La Nación
“Por bloqueos, exportadores pierden negocios y clientes” 1 24 junio, 2021
Entrevista ACTUALIDAD

“Por bloqueos, exportadores pierden negocios y clientes”

El presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior, Analdex, Javier Díaz, habla con LA NACIÓN sobre el impacto de los bloqueos en las ventas al exterior. Advierte que la economía se empezó a cerrar y que las empresas no sólo están perdiendo contratos sino clientes. Urge por el fin de los bloqueos viales.  

 

 

Jesús Antonio Rojas Serrano

editorgeneral@lanacion.com.co

 

Los bloqueos viales tienen en jaque el comercio exterior. Los dramáticos efectos del paro se evidencian en el puerto de Buenaventura, en donde hay miles de toneladas de carga represadas sin poder ser movilizadas. Además de esto, los empresarios colombianos que exportan no sólo están perdiendo negocios sino clientes.

En entrevista con LA NACIÓN, el presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior, Analdex, Javier Díaz, advierte que la economía empezó a cerrase, algo similar a lo que ocurrió cuando llegó la pandemia hace un año.

El dirigente gremial aboga por el fin de los bloqueos viales y dice tajantemente que: “la protesta no puede desconocer los derechos de las otras personas, el derecho a trabajar, el derecho a la movilidad, el derecho a la alimentación, el derecho a la salud, que con los bloqueos están cercenados”.

 

¿Cuál es el panorama hoy de las exportaciones e importaciones en medio de los bloqueos viales que sacuden al país?

Las exportaciones e importaciones del país están muy afectadas. Cuando vino la pandemia se presentó una gran caída de las exportaciones; en abril del año pasado las ventas al exterior cayeron 52%, y a partir de ahí empezó un proceso de recuperación; este año, en los primeros meses, tuvimos signos positivos en las exportaciones agrícolas y de manufacturas. Y viene este paro y empieza a presentarse lo que ocurrió hace un año cuando se cerró la economía por el virus y se desplomaron las exportaciones y se pierden $5 billones. El temor es que estamos reviviendo eso porque si las empresas, a raíz de los bloqueos, no pueden tener sus materias primas, van a empezar a cerrar y muy seguramente, despedir trabajadores. Ese es el riesgo al que estamos enfrentados por el bloqueo de Buenaventura, el principal puerto de exportación. Por Buenaventura, ingresan graneles líquidos y sólidos, productos electrónicos y todo lo que viene de China, que es nuestro segundo proveedor. Y en materia de exportación, salen por allí el 70% del café y el 95% del azúcar colombiano. Café y azúcar son los principales productos que salen por el Pacífico.

 

Deme, por favor, ejemplos de cómo estos bloqueos viales afectan el comercio exterior…

Un empresario que trae sus materias primas de la China. Esas materias llegan a Buenaventura y esa carga entra, se producen los bienes y vuelve y sale, una parte al mercado local y otra parte a los mercados de exportación. El riesgo que estamos teniendo en estos momentos es que los compradores empiezan a ver que ese productor no les puede entregar los productos con los que se había comprometido en la fecha prevista. Entonces, les están diciendo que ni siquiera les van a hacer efectiva la cláusula sancionatoria por no entregar el pedido, sino que están haciendo es cancelar el pedido y que van a buscar un proveedor en otro país porque Colombia no es confiable. Lo que está ocurriendo es que esos exportadores empiezan a ver que están siendo sustituidos por otros. Ese es el patrón que uno empieza a ver porque no pueden entrar las materias primas, no pueden salir los productos de exportaciones. La economía se empieza a cerrar, las empresas comienzan a cerrar, lo que significa más pobreza, menos ingresos. Ese es el lío en el que estamos en estos momentos, no por las protestas pacíficas, es por el bloqueo porque no pueden circular los camiones.

 

En ese sentido, un cliente del mercado internacional no se detiene a esperar a que se solucionen los problemas de un país, ¿Es así?

Hoy en día las empresas funcionan por el justo al tiempo, es decir, yo no tengo inventario, por lo que yo espero que usted me entregue la mercancía en el día y la hora acordada. El comprador no tiene inventarios, calcula cuándo debe recibir la mercancía para ponerla en los estantes y góndolas y entregarla al consumidor. Los productores no van a asumir, por cuenta de Colombia, unos costos financieros de tener inventarios. Lo que están haciendo es buscar otro proveedor en otro país. Recordemos que estamos en un mundo globalizado y la mercancía fluye de un lado al otro, sin mayor problema.

 

En pocas palabras, ¿No sólo se están cayendo los negocios, sino que los empresarios colombianos están perdiendo sus clientes en el exterior?

Ese es el grado del problema. Estamos cerrando las empresas aquí en Colombia por falta de abastecimiento de materias primas —porque no en todos los casos el empresario consigue materias primas de origen nacional–. Si el empresario no tiene la materia prima para fabricar los bienes, no hay bienes, y si no hay bienes no vende, y si no vende no hay ingresos, y si no hay ingresos no paga salarios. Así de sencillo.

 

¿Cuál es el panorama hoy en el puerto de Buenaventura?

