La Nación
Nuevas revelaciones sobre el crimen de Celia Escobar, jefe de la Dian 1 24 octubre, 2020
INVESTIGACIÓN

Nuevas revelaciones sobre el crimen de Celia Escobar, jefe de la Dian

La Fiscalía develó ayer detalles inéditos sobre los autores intelectuales y materiales del terrible magnicidio. El fiscal del caso pidió cárcel para los tres imputados, incluyendo al empresario Germán Garrido. Un ex guerrillero, el ‘testigo estrella’.

 

RICARDO AREIZA

unidadinvestigativa@lanación.com.co

 

Un desertor de las antiguas Farc, terminó convertido en el testigo ‘estrella’ de la Fiscalía para acusar al empresario Germán Garrido Osorio como probable autor intelectual del crimen de Celia Escobar Flórez, jefe de Fiscalización de la Dian, ocurrido el 10 de mayo de 2013.

El desmovilizado, Juan Camilo García Pinzón, fue contactado en Armenia para perpetrar el crimen por el que habrían pagado cien millones de pesos. Sin embargo, por razones, no precisadas, el ex guerrillero finalmente se negó a participar en el homicidio.

“A mí no me contrataron para matar gente sino para servir de escolta a un ganadero del Huila”, declaró una semana después de haberse perpetrado el homicidio.

García Pinzón, quien supuestamente estuvo en el Frente 40 Jacobo Arenas del Bloque Oriental, se presentó voluntariamente a la Fiscalía en Armenia (Quindío) y declaró que varias personas, entre ellas cuatro empresarios opitas lo habían buscado para que asesinara a la funcionaria.

Como el crimen ya se había cometido, el testigo repentino reveló que días antes del homicidio estuvo en una reunión donde se estaba planeando el atentado criminal.

Confesión

Según la declaración juramentada, rendida ante funcionarios del CTI de la capital quindiana, la reunión se habría realizado, supuestamente en una finca cercana a Neiva, cuyo nombre no recordaba.

En esa reunión estaba el empresario Germán Garrido y José Manuel Barrero Baquero, el hombre que lo contactó en Armenia, supuestamente para trabajar como escolta.

Sin embargo, cuando llegó a Neiva, Barrero le informó que estaban pagando cinco millones de pesos “para sacar del camino a la señora de la Dian”.
Barrero Baquero, también imputado como probables coautor, le mostró los cinco millones de pesos.

Luego, en abril, semanas antes del crimen, el testigo estuvo en las oficinas de la Dian de Neiva, en compañía del ganadero Eugenio Fernández Polanía, también imputado.

En la Dian

Según el relato, los tres llegaron al Edificio Nacional. El tercero era José Manuel Barrero, quien se quedó afuera. Al clásico edificio de arquitectura islámica, ingresó García Pinzón y el ganadero Eugenio Fernández.

Los dos fueron saludaron a varios empleados de la Dian y llegaron hasta la Oficina de la propia Celia Escobar. El objetivo era mostrarle de cuerpo presente  a la incómoda funcionaria.

Al final, compraron un formulario para la declaración de renta. Del ingreso quedaron varios videos. También quedó registrado en la bitácora.

Los detalles, hasta ahora desconocidos, fueron revelados ayer por el fiscal Farid Plata, ante el Juez Segundo Penal Municipal con funciones de control de Garantías durante la audiencia oral de medida de aseguramiento.

El funcionario judicial, reveló también como evidencia legalmente recaudada, una declaración jurada del propio Eugenio Fernández ante la Fiscalía, donde admitió que estuvo en las dependencias de la Dian con García Pinzón, el hombre que debía cometer el crimen, y con  Juan Manuel Barrero, el otro imputado.

Según su testimonio, “solo acompañé a García a sacar un formulario para la declaración de renta. Iba a consignar un dinero y tenía que hacer la declaración”, afirmó Fernández en la diligencia judicial.

Igualmente anunció varias interceptaciones telefónicas realizadas por la Fiscalía luego de perpetrado el crimen.

 

Contradicciones

Antes, durante la primera audiencia de imputación, los acusados señalaron que  “todo era un montaje, y negaron que tuvieran alguna relación.

“No entiendo por qué me han vinculado, no conozco al señor Eugenio, no conozco al señor Germán Garrido, soy  inocente, esto es una farsa”, alegó Barrero Baquero quien lucía un tapabocas con un su lema ‘Falsos positivos’

Sin embargo, en solo 30 elementos probatorios, quedaron descubiertos los videos, los registros de ingreso y otras evidencias que demostrarían que contrario a lo que alegaron durante la imputación, los tres se conocían.

El funcionario anunció un detallado registro de llamadas antes y después del crimen entre los imputados y otras personas que también habrían participado en el crimen.

Testigo estrella

Según el fiscal, la versión del testigo estrella fue corroborada en varias oportunidades, en declaraciones juramentadas, también en videos y en otras diligencias donde realiza precisiones

Estuvo en el Centro Estratégico de Valoración Probatoria (Cevap), con tecnología de para evaluar la evidencia física  y formular hipótesis delictivas contundentes. Los expertos respaldaron la evidencia y la coherencia de los relatos.

La última fue realizada ante expertos en noviembre del año pasado en una cámara Gessell.

Según el fiscal, los análisis de expertos forenses, le dieron toda la credibilidad. “El testimonio fue voluntario, se presentó en Armenia una semana después del homicidio y advirtió que sabía quiénes habían participado en ese vil asesinato”, dijo el fiscal.

