La Nación
HUILA

Miedo en zona rural de Rivera

Miedo en zona rural de Rivera 1 31 marzo, 2020

El reciente homicidio de Amín Nieto Ramírez de 60 años, en su parcela conocida como ‘La Esmeralda’ ubicada en Rivera, tiene preocupada a la comunidad de la zona quien teme por la inseguridad. Los familiares del administrador público asesinado piden que este caso no quede en la impunidad.

 

Lucía Sánchez

Temadeldía@lanación.com.co

 

Como un hombre amoroso, trabajador y muy terco, recuerdan sus dos hijos Tatiana y Camilo, al administrador público Amín Nieto Ramírez de 60 años, quien fue ultimando a sangre fría en el interior de su vivienda en Rivera, el pasado sábado a las 9:30 de la noche.

LA NACION reconstruyó la historia del pensionado de la Gobernación del Huila que pasó sus últimos días en una pequeña parcela de su propiedad ubicada en zona rural de Rivera, y habló con sus hijos quienes exigen que el crimen de su padre no quede en la impunidad.

El barayense administrador público egresado de la Universidad Surcolombiana, trabajó por 31 años en diferentes dependencias de la Gobernación del Huila.

En 2004 cuando logró su pensión por tiempo de servicio recibió una indemnización y optó por comprar una parcela en el municipio de Rivera. “Luego cuando cumplió la edad de pensión y consiguió tener un ingreso fijo, decidió mudarse a la finca”, recuerda su hija mayor, Tatiana Nieto Bautista.

Para la mujer, profesional en fisioterapia, los últimos días de su progenitor fueron tranquilos.

“Sus últimos años mi padre los vivió en su finca, él amaba su tierra. Ordeñar las vacas, estar pendiente de las gallinas y de los quehaceres cotidianos del campo, en compañía de su pareja sentimental, le daba tranquilidad”, narró la mujer.

También habló de la rutina del señor Amín. “Mi papá se levantaba a las 4 de la mañana a ordeñar las vacas, para luego llevar la leche a un predio cercano, que es propiedad de Luis Ayala, un lechero que expende leche por jarrero en Neiva. Aunque en los últimos días el verano hizo que disminuyera la producción, él seguía con su rutina”.

Para la hija mayor del administrador público, la tranquilidad en la que vivía su padre, en gran medida era por la compañía de Jael Aguilar, su pareja sentimental durante los últimos años y hasta el día de su asesinato.

Pero sin duda, el más grande amor del señor Amín fue su nieta Sarita de 7 años, “la luz de sus ojos”.

El crimen

En la vereda Los Medios, parcela ‘La Esmeralda’, zona rural de Rivera, ocurrió el asesinato del administrador público el pasado sábado.

Según las autoridades, siendo aproximadamente las 9:30 de la noche tres sujetos armados y vestidos con overol negro, llegaron hasta la finca donde vivía el administrador público junto a su esposa, Jael Aguilar.

La mujer narró que los sujetos entraron a la casa preguntando por un dinero, la amordazaron en una habitación y se llevaron a su esposo, pero minutos más tarde lo asesinaron, “fueron dos disparos en el pecho los que acabaron con su vida, lo dejaron tendido en el piso y boca abajo”, dijo.

En su relato agregó, que la oscuridad fue la gran cómplice de los tres hombres. Además, la ausencia de rejas en la amplia vivienda, lo que facilitó el acceso a los individuos.

En esto coincidió Tatiana, hija mayor de la víctima, al indicar que para llegar a la finca hay una vía destapada con monte a cada lado, además, se deben atravesar cuatro broches antes de llegar al predio ubicado a 9 kilómetros del casco urbano de Rivera, aproximadamente.

¿Ladrones conocidos?

La hija del señor Amín también contó que, días previos al asesinato de su padre, él le hizo una llamada y le preguntó si le podía prestar 5 millones de pesos para comprar unas vacas. Pero ella le dijo que no tenía ese dinero.

Tras el crimen de su progenitor, la mujer conoció que esa misma llamada él la hizo a varios conocidos. “Mi hermano le iba a vender unas vacas a mi padre, para eso él requería el dinero que finalmente le prestó una conocida de su compañera sentimental”, explicó.

Luego de conseguir el préstamo, el señor Amín decidió gestionar para hacer un crédito bancario y saldar esa deuda.