En Buenaventura hay tres puertos. El puerto TCBUEN, que es un puerto de contenedor; el puerto de Agua Dulce y la Sociedad Portuaria Regional de Buenaventura. TCBUEN y Agua Dulce ya están copados al 100% y la Sociedad Regional de Buenaventura tiene capacidad para cinco días más, es decir, que en cinco días, si esto no se arregla, no se pueden recibir más contenedores. Por eso, las navieras han anunciado que no están recibiendo reservas para Colombia, no porque las navieras no quieran venir, sino es porque no hay capacidad.

 

¿Han hablado con el Gobierno Nacional sobre esta problemática?

Nosotros le estamos planteando al Gobierno Nacional es que habilitemos áreas adicionales; eso se ha hecho en el pasado; áreas por fuera del puerto, en donde se puedan almacenar contenedores. Esto hay que negociarlo con la comunidad porque esos contenedores tienen que ser sacados. También hemos propuesto intensificar el cabotaje especial para sacar contenedores de Buenaventura y llevarlos a Cartagena, cruzando el canal de Panamá; esto implica sobrecostos porque esa operación de llevarle ese contenedor vale entre 2.000 y 2.500 dólares. Y lo otro que planteamos es negociar con la comunidad para desbloquear el puerto. Yo digo que eso hay que negociarlo porque hace dos semanas se intentó con la Fuerza Pública desbloquear la carretera y hacer unas caravanas; eso no funcionó porque es un tramo muy largo, en el que se levanta un bloqueo y aparece otro más adelante y para distraer a las autoridades, queman vehículos. Eso se volvió inmanejable. Esto tiene que ser negociable. Yo pongo como referencia lo que pasó en Antioquia, en donde el Gobernador se sentó con la Minga, negoció y llegaron a unos acuerdos y levantaron las protestas. Yo veo que la salida es sentémonos, dialoguemos, acordemos y permitamos que circulen los vehículos. Es fundamental levantar los bloqueos para no asfixiar la economía.

 

¿Qué está pasando en los puertos de Barranquilla, Cartagena y Santa Marta?

De manera afortunada, no hemos tenidos bloqueos permanentes en estos puertos. Hemos tenido algunos bloqueos por horas, pero en la medida en que no son permanentes, las mercancías pueden entrar y salir. Hacia esos puertos se están dirigiendo algunas cargas de exportación que saldrían por Buenaventura; estamos hablando de algo de café, desde Medellín, Bucaramanga, desde el eje cafetero. Todo esto se está haciendo asumiendo mayores costos, pero afortunadamente, esos puertos, a pesar de que han contado con algunas restricciones, tienen un manejo normal.

 

¿Qué tanto va a retroceder el comercio exterior colombiano por cuenta de los bloqueos? ¿Hay alguna estimación?

Yo no tengo estimativos todavía. Tenemos reportes de algunas empresas que empiezan a señalar que se les acabó la materia prima, entre otras dificultades. Un balance integral, muy seguramente, lo vamos a tener hasta cuando termine el paro.

 

Pero, ¿Habrá un retroceso importante?

Indudablemente porque ya hay mercancía que no se pudo exportar. En café, Colombia exporta 13 millones de sacos al año. Si en un mes, se deja de exportar un millón de sacos, no es que en junio se vayan a exportar dos; seguirá exportando uno. Lo que no se exportó, se perdió.

 

¿Qué implicaciones tiene para una empresa exportadora no cumplir un contrato en los mercados internacionales?

En muchos casos, está prevista una cláusula pecuniaria, es decir, una sanción económica por incumplimiento. Pero, si eso se vuelve reiterativo y ocurrió un día, y al otro día también, y el empresario no tiene certeza de si va a poder cumplir, al final, lo que ocurre es que lo sustituyen; lo cambian por un proveedor confiable. Ese es el mayor riesgo: perder el trabajo que el empresario colombiano había desarrollado para abrir el mercado y lograr que le compraran, en un proceso que se requiere tener la calidad, el precio y la confianza. Y esta confianza se pierde, incumpliendo los negocios. Ese es el mayor riesgo que estamos enfrentando.

 

Ante este difícil panorama, ¿Cuál es llamado que desde la Asociación Nacional de Comercio Exterior, Analdex, se está haciendo?

Estamos pidiendo que se levanten los bloqueos porque en la medida que no permitamos que estos productos circulen, no pueden llegar a los mercados internacionales. En el caso del Huila, que exporta pescado, estos peces tienen una logística muy corta porque ese pescado tiene que salir en la madrugada, de tal manera que esté a mediodía en un restaurante de Miami. El pescado puede salir del Huila y llegar a Bogotá, pero si la autopista Sur está cerrada, no pudo llegar al aeropuerto y perdió el vuelo. Y perdió la carga y el peligro es que pierda el cliente porque si al dueño del restaurante en Miami no le llega el pescado de Colombia, lo buscará en Perú u otro país.

 

¿Qué le diría a quienes defienden estos bloqueos viales y dicen que esta es la única forma de protestar?

Nosotros entendemos que la protesta es un derecho consagrado en la Constitución. Sin embargo, esa protesta no puede desconocer los derechos de las otras personas, el derecho a trabajar, el derecho a la movilidad, el derecho a la alimentación, el derecho a la salud, que con los bloqueos están cercenados. Respetar el derecho a la protesta, significa también respetar los otros derechos de la comunidad. En ese sentido, reiteramos nuestro llamado a levantar los bloqueos y a continuar en una mesa de negociación, buscando reivindicaciones que pueden ser muy válidas, pero que no pueden conseguirse a costa del sacrificio de otras personas.