La Nación
Rechazo general 1 17 octubre, 2021
EDITORIAL OPINIÓN

Rechazo general

La ola de reacciones de rechazo que desataron los actos vandálicos del miércoles pasado en inmediaciones de la Universidad Surcolombiana de Neiva es una evidente muestra de la conciencia que ha tomado la ciudad frente a la inconveniencia de esta clase de hechos de violencia.

Por un lado, el vandalismo le hace un enorme daño a la protesta social en sí misma. Cuando se acude a la violencia, cualquier reclamo queda nublado u opacado. Y por el otro lado, la destrucción de los bienes públicos y privados es atacar a los mismos neivanos. Un bien público se construye con el dinero que todos pagamos a través de los impuestos y dañarlo, naturalmente, es una afrenta a ese esfuerzo colectivo. No es justo tampoco que unos pocos, la emprendan contra los bienes que con estoicismo han construido comerciantes y empresarios.

Por eso, hacen bien la institucionalidad, la dirigencia política y gremial y los ciudadanos del común en salir a expresar su vehemente rechazo a actos de vandalismo como los del miércoles cuando un grupo de encapuchados lanzó bombas molotov o incendiarias contra un local anexo a la hostería Los Dujos. En cuestión de minutos, se desató un incendio que amenazó con afectar el emblemático establecimiento comercial.

También es fundado el reclamo que los gremios económicos le están haciendo a la Universidad Surcolombiana por darle refugio a los vándalos, que se han dedicado desde abril pasado a sembrar el terror en el norte de la capital huilense.

Ya es hora que los directivos de la Usco en cabeza de su rector, Eduardo Pastrana Bonilla, no se hagan más los de la ‘vista gorda’ frente a este grupo de encapuchados, que ha convertido esta casa de estudios en su guarida o madriguera durante los últimos meses.

La academia debe contribuir a que no se le haga más daño a la ciudad con estos repetitivos casos de violencia y vandalismo.