La Nación
Nuevos clamores por la fallida remodelación del estadio 1 25 mayo, 2022
INVESTIGACIÓN

Nuevos clamores por la fallida remodelación del estadio

El Personero de Neiva, estudiantes y docentes de derecho de la Universidad Surcolombiana, reclamaron por vía judicial la terminación o la construcción de un nuevo estadio. Otra acción popular pide la demolición de la colapsada tribuna occidental por grave peligro.

 

Ricardo Areiza

Unidadinvestigativa@lanación.com.co

Una nueva acción popular, exigiendo la urgente restauración o remodelación del estadio Guillermo Plazas Alcid, o, en su defecto, en caso de resultar inviable, la construcción de un nuevo escenario deportivo.

“En caso de no prosperar las anteriores peticiones, y que al determinarse que técnicamente esta obra no es viable, no se inviertan más recursos públicos en lo que sería una obra fallida”, explicaron los autores de una acción popular.

Al frenar las cuantiosas inversiones que se proyectan solo para terminar la tribuna occidental, según los demandantes, se evitaría un mayor detrimento patrimonial.

Pero además, permitirá que “se tomen decisiones definitivas a fin de ejecutar obras encaminadas al disfrute colectivo de los derechos incoados vulnerados a los neivanos durante estos últimos cinco años”.

La acción popular fue presentada por el personero de Neiva, Kleiver Oviedo con el apoyo de la Clínica Jurídica de Interés Público (Grupo Investigativo de Intervención Social) dirigido por el docente Oscar Javier Reyes Pinzón, jefe de Programa de Derecho de la Universidad Surcolombiana.

Las razones

Los accionantes estimaron que ante el abandono estatal se afectan los derechos colectivos al espacio público de todos los huilenses, la moralidad administrativa, la defensa del patrimonio público, y el acceso a una infraestructura de servicios que garantice la salubridad pública, el derecho a la seguridad y prevención de desastres previsibles técnicamente, entre otros.

En su criterio, la demora y parálisis de la fallida remodelación constituye una violación a los derechos fundamentales en razón a que los deportistas huilenses al igual que sus espectadores, se le ha vetado la posibilidad de disfrutar de un estadio fútbol de calidad, para la observancia de los partidos y demás actividades físicas.

“El estadio de fútbol terminó siendo una obra inconclusa, símbolo del abandono estatal, vulnerando así los postulados constitucionales que deben regir dentro de la administración a la hora realizar obras y construcciones de interés general”, precisó”, la iniciativa ciudadana, que se abrió paso en el Tribunal Administrativo del Huila.

“El actual estadio de fútbol representa un atentado contra el patrimonio público de los huilenses, un atentado contra la moralidad administrativa del Estado, en virtud al daño fiscal producto de las irregularidades presentadas en el contrato al comprobarse que la obra se ejecutó sin el reforzamiento estructural requerido, no cumplía con las normas de sismo resistencia NSR-10, ni con los protocolos establecidos por la Fifa”.

“Es imprescindible e indispensable que se resuelva dicha vulneración de derechos colectivos y no esperar que se siga aplazando hasta cuando se solucionen todos los procesos judiciales y administrativos que se han derivado”, insistieron.

“Las autoridades y los servidores públicos tienen el deber constitucional de garantizar y proteger los derechos fundamentales, prevaleciendo el interés general sobre el interés particular”, anotaron.

La iniciativa ciudadana se adelanta contra el ministro del Deporte, Guillermo Herrera Castaño quien asumió el cargo el 28 de julio pasado, en reemplazo de Ernesto Lucena.

Además, pidió que se vincule al gobernador Luis Enrique Dussán, a Alejandra Botero Barco, directora del Departamento Nacional de Planeación (DNP) y al alcalde de Neiva Gorky Muñoz.

Los accionantes consideraron que puede existir una responsabilidad por acción o por omisión por parte de las autoridades en su función pública, en virtud que en la ejecución y terminación de la remodelación y adecuación del escenario deportivo.

“Durante estos cinco años que han pasado, se ha dilatado de forma exorbitante, sin llevarse a cabo soluciones prontas y efectivas. Es urgente de una vez por todas que se defina la situación del Estadio realizándose las correspondientes reparaciones y remodelaciones con parámetros normativos y directrices, que permita el diseño de una infraestructura de calidad y seguridad”, anotaron los demandantes.

La acción popular fue admitida por el Tribunal Administrativo del Huila. El magistrado Enrique Dussán Cabrera ordenó su trámite.

Urgente demolición

Otra acción popular fue presentada el 8 de marzo de 2018 por el abogado Carlos Eduardo Cardozo Ordóñez invocando la protección de los derechos colectivos a la seguridad y a la salubridad pública. El medio de control se tramita en el Juzgado Noveno Administrativo de Neiva.

El accionante estimó que la obra, tal como quedó ejecutada, “puede desplomarse en cualquier momento debido a la debilidad de sus estructuras que conllevarían a una tragedia aun mayor a la que todos conocemos”.

Ante este riesgo potencial solicitó que se ordene a la Alcaldía de Neiva la demolición inmediata por implosión de la tribuna occidental.

“El estadio no se encuentra en óptimas condiciones para la práctica de cualquier actividad  deportiva lúdica o para espectáculos, lo que hace necesaria su demolición”, argumentó.

La acción popular fue admitida por la juez María Nancy Trujillo Avilés el 14 de marzo de 2018.

