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Reglamento Interno, otra deuda del Concejo de Neiva

Reglamento Interno, otra deuda del Concejo de Neiva 1 10 agosto, 2020

 

Yilber Leandro Saavedra

 

A la improvisación en las sesiones no presenciales, además de una débil plataforma que se va rediseñando todos los días como en una especie de simulacro constante (y que deben soportar los Neivanos porque fue donada), el ausentismo “virtual”, el desconocimiento de sus funciones, la modificación de horarios por temas personales, la contratación de personal que labora muy poco pero presumen estar protegidos por los concejales, además del liviano liderazgo mostrado en medio de la pandemia por la mayoría de corporados, se suma la estéril labor de la mesa directiva y de la presidenta Victoria Castro por aportar un Reglamento Interno de altura para el cabildo municipal.

Al menos eso debería dejar Castro en su paso por la presidencia, al menos!.  Si bien es cierto, se ha inflado de promesas durante seis meses a la opinión pública advirtiendo constantemente que “se está tomado nota” de cada dificultad que se presenta en las sesiones para ser modificadas en el reglamento, lo cierto es que desde la directiva no existe ninguna estrategia o plan diseñado para trabajar de manera talleriada el articulado y poner en discusión pública los problemas de fondo en materia de comportamiento y de funcionamiento que tiene la corporación.

A pesar de que los concejales Deiby Martínez y Humberto Vargas radicaron este año proyectos de modificación del reglamento; iniciativas que duermen el “sueño de los justos”, desde la presidencia no existe ningún tipo de liderazgo frente al tema, desconociendo que tiene a su cargo la labor de sacar adelante la corporación, plantear estrategias de mejora, articular esfuerzos y recuperar la imagen del cabildo; pues precisamente en eso radica ser presidente y no únicamente para distribuir contratos y otorgar el uso de la palabra en las sesiones.

Entre tantas inconsistencia del actual reglamento, aparece que el Concejo de Neiva no cumple con la Ley 974 de 2005 o Régimen de Bancadas debido a que no las registraron a tiempo, tampoco se sabe cómo tramitar un debate realizado mediante invitación pues no está regulado, incluso, las personas que se inscriben o son invitados especiales tienen que intervenir en medio de un receso, situación por demás excluyente en el “recinto de la democracia”.  La Comisión de Ética sigue siendo un adorno, el no pago de honorarios a los ausentistas tampoco está regulado, así como las sesiones de los domingos donde solo se asiste a cobrar (pese a que no se han vuelto a convocar, este tema también debe quedar regulado y no a la voluntad de quien presida).