La Nación
Ojo vigilante 1 29 noviembre, 2021
EDITORIAL OPINIÓN

Ojo vigilante

No deja de despertar inquietudes la decisión de la Alcaldía de Neiva de declarar desierta la licitación pública para adjudicar el millonario contrato de la alimentación escolar para lo que resta de este 2021.

Como se reveló en estas páginas el fin de semana pasado, la licitación pública, convocada el 26 de agosto pasado, fue declarada desierta, luego de haberse aplazado en ocho oportunidades la audiencia de adjudicación.

Según varios oferentes, el comité evaluador asignó sin objetividad puntajes y desconoció observaciones. “En nuestra posición quedamos con un porcentaje por debajo de lo que realmente debió ser asignado. Me explico: nosotros hicimos una serie de observaciones que no fueron tenidas en cuenta como la de puntaje adicional por contratación de discapacitado, deliberadamente no tuvieron en cuenta este ítem”, fueron algunas de las voces que se escucharon.

Según el secretario de Educación, Giovanni Córdoba, en la adenda surgieron algunas ambigüedades por permitir la dualidad en la interpretación en la tabla de puntuación que no dan lugar a una calificación objetiva y precisa. “Es decir, que se determinaron dos formas distintas de asignar puntuación ocasionando con esto que al calificar las propuestas en un sentido se favorezca a unos proponentes y se afecte a otros”, precisó el funcionario.

Por tiempos, lo que viene ahora es la adjudicación de manera directa del contrato de alimentación escolar, que tendrá un costo de 6.321,33 millones de pesos. Esta vez se contratará el suministro de raciones escolares y complementos alimenticios para preparar en sitio (no mercados) en las sedes principales de los 37 centros educativos públicos y 165 sedes anexas tanto urbanas como rurales de Neiva.

Si bien la administración pública lo permite en algunos casos, la adjudicación a dedo siempre dejará un mal sinsabor. Para este caso, frente a un contrato de semejante monto y en aras de la transparencia, los organismos de control deberían agudizar su ojo vigilante.