La Nación
“Quieren meterle la mano a las curules de paz” 1 29 noviembre, 2021
Entrevista

“Quieren meterle la mano a las curules de paz”

Luis Herlindo Mendieta, general retirado de la Policía y quien estuvo más de 11 años secuestrado por la entonces guerrilla de las Farc, alerta sobre el “altísimo” riesgo de que grupos armados organizados quieran apoderarse de las curules de paz. “Ellos van a incidir”, advierte.

 

 

Jesús Antonio Rojas Serrano

editorgeneral@lanacion.com.co

Desde el próximo año, el Congreso de la República tendrá 16 escaños más, que deberán ocupar las víctimas de la guerra en Colombia. Y según el general retirado de la Policía y quien estuvo más de 11 años secuestrado por la entonces guerrilla de las Farc, Luis Herlindo Mendieta, hay un “altísimo” riesgo de que grupos armados organizados quieran apoderarse de esas curules.

El oficial retirado estuvo en Neiva y conversó con LA NACIÓN. Habló además de su aspiración al Senado de la República.

La elección de las curules de paz es una realidad hoy en el país, ¿Qué opinión tiene de estos escaños para las víctimas en el Congreso?

Desde hace cuatro años, nosotros hicimos un trabajo en el Congreso de la República con el denominado ‘fast-track’, y allí, con Herbin Hoyos Medina —que en paz descanse–, intervinimos buscando que se reglamentaran esas 16 curules porque, desde nuestro pensamiento, teníamos conocimiento de la incidencia que grupos armados iban a incidir en los candidatos y electores, dejando por fuera más del 90% de las víctimas. En ese tiempo se hundió el proyecto, pero con la decisión de la Corte Constitucional y el Consejo de Estado en los últimos meses de revivir las curules hemos pedido que se tuviera en cuenta, en primer lugar, a los integrantes de la reserva de la Fuerza Pública como la otra parte actora del conflicto para que se le asignaran curules como también se le asignaron curules a las Farc. Por hechos victimizantes, se deben tener en cuenta a los afectados por el secuestro, las minas antipersona, el desplazamiento forzado y las desapariciones. También los integrantes de la Fuerza Pública que fueron afectados por el conflicto y que deberían tener su representante. Infortunadamente, no se nos tuvo en cuenta. Por eso, presentamos una acción de tutela ante el Tribunal Administrativo de Antioquia y de la cual, estamos pendiente su decisión. Estamos solicitando una circunscripción nacional, es decir que las 10 millones de víctimas puedan participar en la elección de las curules de paz.

 

¿Cree que hoy es alto el riesgo de que grupos ilegalmente armados y bandas de narcotraficantes se puedan quedar con las curules de paz?

Ellos van a incidir. El riesgo es altísimo de que grupos armados organizados, especialmente los dedicados al narcotráfico, la minería ilegal, el secuestro y las extorsiones, quieran meter la mano para seleccionar quienes van a participar y para que salgan electos quienes ellos decidan. Van a querer seleccionar personas de la misma población y presionar para que sean elegidas.

 

General Mendieta, cinco años después del acuerdo de paz con las Farc, ¿Qué sigue pensando de ese pacto? ¿Cómo ha visto su implementación?

Que las Farc han sido los beneficiados que recibieron toda clase de privilegios, si tenemos en cuenta las 10 curules en el Congreso de la República, magistrado en el Consejo Nacional Electoral, partido político con personería jurídica, presupuesto de miles de millones de pesos anuales para que ellos puedan hacer política, Unidad Nacional de Protección en donde casi el 70% de sus integrantes son desmovilizados de las Farc, presupuesto de regalías, ayuda internacional direccionada para ellos; mientras que las víctimas que las Farc ocasionaron han sido totalmente excluidas de cualquier participación. A esto súmele la injerencia que ellos tuvieron en la elección de los integrantes de la Jurisdicción Especial para la Paz, la Comisión de la Verdad y de la Unidad de Búsqueda de Desaparecidos. Se creó todo un sistema en beneficio de los victimarios. Ese es el balance general que puedo hacer del proceso de paz, en el que las Farc han sido las que han recibido toda clase de beneficios. Se premió al victimario y no a la víctima.

 

¿Ha visto arrepentimiento en los antiguos miembros de las Farc?

Desde mi punto de vista, los veo como sociópatas, criminales de guerra, criminales de lesa humanidad, que se burlan de las víctimas. Cada rato salen con palabras como el ‘quizás, quizás’, que iban a reparar a las víctimas con escobas y traperos, y últimamente, haciendo brindis en homenajes a criminales y con frases de que los secuestrados estuvimos en buenas condiciones, cuando estuvimos fue en jaulas de concentración y sometidos a tratos crueles, inhumanos y degradantes. Se trató de deshumanizarnos con las vivencias que tuvimos, incluso, compañeros nuestros murieron, si tomamos el ejemplo del compañero Julián Ernesto Guevara, quien murió porque no le prestaron la atención médica ni la adecuada alimentación; Luis Hernando Peña Bonilla, un intendente de la Policía que fue sacado de las jaulas porque tenía problemas psicológicos y fue –tenemos entendido—fusilado por alias ‘Sombra’. Y hay más hechos: el caso del exgobernador de Antioquia, del exministro de Defensa y de los militares que allí murieron, de los diputados del Valle del Cauca, del señor coronel Edgar Yesid Duarte, del mayor Elkin Hernández, del sargento Moreno, del sargento Martínez. Hubo ejecuciones de secuestrados por parte de las Farc. Y lo que vemos hoy es que ellos no muestran ningún grado de arrepentimiento porque en su mente está que fueron actos buenos. Desde nuestro punto de vista, fueron crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad, crímenes imperdonables, afectándose gravemente el derecho internacional humanitario. Ojalá, la justicia internacional en algún momento les llegue.

