La Nación
Parangón Bogotá-Ciudad de México 1 4 julio, 2022
COLUMNISTAS OPINIÓN

Parangón Bogotá-Ciudad de México

Rodolfo Valderrama

 

He admirado a México por sus luchas y posiciones independientes, recordemos su confrontación bélica con el coloso del norte, la revolución mejicana, apoyo a miles de inmigrantes durante el triunfo fachista español, rechazo al bloqueo cubano e invasión gringa en Irak; actualmente neutralidad ante la intervención norteamericana en Ucrania. Recientemente visité la Ciudad de México (CDMX), su área metropolitana y tres poblaciones cercanas durante quince días; encontré varios aspectos desconocidos de gran interés que permiten establecer algunas comparaciones con nuestra moderna pero inhumana Bogotá, además analizar nuestro rezago especialmente en movilidad, organización y comodidad.

El área metropolitana de CDMX tiene 23 millones de habitantes, la de Bogotá 10.5 millones, el centro es lo mejor, seguro y conservado, en Bogotá es el peor sector; lo  histórico tiene el equivalente de 150 manzanas, Cartagena tiene unas 20, lo histórico de Bogotá es mínimo; tiene diez extensas líneas de Metro, en Bogotá apenas está en construcción la primera; los cinco terminales de transporte están estratégicamente  ubicados, a todos llega una línea de Metro; tenemos casos absurdos, el Trans-Milenio no se detiene en el terminal-sur, nuestro terminal mayor está mal ubicado, los buses pierden varias horas para salir de la ciudad.

Además, al evacuar CDMX por cualquier autopista, ésta tiene tramos con otra autopista elevada que minimizan los atascos; ingresar o salir de Bogotá implica desesperados trancones. El área metropolitana está rodeada de unas diez poblaciones cercanas con su centro histórico y atractivos turísticos, Puebla posee un Museo de Ferrocarriles talvez el más grande del mundo, seis manzanas, además con terminal del ferrocarril turístico. La arborizada avenida La Reforma está plena de edificios modernos y sofisticados; todo es gigantesco, CDMX tiene 170 museos, 50 en el centro, la catedral primada, majestuosa, extensa, el doble de la de Bogotá, la UNAM, Chapultepec, zoológico…

Profesionales en atención al turista, tienen muchos sitios para descansar, en algunas calles adaptaron bolardos como butacos; existen puntos de atención médica gratuita para todos; el servicio de baños está en casi todas las cuadras, público gratis y privado a precios irrisorios, en Bogotá es una tragedia si se tiene una urgencia en sectores como el Centro y Chapinero. Aun funciona el bus troley eléctrico como en algunas ciudades europeas, en Bogotá desapareció hacia 1970; sorprende negativamente la histórica Plaza Garibaldi, nada que ver con el centro histórico.

El nivel general de precios nos supera en 30% o 50%, paradójicamente el pasaje del metro es baratísimo, $1.000 ($5 mexicanos), en nuestro futuro Metro podrá costar $3.000.   Otro aspecto interesante es la poca rigurosidad del neoliberalismo, mientras en Colombia ha sido apabullante, se refleja en salud, educación o empleo oficial; la proporción de este empleo es 13% mientras en Colombia es 5%; si bien nuestro sector privado genera el 80% del empleo, no está en capacidad de reducir el 15% de desempleo, al contrario por avance tecnológico, competitividad y reducción de costos, el empleo continuará menguándose.