La Nación
¿Mujer = producto? 1 13 mayo, 2021
COLUMNISTAS OPINIÓN

¿Mujer = producto?

María Consuelo Plazas

 

“(…) concientizar a nuestros caballeros de la ciudad a que consuman producto colombiano, con eso lo digo todo”. Esa, justamente fue la desafortunada frase que  pronunció Luis Eduardo Castro, alcalde de Yopal, el pasado 6 de abril en una rueda de prensa, en referencia a la actividad de la prostitución, llamando la atención para que sus coterráneos privilegien a las trabajadoras sexuales de la capital de Casanare, sobre las migrantes que llevan a cabo el mismo oficio.

Tan repudiable afirmación, más allá del rechazo que suscita, ratifica que el machismo es una de las “enfermedades” que tiene en cuidados intensivos a nuestra sociedad. Por ello, precisamente, es que no podemos pasar por alto tan grotesca y vulgar manifestación.

Como se ve, el referido funcionario hace una analogía según la cual, una trabajadora sexual es equiparable a un producto. Cabe destacar que este tipo de razonamiento, académicamente ha sido calificado como  la “cosificación sexual de la mujer”, proceso mediante el cual se deshumaniza a las integrantes del género femenimo, para hacerlas ver como objetos no pensantes, y en consecuencia, pueden ser utilizadas, expuestas o explotadas como mejor les parezca. De esa forma personas del género masculino, normalizan la discriminación, desigualdad y violencia contra la mujer.

Resulta obvio entonces que en el aludido caso, el señor Castro, desde un punto de vista perceptiblemente patriarcal, cosificó a las trabajadoras sexuales. Lo que llama poderosamente la atención y que, en definitiva, debe ser una alerta, es que lo expresó ante la opinión pública y en su calidad de representante de su municipio, no se le ocurrió ni por un momento que pudiese estar expresando un comentario que, además de torpe, es indignante.

Por ello alzo mi voz de protesta para demostrar que comentarios de esa naturaleza son inaceptables. No olvidemos que si callamos, seguiremos alimentando el machismo en nuestro país. Tanto hombres como mujeres, debemos tener en cuenta que el lenguaje, es el primer paso de transformación y que, muchas veces, sin darnos cuenta, caemos en comentarios despectivos hacia las mujeres. Recordemos que todos somos partes del cambio.