 

Uno de los mayores reclamos que hacen las víctimas es la verdad, ¿Por qué cree que las Farc han demorado tanto en contar la verdad sobre muchos de los hechos que cometieron?

En el momento que se inició el proceso de paz había más de 700 secuestrados, de los cuales se solicitó información y nunca, hasta la fecha, han contado qué pasó con ellos. Sus familiares han estado constantemente reclamando que digan qué ocurrió con sus seres queridos. Aquí los determinadores de esta estructura criminal de las Farc no quieren dar información porque no les conviene. Un ejemplo es alias ‘Sombra’, quien en sus versiones nunca ha querido decir qué pasó con nuestro compañero Luis Hernando Peña Bonilla; se ha limitado a decir que se lo entregó a alias ‘Mono Jojoy’. Y estos criminales que hoy están en el Congreso tratan de eludir su responsabilidad asignándola a mandos medios, cuando ellos fueron los que tomaron las principales decisiones de la construcción de esas jaulas de concentración. Los políticos que estuvieron en poder de las Farc también han querido saber por qué fueron secuestrados, quiénes dieron las órdenes, y no ha habido información. Tampoco han entregado información de las rutas del narcotráfico y las miles de hectáreas de tierra que les quitaron a muchas personas.

 

General Mendieta, ¿Son, entonces, los antiguos comandantes guerrilleros los que no quieren contribuir a la verdad?

En los mandos altos no quieren tomar la decisión de contar la verdad porque, seguramente, no les conviene que se sepa en el país. Quieren pasar como dirigentes políticos y no como criminales. Lamentablemente, se ha privilegiado a los integrantes de las Farc con beneficios judiciales para que no afronten responsabilidad penal. Reciben los privilegios y entran a justificar sus actos. Entonces, no han contribuido con verdad, no se les va a aplicar justicia y en materia de no repetición, continúan con un brazo armado que en este momento está delinquiendo en diferentes partes del país.

¿Ve lejos que los antiguos miembros de las Farc vayan a reparar a sus víctimas?

Hasta el momento no han querido entregar los bienes. Sabemos que tienen muchos bienes. Estando en las jaulas de concentración, se hablaba que alias ‘Mono Jojoy’ hacía ir a notarios para que hacendados les entregaran los títulos de muchas tierras. ¿Dónde están esas tierras? Yo tengo información de personas a las cuales les expropiaron miles y miles de hectáreas con cultivos y ganado.

General Mendieta, usted ha dicho que podría pasar generaciones para que se hable de una reconciliación, ¿Por qué dice eso?

Los teóricos, especialmente de Europa, y los que orientaron el proceso de paz, hablaban que, primero, había que hacerse un proceso de paz y posteriormente, hacer las paces entre los sectores que estuvieron involucrados en el conflicto, pero aquí únicamente hizo la paz el Gobierno del presidente Santos con las Farc y no se tuvo en cuenta a las víctimas. Aquí el sector de las víctimas ha sido excluido totalmente. Esos mismos teóricos hablan que por las secuelas o heridas que quedan abiertas, es muy difícil reconciliar a quienes fueron protagonistas del mismo conflicto. También hablan que cuando no hay un corazón abierto, es imposible construir la paz a futuro y que se abra un proceso de reconciliación. Ojalá, se abreviaran los tiempos por nuestros hijos y nietos para entregarles un país en paz. Las Farc, con sus disidencias, están haciendo es abrir muchas más heridas e ir intensificando el conflicto y agravando la situación que presenta el país.

Usted estuvo más de 11 años secuestrado, ¿Considera que ya pudo superar todo ese ‘calvario’ que soportó?

Todos los crímenes que se cometieron contra nosotros son imprescriptibles desde el punto de vista de la justicia internacional y, desde nuestro punto de vista, imperdonables por las secuelas físicas y psíquicas que dejan no sólo en el afectado por el delito sino en su entorno familiar. En el caso personal, las Farc dañaron nuestra vida y las de nuestras familias durante casi 12 años y a futuro porque viene la exclusión de la misma sociedad. Para nuestros familiares, ha sido difícil superar las cosas y para que los tengan en cuenta en posibilidades de estudio, trabajo y comerciales.

General Mendieta, ¿Por qué quiere ser senador de la República?

Llegaron 10 integrantes de las Farc con curules regaladas al Congreso de la República y ahora, es posible que tengan la mayor cantidad de las curules de paz, es decir, que desde allí criminales de guerra van a legislar y todos los colombianos vamos a tener que obedecer las leyes que nos impongan esos criminales de guerra. Y como no estoy de acuerdo, estamos haciendo un ejercicio político para tratar de llegar al Senado de la República y buscar un punto de equilibrio y que no sean los victimarios quienes estén legislando. El propósito es que haya una representación de las víctimas que ellos ocasionaron y que también puedan hacerle contrapeso.

En estos recorridos por el país, incluyendo el Huila, ¿Qué le han dicho de su aspiración?

Atendiendo invitaciones, especialmente, de comerciantes, empresarios, industriales, retirados de la Fuerza Pública y víctimas, hemos expuesto estas inquietudes que obedecen a todo un plan que teníamos con Herbin Hoyos Medina, quien infortunadamente murió. Como homenaje al legado que nos dejó Herbin, hemos tomado esa bandera para seguir trabajando en beneficio de estos sectores. El recibimiento ha sido bueno y seguiremos en esta lucha política para llegar al Congreso y enfrentar a esos criminales.