El medio de control fue avalado por la Defensoría Regional del Pueblo. El despacho le dio poder a la aboga Mildred Samary Quesada para que coadyuve la acción judicial.

El juzgado mediante auto del 14 de agosto de 2019 autorizó la concurrencia de la defensoría en el trámite de la iniciativa ciudadana. Sigue pendiente la audiencia inicial para explorar un eventual acuerdo conciliatorio.

En caso de declarase fallida, la funcionaria entrará a resolver si acoge parcial o totalmente las solicitudes, acorde con la protección de los derechos colectivos invocados o fijará otra posición frente a la demolición o reconstrucción de la obra, de acuerdo con los nuevos escenarios registrados desde que se presentó la acción popular.

Los efectos

Las dos acciones judiciales, sin embargo, no son soluciones inmediatas y pueden dilatarse en el tiempo. La primera lleva tres años y medio, sin que se haya convocado la audiencia inicial de pacto de cumplimiento.

Además, aunque reclaman que se agilicen sin esperar los resultados de los procesos administrativos, la acción popular, acrecienta la judicialización, que enredará aún más una solución definitiva. En un escenario técnico y financiero, no será fácil decidir entre la conveniencia de invertir cuantiosos recursos para terminar solamente la tribuna occidental, o, la construcción de un nuevo escenario deportivo en otro lugar.

Los escenarios

El estudio técnico de alternativas contempló el ajuste de los diseños, la supresión y demolición de algunas obras para facilitar la terminación y normal funcionamiento de la tribuna occidental. Nada más.  La hoja de ruta solamente contempló la terminación de esta estructura paralizada por el colapso de las graderías. El proyecto no contempló la recuperación total del estadio como se pensó en el 2012, ni el reforzamiento de las viejas estructuras.

El estudio de consultoría, en un cálculo preliminar, estimó que la construcción de obras distintas a la tribuna occidental, costaría por adicionalmente 60 mil millones de pesos. Lo que significaría que para terminar la tribuna occidental y las obras adicionales en las antiguas tribunas, se requerirían por lo menos de 110 mil millones de pesos.
La propuesta parte del reforzamiento estructural, como estaba contemplado en el proyecto original.

La reconstrucción, terminación y puesta en funcionamiento (servicio), según el consultor, costaría 50.000 millones de pesos y la ejecución podría tardar, en condiciones normales, cuatro años.

La recuperación de las demás tribunas puede costar alrededor de 60 mil millones de pesos adicionales.

Para terminar la obra,  la administración sólo cuenta actualmente con  9.699 millones de pesos provenientes de las multas pagadas por el incumplimiento del contrato (5.775  millones de pesos) y un saldo sin ejecutar de 3.924 millones de pesos.

El Ministerio del Deporte anunció otros diez mil millones de pesos como cofinanciación para terminar y poner en funcionamiento solamente la tribuna occidental.

La Gobernación del Huila declaró la liberación parcial de los recursos destinados inicialmente para la fracasada remodelación del estadio (Resolución No. 0090 de 2021)

Asimismo el pasado 11 de mayo el Departamento Nacional de Planeación ordenó el levantamiento de las medidas preventivas del proyecto de inversión (Resolución No. 1066 de 2021).

Las tres entidades suscribieron un convenio para el cierre del proyecto de inversión, trámite que culminó con la expedición de la Resolución No. 0092 de 29 julio 2021.

Desmonte

La Universidad Nacional recomendó el desmonte total dela estructura metálica de la cubierta que amenazaba ruina. Ya se efectuó.  Actualmente se avanza en la demolición muro lateral y la rampa de acceso y finalmente se hará el cerramiento total de la tribuna, para impedir el acceso de curiosos.

La intervención demandó una inversión de 1.119 millones de pesos, ejecutada por el consorcio Occidental A&2D.

El contrato no incluyó el reforzamiento estructural, el eje central de la fallida remodelación.

Según el estudio de patología realizado por la Universidad Nacional deben demolerse las graderías en los niveles cuarto, quinto, sexto y séptimos, ya ejecutados, reconstruir y repotenciar vigas y columnas.

Igualmente debe demolerse la placa superior donde se construyeron los camerinos. Esta zona presenta fisuras y requiere reforzamiento de la placa. Además, construir pilotes, vigas y columnas  y reforzar la cimentación.

Obras pendientes

Una vez se haga el reforzamiento estructural, deberá ejecutarse la construcción de estructura en concreto de la tribuna occidental hasta el séptimo nivel.

Igualmente contempla la demolición y construcción de graderías en concreto pos-tensado, toda la mampostería interna y de fachada hasta el séptimo nivel, la construcción del área de taquillas y las rampas de acceso.

Asimismo debe terminar los camerinos, las baterías sanitarias hasta el segundo nivel y la iluminación de corredores, los acabados hasta el séptimo nivel, la construcción de pisos y acabados hasta el tercer nivel, la instalación de redes internas y externas de gas, la instalación de carpintería metálica.

El proyecto para la terminación de la tribuna occidental contempla la construcción de las zonas VIP, las cabinas de radio, los sistemas de voz y datos, los ascensores y la red contra incendio, obras que fueron descartadas por el consorcio constructor. Incluso, estas obras, también quedarán por fuera en caso de una nueva intervención.

Nuevos clamores por la fallida remodelación del estadio 7 25 mayo, 2022
La terminación de la tribuna occidental requerirá por lo menos 60 mil millones de pesos.