La Nación
"Regreso a aulas de clase no será en enero" 1 21 enero, 2021
Entrevista

“Regreso a aulas de clase no será en enero”

El secretario de Educación del Huila, Luis Alfredo Ortíz, habla con LA NACIÓN y confirma que el regreso gradual de estudiantes está previsto para el primer trimestre del nuevo año, pero que dependerá de la evolución de la pandemia y la masificación de la vacuna. Reconoce que el coronavirus afectó la calidad educativa.

 

Jesús Antonio Rojas Serrano

editorgeneral@lanacion.com.co

 

Para el primer trimestre de 2021, está previsto el regreso gradual de estudiantes en los pueblos huilenses. El anuncio lo hace el secretario de Educación del departamento, Luis Alfredo Ortíz, quien, sin embargo, condiciona esa decisión a la evolución de la pandemia.

El funcionario hace en esta entrevista con LA NACIÓN sus reflexiones sobre la pandemia, su impacto en la educación y lo que vendría.

 

¿Al fin habrá regreso a clases de manera presencial en las instituciones educativas en el 2021?

La Secretaría de Educación, acorde con el direccionamiento que envió el Ministerio de Educación Nacional en el mes de septiembre, se generó un plan de alternancia educativa. Este plan para 2020-2021 se presentó en el mes de noviembre reiterando que esta Secretaría para el año 2020 no iba a hacer alternancia y para el año entrante, se ha proyectado, dadas las condiciones de salubridad en términos de avance de la pandemia, bioseguridad y condiciones de nuestros docentes –mayores de 60 años y que tengan enfermedades preexistentes—, generar condiciones para que en cada lugar de la geografía del departamento, en los 35 municipios y 1.447 sedes educativas, se pueda aplicar la alternancia, que no es otra cosa distinta al regreso gradual de algún número de estudiantes a las aulas de clase.

 

En ese orden de ideas, ¿los padres de familia en los diferentes pueblos huilenses deben alistarse para enviar a sus hijos a las aulas a partir de enero?

Nosotros estamos preparándonos para la alternancia educativa el año entrante. De hecho, acabamos de terminar la incorporación de algunos recursos que nos han enviado desde el nivel central para generar condiciones de bioseguridad en las instituciones educativas del departamento. En el mes de enero, se estará en el proceso de contratación de esos elementos. Yo diría que por ahora, el mes de enero sería prematuro para arrancar con la alternancia, amén de la posibilidad de que en algunas instituciones educativas de carácter privado —sobre las que tenemos inspección y vigilancia—lo puedan hacer. Yo veo prematuro pensar que en el mes de enero, independientemente de que algunos establecimientos educativos consideraron la posibilidad de hacerlo, se pueda materializar. Reitero: nosotros previamente tenemos que estar preparados y para eso, debemos contar con los elementos de bioseguridad, los cuales serán adquiridos con recursos que acaban de ser incorporados al presupuesto y se podrán utilizar en el mes de enero. Lo que queremos es que de la manera más pronta posible, pero garantizando la tranquilidad de nuestra comunidad educativa, podamos tener el regreso responsable de los estudiantes.

 

¿Qué tipo de elementos serán adquiridos?

Vamos a tener, entre otras cosas, lavamanos en todos los establecimientos educativos. Igualmente, alcohol, tapabocas y dotación especial para el personal administrativo de las instituciones y docentes. Todos estos elementos buscarán garantizar de la mejor manera posible que ningún integrante de nuestra comunidad vaya a resultar afectado. Obviamente, en una pandemia como estas, nadie está exento de infectarse. Sin embargo, es nuestra responsabilidad brindar las condiciones para que ello no suceda.

 

En numerosas oportunidades, los docentes se han opuesto del regreso presencial a clases, aduciendo que no existen las condiciones, ¿Ellos ya saben de este plan de alternancia de la Gobernación del Huila?

