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Record inflacionario mundial

Record inflacionario mundial 1 15 agosto, 2020

Germán Palomo García

De acuerdo con el Fondo Monetario Mundial, FMI, Venezuela cerraría este 2018 con una tasa de inflación de un millón por ciento (1.000.000/100) lo cual sería un récord mundial en indicadores de inflación. Además, en los últimos cinco años la producción se ha contraído 50% (18% este año, solamente, según la misma fuente). Venezuela llegaría así a una cifra que cada día aumenta por los desaciertos de su política económica y el desmantelamiento de su aparato productivo, particularmente la producción petrolera que es hoy dos veces menor a la tradicional a pesar de tener las mayores reservas de petróleo del mundo. Pero también, las expropiaciones que ha aplicado a inversionistas especialmente extranjeros han generado una total desconfianza por lo que la solución a esta situación no está siendo atendida como lo indica la ortodoxia económica. Por el contrario, el gobierno de Maduro, un inmaduro en materia económica, resolvió quitarle cinco (5) ceros a la moneda en un plan de reconversión económica vigente a partir del próximo 20 de Agosto. Estas decisiones no resuelven el problema inflacionario; simplemente facilitan las cuentas. Pero la solución tiene que venir del fortalecimiento de la economía venezolana. La moneda se respalda en la capacidad económica de los países, medida, entre otros indicadores, por las reservas que se tengan en la banca central, no quitándole ceros a los billetes. En Venezuela ocurre lo contrario. Las reservas se agotan y el endeudamiento crece, especialmente con China que está aprovechando para un mejor posicionamiento político en el área latinoamericana. Mientras, la fortaleza económica del país vecino, la agroindustria está venida a menos y la diáspora venezolana es cada día mayor convirtiéndose en una verdadera crisis humanitaria.

Poco éxito se le augura al nuevo cono monetario como le llaman en Venezuela a la nueva serie de monedas. La misma Venezuela lo ha comprobado en más de una ocasión cuando ha tenido que subir el salario mínimo a más de dos millones de bolívares que han resultado insuficientes para atender una canasta básica que cada día crece. Mientras Maduro y su corte sigan creyendo que el problema viene de afuera, de un ataque de los enemigos, nunca encontrarán la solución. Una cercana lección para Colombia que, afortunadamente, se ha distinguido en el buen manejo de sus indicadores macroeconómicos después de años de tasas de inflación del 25% que lamentablemente se consideraban aceptables y cada vez que se presupuestaba se consideraba esta cifra como constante.