La Nación
Reactivación al traste 1 22 junio, 2021
COLUMNISTAS OPINIÓN

Reactivación al traste

Por: Germán Palomo García

Increíble que en apenas 10 días los titulares de prensa hayan cambiado radicalmente y el COVID ya no ocupe las páginas centrales de diarios, revistas e informativos digitales incluidas las llamadas redes sociales que desinforman irresponsablemente y sin control. Pero más grave que las políticas de reactivación se hayan borrado por las protestas que nacen pacíficas pero que son aprovechadas por vándalos e irresponsables delincuentes que han violado normas de aceptación universal en escenarios de guerra como la prohibición de bloqueos sencillamente porque desconoce los derechos humanos de la población afectada en sus mínimos de alimentación y salud. Se aprovechó una mala e inoportuna reforma tributaria para causar el caos, la violencia y el despelote que no tiene nada de sorpresivo sino una orquestada estrategia de desprestigio de las instituciones democráticas para generar hechos que contemplan incluso la caída del gobierno.

Cuando se toca la economía de un país no es para protestar sino para desestabilizarlo e imponer una estructura de gobierno radicalmente distinto al existente. Recordemos como la Alemania de Hitler empezó a generar moneda falsa en Francia y otros países. Como los mismos Estados Unidos impusieron un bloqueo a Cuba para asfixiarlo económicamente por muchos años hasta que comprobó que gracias al apoyo de los soviéticos mediante la creación de comercializadoras (importadoras y exportadoras) en terceros países especializadas en enviar a Cuba bienes bloqueados por EEUU y recibir productos como el azúcar el bloqueo no tenía ningún sentido. Como siempre, estos movimientos encuentran idiotas útiles con intereses específicos pero que encuadran bien en los objetivos desestabilizadores. Hoy los peajes están controlados por los indígenas, los mismos que han recibido grandes beneficios de proyectos desarrollados en tierras ancestralmente de ellos que han requerido las licencias ambientales que terminan negociadas a cifras enormes sin control alguno del gobierno pues defienden la aplicación de sus propias leyes.

Cali está amenazada por sus mingas procedentes de la vecina Cauca hoy invadida por el narcotráfico y no se ve que estas comunidades apoyen al gobierno para erradicarlo. Los transportadores, bajo la protesta de los peajes, un sistema que requiere un revolcón indudable, definen los precios de los artículos de la canasta familiar y el futuro de la industria de los perecederos ( millones de pollitos han muerto y miles de litros de leche derramados) bloqueando las vías y, como gran concesión, el gobierno negocia “corredores humanitarios” entregándose a sus caprichos.

Claramente, el tiempo de recuperación de la economía por la pandemia se ampliará a los más de cinco años inicialmente previstos y el desempleo seguirá elevado por cuanto a los cierres por la crisis hay que sumarle los generados por los violentos y el indudable aumento de las tasas de interés y el déficit fiscal. Es decir, ¡todos perdemos!