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¿Qué tanto resistiría Neiva un terremoto? 2 21 enero, 2021
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¿Qué tanto resistiría Neiva un terremoto?

¿Qué tanto resistiría Neiva un terremoto? 8 21 enero, 2021
Las edificaciones viejas de la ciudad, corren alto peligro de ser destruidas por un terremoto.
El terremoto que el pasado 16 de abril se registró en el vecino país de Ecuador, sin duda se convertirá en el referente del antes y después en el sector de la construcción.

Y no precisamente para las expectativas o mercado inmobiliario, sino a los problemas que podría estarse dando con la calidad de las edificaciones.

Aunque las razones por las cuales tantas edificaciones se fueron abajo, en el caso del Ecuador, son muchas, específicamente expertos hablan de que lo que está sucediendo es que no se está construyendo con materiales de calidad, y mucho menos adecuados.

Sin contar con que  las normas de sismoresistencia podrían estar siendo ignoradas o aplicadas de manera tal que no se cumplen a cabalidad.

Incluso se ha señalado que en muchos casos se está presentando ante las autoridades estudios de suelo o requisitos de los cálculos estructurales, y nada más.

En tal sentido, si se tiene en cuenta la magnitud del sismo que alcanzó los 7,8 en la escala de Richter, lo que sigue es analizar qué hay sobre la calidad de las construcciones que se están desarrollando en zonas como Neiva, donde la posibilidad de un movimiento telúrico no está descartado.

El panorama

El arquitecto Fernando Gaitán Luque, vocal principal de la Sociedad Colombiana de Arquitectos y de la junta directiva, así como miembro de la Sociedad de Arquitectos del Huila, hay que partir de la base de que las edificaciones que hay que cumplir.

Además, se requiere de unos estudios de suelo, geotecnia y tener conocimiento como mínimo, del comportamiento de una estructura, con relación a los sismos.

“Hoy en día los desastres no solo se están midiendo por la parte sísmica pues para empezar, Neiva está en un área sísmica, la cordillera Central es de alta amenaza sísmica, y hay volcanes así como circunstancias que ameritan tener en cuenta la variación de las capas y connotaciones geológicas que es lo que eventualmente puede ocasionar un movimiento de tierra”, explicó Gaitán Luque.

Pero al referirse al control que se pueda tener sobre las construcciones, Gaitán Luque advierte que es necesario analizar lo que son las  ciudades formales o informales.
Y en el caso de Neiva, sostiene que siendo optimistas, se puede asegurar que tan solo un 30  por ciento podría llamarse formales.

El resto de ciudad, añade Gaitán Luque, hay un total de cerca de 90 asentamientos es donde está la gran preocupación del desarrollo de la capital huilense. Y con razón, pues muchas de sus edificaciones no están construidas en material  por ser barrios de invasión que no cumplen normas de sismoresistencia.

Significa entonces que, se trata de construcciones que en un alto porcentaje no estarían preparadas para enfrentar un fuerte movimiento telúrico que pudiera sobrepasar una magnitud de seis.

Hay conciencia pero…

Y aunque señala que no se puede desconocer que actualmente hay más conciencia para que de una u otra forma las construcciones se desarrollen bajo parámetros mínimos de seguridad estructural también se hace trampa, en algunos casos y se obvian las especificaciones autorizadas en los planos, por ahorrar costos.

“En Neiva sí hay controles, hay dos curadurías para que exijan que por lo menos existan diseños estructurales para edificaciones mayores de dos pisos, estudios de suelo.
Están tratando de que se cumplan esas normas, lo mismo que constructores y arquitectos que también cada vez son más conscientes sobre la necesidad de hacer unas edificaciones que le den garantía a la gente y los proyectos”, explica Gaitán Luque.

En tal sentido, ante la pregunta sobre si Neiva está preparada en su estructura para enfrentar un sismo igual o parecido al registrado en Ecuador, Gaitán Luque afirma que en el sector de la ciudad, denominado formal, solo un 10 o 15 por ciento se cumple con las normas de sismoresistencia.

Una cifra preocupante, si se tiene en cuenta que se trata de una ciudad con casi 500.000 habitantes que crece a un ritmo acelerado.

