entre ellos, los pormenores que rodearon el crimen del ministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla.

Durante su carrera criminal, al lado de Pablo Escobar Gaviria, admitió que asesinó a 250 personas, participó en otros 3.000 homicidios y coordinó la activación de por lo menos 200 carro-bombas, luego de la guerra frontal que inició con el magnicidio del Ministro de Justicia. Pero no todo lo que dijo fue verdad.

El tenebroso gatillero incriminó, entre otros, al ex senador tolimense, Alberto Santofimio Botero, quien habría intrigado el crimen de Luis Carlos Galán, hace 30 años en la plaza de Soacha.

“La idea de matar a Luis Carlos Galán fue del doctor Alberto Santofimio Botero, porque Pablo tenía una enemistad con Luis Carlos Galán desde que lo echó del movimiento del Nuevo Liberalismo en la plaza pública, en pleno Medellín, y ahí se gestó la enemistad y ahí se vino la muerte de Rodrigo Lara Bonilla”, afirmó ‘Popeye’ en una entrevista que generó revuelo.

La expulsión se produjo el primero de febrero 1982 en la plaza Berrío. Al lado de Galán, estaba Rodrigo Lara Bonillla. La decisión incluía a Pablo Escobar y a Jairo Ortega, quien llevó a Escobar al Congreso. Ese día el capo le declaró la guerra.

 

¿La venganza?

La enemistad se agudizó cuando Lara Bonilla promovió un debate sobre la infiltración de la mafia en la política, el deporte y otras actividades.

El debate se realizó en la Cámara de Representantes el 19 de septiembre de 1983. Ese debate para tumbarle la curul, según ‘Popeye’, fue el detonante.

Lara, siendo Ministro de Justicia, abrió el debate por la presencia de dineros de la mafia.  Jairo Ortega, suplente de Escobar inició la campaña para silenciar a Lara. Al final Lara se quedó solo en esa lucha y luego terminó sacrificado.

“Ahí ya se creó la enemistad con Luis Carlos. Pablo no pensaba matar a Luis Carlos porque no era peligroso para Pablo. Alberto Santofimio le recomendó que tenía que matarlo”, afirmó Velásquez.

“Cuando ya se derrumbó la tarima política de Pablo se le cobró a Lara Bonilla; después se trató de asesinar a Andrés Pastrana Arango, candidato a la Alcaldía de Bogotá, que después fue presidente de la República y por último, se llegó a la muerte del doctor Luis Carlos Galán (…).

Esa declaración sirvió de soporte para condenar a Santofimio, el único político sentenciado por el magnicidio.

“Lo de Rodrigo Lara Bonilla lo sé por oídas, porque me lo dijo Pablo a mí, era vox pópuli dentro de la organización. De lo que yo puedo dar fe es lo de Andrés Pastrana Arango y lo de Luis Carlos Galán Sarmiento”, aclaró el ex jefe de sicarios, quien falleció ayer a los 58 años, afectado por un cáncer terminal.

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Los crímenes de Rodrigo Lara y Luis Carlos Galán, fueron más que una venganza por la expulsión de Escobar del Partido Liberal.

Réplica

Santofimio Botero le replicó. “Cómo iba a instigar un asesinato de una persona que ya Escobar había intentado matar”, afirmó en una entrevista radial. También descartó cualquier participación en el crimen de Lara Bonilla.

“Qué móvil podría tener yo para que Rodrigo Lara Bonilla para que desapareciera, eso es una infamia, se lo puedo jurar”, afirmó Santofimio, señalado como un supuesto “asesor político” de los llamados ‘Extraditables”.

“En el Huila, en Ibagué y en Natagaima hay testigos. Yo siendo ministro colaboré para que él se fuera a la diplomacia. Él se distanció con López en el 82, pero no conmigo. Jamás hubo una enemistad con él”, aseguró el político tolimense.

No obstante, Lara Bonilla, en una declaración, advirtió que si le pasaba algo, había que mirar hacia el Tolima, refiriéndose a Santofimio.

“Nunca leí yo ataques de Rodrigo Lara Bonilla. La última vez que lo vi me dijo que se iba al exterior y que al regresar iba a armar su propio partido político contra Galán porque lo habían traicionado”, aseguró Santofimio, condenado 24 años de cárcel como supuesto autor intelectual  del crimen de Galán.

 

El magnicidio

Según la versión oficial, Lara Bonilla fue asesinado cuando se dirigía a su residencia en el norte de Bogotá. Dos sicarios en una motocicleta le dispararon a quemarropa hacia las 7:15 de la noche del lunes 30 de abril de 1984.

Pocos antes, el automóvil oficial se pasó un semáforo en rojo. La inexplicable maniobra, los separó del resto del esquema de seguridad.

En ese instante, una moto de color rojo se aproximó hasta el automóvil oficial por el lado derecho.   Iván Darío Guizao tomó la ametralladora Ingram y la disparó en medio de la congestión vehicular que se registraba en la calle 127, cerca de la avenida Boyacá. Siete proyectiles hicieron blanco sobre la humanidad de Lara Bonilla, segándole la vida.