“En este caso no hubo ofrecimiento de ninguna compensación, ni siquiera aceptó la protección que le ofrecimos”, recalcó el fiscal en la extensa sustentación que se prolongó durante seis horas.

Sin embargo, llama la atención, que García Pinzón, ya ha actuado como testigo de la Fiscalía en otros procesos.

Ahora, supuestamente por las amenazas, decidió aceptar la protección. “Hoy es un testigo protegido de la Fiscalía”, confirmó el funcionario, sin dar más detalles.

“No he descubierto ni el diez por ciento de las evidencias y el material probatorio. La investigación por el crimen de Celia Escobar no está cerrado, seguimos trabajando frente a otras personas que habría participado directa o indirectamente, o que habrían instigado el homicidio”, anticipó en la audiencia virtual a la que concurrieron los tres imputados, sus defensores, el procurador judicial, Gerson Avilés, el esposo de la funcionaria y el abogado de víctimas.

 

El costo del crimen

Por el crimen de Celia Escobar Flórez, habrían pagado 100 millones de pesos. Solo que los encargados de preparar la logística y ejecutar el crimen, se quedaron con 60 millones de pesos, sin ‘hacer la vuelta’

El resto, 40 millones de pesos, los destinaron para financiar de nuevo la operación criminal, según lo reveló el testigo protegido.

El dinero fue repartido entre los dos sicarios que perpetraron el brutal asesinato y Jesús Ignacio Lozada Zabala, el hombre que coordinó el entramado criminal.

Jesús Ignacio Losada Zabala recibió ocho millones de pesos, de los 40 millones de pesos que quedaron. El resto, 32 millones de pesos, los recibieron Leonardo Fabio Rivera, el sicario que disparó y César Badillo Galvis, quien conducía la moto.

 

Un peligro  

“Con estos elementos materiales probatorios con la evidencia anunciada podemos inferir razonablemente la participación de los imputados en este crimen. Pero además, no basta solo la inferencia para requerir la necesidad y proporcionalidad de la medida de aseguramiento”, acotó.

“Los imputados constituyen un peligro no solo para la sociedad sino también para las víctimas. No solo porque parientes de la occisa también eran blanco de ataques para doblegar a la funcionaria  íntegra que no se dejó sobornar”, afirmó Plata Ramírez.

Según el fiscal, los imputados constituyen un peligro para la sociedad porque fueron capaces de planear un crimen con alevosía, de una funcionaria del Estado que estaba cumpliendo con la ley, que estaba enfocada en desmantelar los focos de corrupción”, subrayó el funcionario judicial.

“Aquí hubo una planeación de un crimen, contra una funcionaria que fue vilmente asesinada, por unos actores pagados, dos de ellos ya condenados, y uno de los autores materiales confesó su participación y contó detalles de esa empresa criminal.

Aseguró que la funcionaria adelantaba múltiples investigaciones por fraude en el pago de impuestos de empresas y grandes contribuyentes, pero también irregularidades en la Dian. Por eso la mandaron a matar.

Nuevas revelaciones sobre el crimen de Celia Escobar, jefe de la Dian 7 24 octubre, 2020
La audiencia virtual realizada ayer ante el juez Segundo Penal de Garantías.

El tiro por la culata

Las declaraciones públicas realizadas, irresponsablemente, por Garrido y Barrero, antes de la imputación,  constituyen también amenazas para los testigos y de contera para los servidores judiciales, argumentó el funcionario al sustentar las medidas de aseguramiento.

“Las declaraciones realizadas por Garrido y Barrero a través de algunos medios de comunicación, fueron una maniobra de los imputados para obstruir el debido ejercicio de la justicia, para desviar la atención de las autoridades, para incidir irresponsablemente en la opinión, para intimidar a los testigos”, afirmó el fiscal al justificar la necesidad de las medidas cautelares.

“Esas manifestaciones también resultan intimidatorias contra los investigadores y funcionarios judiciales”, sugirió el fiscal. Los documentos magnetofónicos, también fueron anexados a la investigación criminal, como prueba de los intereses ocultos para desviar la investigación.

“Por la gravedad y modalidad de las conductas y las penas a imponer que pueden llegar a los 35 años, hay peligro que puedan evadir la acción de la justicia”,  insistió el operador judicial.

“En este caso fue una organización criminal para cometer una actividad criminal, ideación, planeación, organización  y ejecución, por eso la gravedad”, insistió.

Las medidas

Para Garrido y Barrero el fiscal solicitó medida de aseguramiento con detención en establecimiento carcelario.

El primero como probable autor intelectual, quien habría planeado y habría pagado por el crimen. Garrido lo ha negado. El segundo, José Manuel Barrero, quien tiene detención domiciliaria en una condena impuesta por narcotráfico, como coautor material del crimen.

En el caso de Fernández Polanía, solicitó medida de aseguramiento con detención domiciliaria, en su calidad de probable cómplice.

“Esta persona tiene 60 años, no tiene antecedentes, fue la menos renuente a atender el llamado a la justicia, resulta para el procedente sea una menos restrictiva, como es la detención domiciliaria”, explicó el funcionario acusador.

Fernández Polanía podría permanecer en prisión domiciliaria en su residencia en el barrio Manzanares de Neiva.

La audiencia fue suspendida cerca de las siete de la noche y será reprogramada.

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