Sí. Debo recordar que nosotros creamos en el Huila el comité departamental de alternancia educativa y en el cual tienen presencia, asistencia y asiento la Adih, que es la agremiación sindical más grande del departamento; hay una representación de los directivos docentes y padres de familia. Hay representación de las Secretarías de Salud, Gobierno y Educación. Incluso, este comité está presidido por el señor Gobernador. En estos escenarios, nosotros hemos socializado en su momento ese plan de alternancia que se presentó. Nosotros hemos recibido con respeto las posturas de los docentes, que no están básicamente oponiéndose al regreso con alternancia, sino que lo que están diciendo es: queremos que se nos brinden las mejores condiciones posibles. Y esto es algo que lo considero pertinente.

 

Si enero es prematuro, ¿La fecha sensata podría ser febrero o marzo para el regreso gradual de estudiantes a las aulas?

Yo voy a ser muy responsable con lo siguiente: nosotros siempre hemos dicho que en gran medida el pensar en el regreso a clases tiene que ver el avance de la pandemia. En este momento las cosas están bastante positivas, pero recordemos que hace un mes estábamos reportando en el Huila más de 500 personas infectadas; hoy estamos hablando entre 100 y 150, lo que quiere decir que ha habido un descenso y quiere decir que vamos por buen camino. Por las condiciones sociales y culturales, no sabemos que vaya a pasar en estas fiestas en el departamento y cómo y de qué manera vamos a seguir protegiéndonos. Entre otras cosas, la invitación es para que ahora más que nunca tenemos que estar protegidos, guardando el distanciamiento y utilizando el tapabocas. Si la pandemia avanza positivamente en términos de seguir disminuyendo y frente a la contratación que tenemos que hacer, nosotros estaríamos pensando que a finales de febrero o marzo estaríamos empezando con los primeros establecimientos educativos. Es posible que unos estén más avanzados que otros y puedan ir arrancado. Aquí el problema no es de hacer las cosas a la carrera, sino de hacerlas bien hechas. Y lo que vamos a hacer es valorar municipio por municipio, institución por institución.

 

En resumidas cuentas, ¿Todo dependerá de la evolución de la pandemia?

En gran medida. Y no solamente la evolución de la pandemia. Va a depender, reitero, de la valoración que nosotros hagamos. Recordemos, por ejemplo, que los docentes de más de 60 años no podrán regresar en alternancia y tendrán que seguir haciendo el trabajo en casa, así como los docentes que tengan preexistencias. Hay todo un conjunto de elementos que vistos integralmente, nos van a dar la tranquilidad de decidir establecimiento educativo por establecimiento educativo. Hay otra cosa sumamente importante que la estamos dejando de lado: una vez esos elementos estén establecidos, al final, será el padre de familia que determinará expresamente si enviará a su hijo o no a las aulas de clase. Esto es muy importante porque tendremos que contar con la aquiescencia de los padres a la hora de tener claridad en el número de estudiantes que van a regresar.

 

¿Qué lecciones le deja este año académico en medio de la pandemia?

Son lecciones desde lo humano, afectivo, sicológico, social y tecnológico. Lo primero es que nadie es más importante que todos juntos. Si logramos, como lo hicimos, unirnos la comunidad educativa, docentes, directivos docentes, padres de familia, secretarías de Educación y Ministerio de Educación, podemos sacar adelante lo que nos propongamos. Y lo segundo: el uso de las plataformas tecnológicas nos ha permitido tener un espectro mucho más grande y diferenciador. Yo estoy seguro que la educación y muchas cosas en el país, independientemente de la existencia de la pandemia, van a cambiar en términos de dar utilización y cualificarnos en materia de herramientas tecnológicas. Nos dimos cuenta sobre la marcha que muchos de nosotros no teníamos las condiciones para manejar estas herramientas. Y nos dimos cuenta que nuestros estudiantes no eran nativos digitales; eran expertos para manejar redes sociales, pero no en herramientas tecnológicas asociadas al uso de la academia. Hoy, nuestros estudiantes, directivos docentes y docentes se han capacitado sobre la marcha en esta materia. Desde lo psicoafectivo, nosotros tenemos que estar mucho más atentos con nuestra comunidad educativa y no trabajar en términos formales sino sustanciales; como educadores hay que entender que debemos ir más allá de transmitirles una información a un estudiante. Hay que hacer de la escuela un escenario invaluable no solamente de formación sino de integración socio-afectiva.