El esquema de seguridad reaccionó ultimando al sicario. El conductor de la moto, Byron de Jesús Velásquez, el único condenado, resultó herido cuando la moto le cayó encima y fue capturado.  Tras purgar una corta pena, quedó en libertad.

 

Otra hipótesis

Un novedoso dictamen del médico forense Máximo Alberto Duque Piedrahíta, reveló otra hipótesis que replanteó las circunstancias del magnicidio: El Mercedes Benz estaba detenido. El proyectil que ingresó por el costado izquierdo fue disparado con la puerta del chofer abierta. Eso explica que el conductor no saliera lesionado, pues no estaba en la silla, y que el vidrio de la ventanilla quedara intacto.

La puerta del ministro estaba abierta. Por eso no hay orificios en la lata, aunque se recogieron al menos 18 vainillas del arma del sicario.

Otro dato que soporta la novedosa hipótesis lo reveló el periodista Alberto Donadio: El cadáver de Lara presentaba un orificio de entrada por el costado izquierdo del pecho. El conductor del vehículo resultó ileso inexplicablemente. También el escolta. Sin embargo en el vehículo aparecen impactos en los asientos delanteros.

 

Lo que dijo ‘Popeye’

Según ‘Popeye’, los disparos fueron realizados por los dos sicarios que tenían ametralladoras y que iban en una motocicleta aproximadamente a 80 kilómetros por ahora.

“Con la ametralladora que mataron al ministro es una 45. Se dice que el chofer paró para que lo mataran. Eso es completamente falso. En esa época, el DAS no colaboraba con el Cartel de Medellín”, afirmó.

En cambio, contradijo la nueva hipótesis revelada por el médico legista y retomada por la Fiscalía como nueva línea de investigación.

En su criterio, la exhumación de los restos mortales para corroborar esa nueva versión, es un “distractor”.

“El Cartel de Medellín fue el responsable del magnicidio. Yo estoy totalmente seguro de que los escoltas no participaron”, señaló  Velásquez Vásquez en una entrevista con el canal Caracol.

 

Versión familiar

En cambio, la familia del sacrificado Ministro de Justicia, consideran que hay otros elementos de análisis para explicar el crimen de Lara Bonilla, acribillado en otras circunstancias distintas, posiblemente con el concurso de los escoltas y del cuerpo de seguridad.

“Más que en la hipótesis de Máximo Duque, basada en la autopsia según la cual hay una bala de izquierda a derecha. La autopsia dice que las balas son de abajo para arriba, entonces no hay posibilidades de que Rodrigo fuera sentado”, explicó el médico Francisco García Lara, sobrino del Ministro.

Aunque hay muchos elementos que se han ido descartando, la investigación sigue adelante. “Lo que ocurre es que ‘Popeye’ no ha dicho toda la verdad, y sus versiones no coinciden”, aseguró.

Lo único cierto es que fueron sicarios de Pablo Escobar. No sabemos qué participación tuvo ‘Popeye’, ni idea. Lo que también es cierto, es que dijo muchas cosas, que resultaron incoherentes, no cuadraban con el hilo de la investigación, por eso, la misma Fiscalía, las descartó”, insistió el sobrino del Ministro.

“Me parece que era un tipo que le gustaba la pantalla y muchas veces decía pendejadas, pero no detalles más allá de lo que todos conocemos”, indicó.

 

Sabía demasiado

En cambio, la ex gobernadora Cecilia Lara Bonilla, hermana del Ministro asesinado, señaló que el magnicidio va más allá de la expulsión de Pablo Escobar del Partido Liberal, ocurrida en la emblemática Plaza de Berrío en la capital antioqueña.

“A mí me parece que la muerte de Rodrigo se produjo porque conocía muchas cosas, porque sabía demasiado y había que matarlo, no fue por esa venganza”, aseguró.

El desmantelamiento de ‘Tranquilandia’, uno de los más grandes complejos para procesar cocaína descubiertos en el país, los hallazgos en la Aerocivil, las propiedades y acciones del narcotráfico en muchas actividades del país, fue la razón, aseveró.

 

Los que faltan

En cambio, en lo que si coincidió la ex gobernadora, es que, por el crimen de Lara, ocurrido hace 36 años, solo hay un condenado. El caso sigue en total impunidad.

“Yo he declarado en contra de Jorge Luis Ochoa Vásquez, que participó en la muerte del doctor Rodrigo Lara Bonilla. La financió. Y nunca ha sido llamado a investigación”, afirmó el ex jefe de sicarios de Pablo Escobar, quien murió finalmente por un cáncer agresivo que le puso fin a su cuestionada existencia.

‘Popeye’ relató a medias su escalada de terror durante la más sangrienta guerra urbana que comenzó el Cartel de Medellín con la muerte del ministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla, el 30 de abril de 1984.

Los secretos que ‘Popeye’ se llevó a la tumba 3 16 febrero, 2020
La estela de crímenes que propició el ex jefe de sicarios.

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