La Nación
¡Malpatriotas! 1 29 septiembre, 2022
COLUMNISTAS OPINIÓN

¡Malpatriotas!

Después de tanto años de ejercicio de lo público como funcionario y ahora como servidor público, como docente y como abogado, pensé que había perdido la capacidad del asombro ante tantas aberraciones y fenómenos sociales, políticos, económicos y administrativos. No obstante, después de una invitación de unos líderes de la comuna uno para enterarme sobre el abandono de un colegio y ver lo a continuación les relataré, no solamente me generó estupor, sino, dolor de patria, de patria chica por mi Neiva, ante unos contratistas malpatriotas del Fondo Financiero de Infraestructura Educativa FFIE del Ministerio de Educación Nacional, que demolieron una institución educativa  de aceptables condiciones y que bajo una expectativa de edificar unas nuevas aulas para la paz, demolieron todo, dejando el mero lote.

Lo que se conocía como la sede de Cándido Leguízamo de la Institución Educativa INEM, era una infraestructura que albergaba cerca de unos 400 niños y niñas neivanas, que fueron desplazados, al presumirse que se construiría un nuevo colegio por un valor total de 3.972 millones de pesos, que debían dirigirse a la edificación de once aulas nuevas, la adecuación de laboratorios, cocina, comedor, aulas polivalentes, escenarios deportivos, entre otras construcciones que permitirían darle mejores condiciones de planta física a los estudiantes y a la comunidad.

“Estos malpatriotas”, son oriundos de Cartagena, que camuflados bajo el “Consorcio Infraestructura Educativa 2016” y la interventoría cómplice llamada “Consorcio Aulas 2016”, debían desarrollar las obras contratadas desde 2018 para entregar en 10 meses, es decir en 2019. Pero hoy, “ni fu” “ni fa”, ni colegio entregado, ni se sabe el paradero de los que demolieron y dejaron lo que hoy se constituye un nuevo elefante blanco en Neiva, quedando al garete el Convenio 1495 del 2015, suscrito entre el Ministerio de Educación y el municipio de Neiva, en donde se desconoce profundamente que sucedió con los consorcios siniestrados, de los que se escucha que habría nuevo contratista, el cual estaría en trámites de liquidación por problemas contractuales.

Lo cierto, es que esta sede del Colegio INEM, se encuentra abandonada desde hace más de 2 años, afectando a la comunidad y al mismo municipio, en la intención de suplir el déficit de infraestructura educativa, generándose un detrimento patrimonial, dado que se demolió una obra construida con recursos propios y abandonada producto de los recursos del Gobierno Nacional.

¿Qué dicen los entes de control?, la Personería de Neiva hasta ahora se entera, la Contraloría Municipal tan solo un espectador pensando que no tiene competencia, la Delegada Territorial de la Contraloría General durmiendo el sueño de los justos, la Procuraduría Regional y Provincial ¿Existen? y que decir, de los contratistas que huyeron, seguramente disfrutando de los recursos embolatados en Canadá.

¡Esto es una infamia! Ministro de Educación Alejandro Gaviria, salve usted la patria, rescatemos la sede Cándido Leguízamo del INEM. Que no nos “abudineen” nuestros colegios de Neiva.