La Nación
Petro, del dogmatismo al pragmatismo 1 11 agosto, 2022
COLUMNISTAS OPINIÓN

Petro, del dogmatismo al pragmatismo

Jorge Fernando Perdomo

Confieso el asombro y desconcierto que me ha generado Gustavo Petro, a partir del mismo día de su elección como nuevo presidente de Colombia.

Del dogmatismo que lo habia caracterizado durante toda su vida política, rayando con el radicalizmo, al pragmatismo que ha verbalizado en todas sus declaraciones y su actitud de concordia y no confrontación en la implementación del dialogo con las fuerza políticas y sociales para la busqueda de un acuerdo nacional.

Ese no es el Petro que conociamos. El Petro retador y pendenciero que nos generaba temor y zozobra. Por eso gran parte de los colombianos que concurrimos a las urnas, votamos por Rodolfo Hernandez, a pesar de sus propuestas invertebradas e insustanciales, su discurso monotemático e incoherente y sus actitudes irreverentes. Preferiamos un tiro al aire que un tiro en la sien.

El Presidente Petro, disipa esos temores, actuando rápidamente para conformar amplias mayorías en el congreso, poder sacar adelante las reformas propuestas, en un pais profundamente desigual e inequitativo, donde el hambre y la corrupcion son parte de los mayores problemas que deberá atender.

Petro es suficientemente inteligente para saber que en un pais tan polarizado, practicamente dividido por mitades, es necesario garantizar gobernabilidad y presentar resultados inmediatos. El mismo lo dijo en su entrevista con la revista Cambio: “si nos aislamos nos tumban”. Ahí esta el reflejo de los gobiernos de izquierda mas recientes en latinoamérica, donde Chile con Boric tiene una desaprobación del 60% y Perú con Castillo del 83% y las protestas en las calles han pasado a ser una constante amenaza para la estabilidad. Entonces debe optar por el ejemplo de Pepe Mujica de Uruguay o el de Nicolás Maduro en Venezuela.

Como van las cosas, los primeros meses de Petro serán de luna de miel, casi con unanimismo en el Congreso excepto por la oposición que le declare el Centro Democrático, con un Uribe diezmado en su imagen, que se deterioró en forma enorme pero predecible como resultado de la administración de Duque y por su problema jurídico que seguramente es su prioridad.

Rodolfo Hernandez que en su momento representó la otra Colombia, pasó de ser una ilusión, a quedar como flor de un día, una estrella fugaz. Con el tiempo averiguaremos la razón de sus extraños comportamientos, como ausentarse en momentos claves de la campaña política y tratar a las patadas a quienes eventualmente podian haber asegurado su presidencia. Paso de ser un outsider en la política a un kamikase. ¿O realmente era un caballo de troya?.

Pero por lo visto, preferible el Petro 2 que estamos conociendo. El conciliador, eso si, sin mermelada, el reformador, el demócrata que propugna por construir un nuevo clima político alejado de los sectarismos de izquierda y derecha para generar un cambio profundo en Colombia.

Espero no tener que recoger mis comentarios.