 

Pero, ¿Es consciente que ha bajado la calidad de la educación por cuenta de la pandemia?

Ese no puede ser un secreto para nadie. Que un país como el nuestro que está muy atrasado en educación –tengo que reconocerlo, no obstante los esfuerzos que se han hecho–, tenga que enfrentarse a un escenario educacional distinto al que veníamos, obviamente, nos ha generado traumatismo y limitaciones. Yo soy el primero en reconocerlo. Pero, también lo dije desde el marzo cuando se cerraron los establecimientos educativos: ya habrá tiempo para multiplicar. Lo que en estos momentos tenemos que hacer es resguardar a nuestros estudiantes y evitar que existan complicaciones desde el punto de vista de la salud. La labor más grande que nosotros hemos hecho y hemos actuado coherentemente es defender de la pandemia a nuestra comunidad educativa. Hay falencias grandes, pero vendrán otros momentos en donde se podrán generar oportunidades para fortalecernos.

 

¿Le ve fin a la pandemia? ¿Cómo vislumbra las clases durante los próximos años?

La pandemia va a terminar. La pandemia es pro tempore y tenemos la gran esperanza en la ciencia y en la masificación de la vacuna, que genere las condiciones para que en todos los países del mundo, incluido Colombia y el departamento del Huila, no exista esa pandemia. Al finalizar esta pandemia –y esa es una gran reflexión—no podemos seguir siendo los mismos. Tenemos que cambiar en términos de inclusión, en términos afectivos, de nuevas pedagogías, en términos de reinterpretarnos y de entendernos como seres humanos. Es un momento ideal para reflexionar y decir por qué camino íbamos y cuál es el camino que debemos emprender. Me parece que es una tarea que tiene que ser de todos. Y no es solo en educación. Ustedes, por ejemplo, como medio de comunicación entendieron el momento y se mantienen en lugares privilegiados de lecturabilidad y seguidores.

 

Aprovecho finalmente para preguntarle por el Programa de Alimentación Escolar, PAE, ¿Qué balance tiene de su ejecución?

Me da la oportunidad para decir algo que no vaya a sonar a vanidad: el Ministerio de Educación Nacional llevó hace poco a cabo una premiación que se llamó la Noche de Los Mejores y gratamente, esta Secretaría obtuvo cinco galardones con dos reconocimientos, uno de ellos para valorar la manera en que se trabajó en el Plan de Alimentación Escolar. Eso dice mucho del esfuerzo que ha hecho este Gobierno Departamental en cabeza de nuestro gobernador Luis Enrique Dussán, quien entendió también que la contratación del PAE para mejorar, tenía que cambiar, incluso, en términos de la forma como se contrataba, de llevar por licitación pública para contratar a los operadores, de subir de tres a cinco zonas, democratizando, pluralizando y buscando una cobertura de casi el 97%. Somos uno de los departamentos que más cobertura de alimentación escolar tiene en el país. Tenemos que seguir mejorando en términos del acompañamiento y seguimiento, para lo cual siempre he dicho, necesitamos del apoyo de la comunidad educativa, veedores, personeros y secretarios de Educación. Hemos puesto el mayor empeño para que la alimentación escolar sea importante y mejore, no sólo en la precariedad en la manera como se contrata, sino en la entrega de los productos. Hay un esfuerzo además por conseguir esos productos de la canasta alimenticia con productores del Huila.