La Nación
Nociva influencia de ciertos influencers 1 21 enero, 2021
COLUMNISTAS OPINIÓN

Nociva influencia de ciertos influencers

María Consuelo Plazas Serrato

El auge de las nuevas tecnologías y la relevancia que día a día las redes sociales vienen alcanzado dieron lugar a la aparición de la figura de los influencers, personas que tienen “presencia y credibilidad en redes sociales”, al considerarse “líderes mediáticos, gracias a la inmediatez del Internet a nivel mundial”. Así las cosas, este grupo poblacional se viene constituyendo en elemento esencial en el marketing actual, pues tal y como puede derivarse del vocablo mismo, su principal propósito es el de influir entre sus seguidores para adquirir un producto, practicar un deporte o compartir cierto estilo de vida.

En Colombia, infortunadamente, buena parte de quienes se dedican a este oficio, lejos de realizar estrategias digitales de promoción o, en el mejor de los casos, de utilizar su popularidad para enviar un mensaje que incida positivamente en la comunidad, lo que hacen divulgar y exaltar conductas inapropiadas e irreflexivas que desde todo punto de vista rayan con la insensatez al no prever las consecuencias que acarrean tales procederes.

Claro ejemplo ello lo constituye la indignante conducta ejercida durante la presente semana por un aparente influencer cartagenero que se hace llamar “Jay Tomy”  quien luego de pasearse con un grupo de amigos por las calles de su ciudad, abordan a varios transeuntes con el fin de obsequiarles unas supuestas paletas elaboradas con jabón y recubiertas con chocolate para inducirlos al error, varios de ellos habitantes de calle y personas de la tercera edad, exponiéndolos no solo a la burla y al ridículo sino también a riesgos que eventualmente podrían afectar su salud. Valga aclarar que al parecer no es la primera vez que tal sujeto recurre a tan irracionales actos.

Al momento de escribir esta nota uno de los jóvenes implicados en tan reprochable acto ofreció disculpas públicas ante los medios de comunicación. Ojala la Fiscalía General de la Nación, en su condición de ente investigador, pueda encuadrar tan indignante conducta en un tipo penal que sirva de lección para que situaciones como la descrita no se sigan repitiendo.