“Es probable que la información de que mi padre estaba gestionando un préstamo se haya filtrado, además como él estuvo llamando a varios conocidos, no se sabe quién pudo pensar que él tenía dinero como para llegar a la casa de esa manera y luego acabar con su vida”, dijo Tatiana.

La triste noticia

La profesional refirió, que dos conocidos llegaron a su apartamento en Neiva para contarle que su padre había sido asesinado en un aparente caso de atraco en el interior de su vivienda. “Cuando me dijeron que él estaba muerto pensé que le había dado un infarto porque él fumaba desde los 16 años”, relató.

Recordó que vio a su progenitor sin vida tendido en el piso. “Fue una escena horrible, trágica e inesperada. Los hombres habían roto la puerta principal a puros golpes y como es de lámina le dejaron un enorme hueco, fue todo muy triste, ver el lugar así”, recuerda la hija del administrador público.

Su llamado es a que se haga justicia, que las autoridades continúen con la investigación. “La Policía nos ha dicho que por la manera como llegaron vestidos los sujetos, con overoles negros y encapuchados, se presume que es gente de la zona, que conocía el sector y que había sido un trabajo planeado, porque el acceso a la finca es difícil”, expuso.

 

Un llamado

Por su parte, Cristhiam Camilo Nieto Bautista, hijo de la víctima fatal, hizo un llamado a las autoridades a hacer más presencia en la zona rural de Rivera, pues asegura que en la zona habitan muchas personas de edad, condición que los constituye en una población vulnerable para la delincuencia.

“Conozco de muchos pensionados que viven en la zona rural de Rivera y padecen la inseguridad. Este es un municipio con población en su mayoría pensionada, que viene de Neiva y busca su pedacito de tierra en donde pasar los últimos días. Las fincas no tienen un buen sistema de comunicación debido a que son distantes. El llamado es para la Policía, hay que tomar medidas”, dijo.

En comunicación sostenida con este medio, el coronel Héctor Ruiz, comandante operativo de la Policía en Neiva señaló que están investigando para dar con el paradero de los responsables del asesinato del administrador público.

Explicó que se trataría de delincuencia común procedente de la Ulloa, según el tipo arma que portaban los sujetos que cometieron el asesinato. También advirtió, que no será fácil dar con la identidad de los presuntos asesinos, debido a la ubicación del lugar donde ocurrieron los hechos.

 

Reclaman mayor seguridad en Rivera

La inseguridad en el municipio de Rivera cada día preocupa más, pues esta situación no solo afecta al casco urbano sino también a sus corregimientos y centros poblados, como es el caso de La Ulloa, que se ha convertido en un fuerte foco de esta problemática.

Los residentes del sector mencionan que el consumo de sustancias alucinógenas también se ha presentado de forma descarada, donde los jóvenes integrantes de grupos delincuenciales ya no respetan el espacio de la ciudadanía y lo utilizan para consumir droga.

“Últimamente ha llegado un personal de jóvenes consumidores de drogas, quienes se han vuelto tan descarados que consumen la droga en medio de la gente, de forma pública y no se les puede decir nada porque se alteran”, manifestó Javier Olaya, residente del sector afectado.

La comunidad afectada dio a conocer los sectores en donde los facinerosos se encuentran delinquiendo.

“La gente le tiene miedo al puente La Medina y la subida que conduce a Rivera por el sector de Miro Lindo, porque en esos lugares es donde los delincuentes se mantienen con el alambre para tumbar a las personas de las motos y robarlas; la gente sabe de cuatro o cinco personas que expenden drogas, se han atrevido a decirle a la Policía, pero como es la ley, se tienen que esperar hasta que las autoridades hagan las investigaciones para poder dar captura”, indicó Olaya.

Asimismo comentó, “anteriormente había mucho comercio y por razón a la delincuencia, a la gente ya le da miedo transitar por esta vía, el comercio ha bajado y los turistas tienen miedo de venir por la inseguridad que hay”, puntualizó.

Bajo este panorama de inseguridad que vive La Ulloa, la comunidad pide a las autoridades que hagan más presencia en el sector y que se vean más acciones policiales para que la comunidad pueda estar tranquila.

El año anterior, según las autoridades, se registraron 296 casos de lesiones personales en el municipio de Rivera.

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