“El tema más complicado no es solo eso sino también el control urbanístico para que por lo menos las grandes edificaciones sí estén haciendo las obras como se dice. En principio, en Neiva hay empresas constructoras serias, que tienen un prestigio y que en ellos no estaría la principal preocupación pero el tema es el resto de ciudad que si bien puede ser formal, tampoco tiene un control. Se están construyendo casas de un piso que hacen los maestros, que muchas veces tampoco cumplen con los requerimientos de sismoresistencia, aunque puede que tengan una licencia pero quién controla”, cuestiona Gaitán Luque.

La normatividad

Sin embargo, la directora de Camacol Regional Huila, Ana María Gutiérrez señala que precisamente el país por tener una alta actividad sísmica, desde 1984 cuenta con normas que se han venido actualizando desde entonces.

“Actualmente la norma vigente es la NSR-10, que tiene clasificado a nuestro país en varias zonas de amenaza sísmica, de acuerdo con los mapas que el servicio geológico actualiza periódicamente. Cabe señalar que todas las edificaciones construidas posterior a 1998, acogiendo la norma NSR-98, deben incorporar lo establecido en dichas reglamentaciones como parte del proceso de aprobación de sus licencias de construcción”, subraya.

Además, desde la Ley 400/97 se obliga la actualización de las edificaciones indispensables (centros educativos en general, centros de atención a la salud, aeropuertos, bomberos, defensa civil, cuarteles de Fuerzas Armadas y de Policía, refugios para emergencias,  centrales de operación y líneas de energía eléctrica, agua, combustibles, de información y transporte de personas y productos.

Lo mismo sucede con edificaciones como centrales telefónicas, de telecomunicación y radiodifusión, estaciones ferroviarias, sistemas masivos de transporte, centrales de aeronavegaciones y hangares de aeronaves para emergencias, entre otros), fijando los procedimientos necesarios para el reforzamiento y permitiendo que las edificaciones puedan mantenerse en pie para albergar personas en caso de emergencias.

 Y es aquí donde también las curadurías y oficinas de planeación municipal tienen la obligación de revisar y solicitar los ajustes debidos a los proyectos previos a su licenciamiento, dentro de los que incluye la revisión de parámetros de sismo resistencia en sus diseños.

Así mismo, la ley 400 establece la obligatoriedad de la supervisión técnica en las edificaciones, con el fin de hacer seguimiento y control a que lo dispuesto en la norma sismo resistente se cumpla cabalmente.

También hay en este momento un proyecto de ley de Vivienda Segura que busca consolidar la calidad en los procesos, protegiendo el patrimonio del comprador porque tiene en cuenta aspectos valiosos en tres grandes frentes: planeación, proceso constructivo y comercialización.

Igualmente, señala Gutiérrez, robustece aspectos preventivos como la Certificación Técnica de Ocupación, la Revisión de Diseños y Supervisión Técnica de las Edificaciones, y el Fortalecimiento del Régimen Disciplinario y la Vigilancia de los Curadores Urbanos, brindando una mayor confianza a los compradores de vivienda.

¿Qué pasaría?

Pero el problema no para allí. Para el arquitecto Fernando Gaitán Luque la situación frente un eventual sismo también se complicaría con las invasiones.

En especial aquellas cuyos asentamientos son de alto riesgo y por tanto no deberían estar habitadas. En consecuencia, como se trata de construcciones sin los mínimos de normas, pues serían las primeras en caer.

A ellas, se suman las viejas edificaciones de la ciudad, localizadas principalmente en el centro de la ciudad, cuyas estructuras ya no soportarían un fuerte movimiento telúrico.

Contrario a lo que sucedería en otros casos como aquellas construcciones nuevas por ser Neiva una de las ciudades donde las alturas de las mismas no son exageradas, aseguran expertos.

No obstante, en edificaciones de más de 15 pisos el problema no sería menor, con todo y que se está tratando de desarrollar proyectos acordes con las normas sismoresistentes.

“Yo pensaría que nosotros en un terremoto grande, yo creo que el 50 por ciento de la ciudad se cae. Pero tampoco podemos caer en una paranoia. No creo que hasta allá deba llegar la actitud sino que lo que se busca es que haya conciencia porque no hay edificios contra sismos sino construcciones antisísmicas. Hay que ser más cautos y racionales en el momento de poder adelantar este tipo de proyectos” , concluye Gaitán Luque 
 

¿Qué tanto resistiría Neiva un terremoto? 9 21 enero, 2021
El terremoto de Ecuador, ha prendido las alarmas en materia de control de sismoresistencia de las edificaciones, en todo el país.