La Nación
Más allá de la diferencia 1 30 junio, 2022
COLUMNISTAS OPINIÓN

Más allá de la diferencia

Juan José Rincón

 

Más allá de mis amplias diferencias con el presidente electo Gustavo Petro, que adelanto no son pocas, debo mencionar que su elección refleja un hastío hacia la clase política tradicional y el continuismo. Un voto de opinión que presuntamente apoya las banderas progresistas que hoy día la sociedad exige proteger, tales como: los derechos de las mujeres, la desigualdad, el cuidado del medio ambiente, el respeto por las diferentes orientaciones sexuales e identidades de género, las poblaciones afro, indígenas, entre otros.

Como dije anteriormente, me encuentro lejos de simpatizar con la persona que es debido a que lo considero arrogante, irresponsable, déspota e incoherente. Solo falta observar cómo gobernó Bogotá con sus pésimas decisiones, lejos de escuchar a sus subalternos u asesores generando una crisis de salubridad evitable, perjuicios innecesarios al erario público y sus constantes incumplimientos en materia infraestructura en Bogotá. Asimismo, el exalcalde se vanagloria de ser el encargado de pregonar la “política del amor” y de ser “el cambio”, situación que encuentro muy lejana al recibir apoyo directo de Roy Barreras y Armando Benedetti que ya sabemos muy bien quienes son; eso sin mencionar que contó con la financiación del megacontratista de los Char Christian Daes.

Soy fiel creyente que hay razones suficientes para simpatizar o no con el ya antes mencionado excongresista, ya sea por su constante lucha contra el establecimiento o por su inviabilidad fiscal y populismo. No obstante, considero irrazonable y repudiable desacreditarlo bajo el único argumento de su pasado como ex militante del M19, desconociendo la naturaleza del rol de Gustavo en el mismo, siendo este del ala intelectual. En mi opinión es injusto y de doble moral juzgar únicamente a una persona sin bases de peso por su carácter revolucionario en una democracia que acepta la diversidad de opiniones que recientemente vivió un proceso de paz sumamente fangoso como el de las FARC y es inconcebible que se le atribuyan actos u acciones de manera capciosa de manera singular y no a la pluralidad de ex miembros de dicho grupo armado.