La Nación
Reimaginar la Escuela 1 1 julio, 2022
COLUMNISTAS OPINIÓN

Reimaginar la Escuela

Obert Alejandro Ortiz

 

El lunes anterior se llevó a cabo la tercera conversación: “evaluar para avanzar-alianzas que ayudan a tener un cambio profundo en la educación”. Esto con motivo de la ejecución de la política pública evaluar para avanzar que lidera el Ministerio de Educación Nacional y que tiene como reto principal que docentes, rectores, padres de familia, aliados y los educandos tengan en su proceso educativo el enfoque de evaluación y evaluación formativa para garantizar la calidad de la educación y el cierre de brechas educativas.

Es un cambio de paradigma fundamental. Tanto así, que ya a la fecha se han podido evaluar a 4.200.000 estudiantes en el país y se tienen unos insumos fundamentales con los resultados obtenidos. Además de los 170 mil maestros vinculados a la práctica de la herramienta de evaluación implementada con esta política pública. Proceso que se ha llevado con formularios impresos, en línea y combinación de las dos.

El punto no ha sido sólo la evaluación, sino que detrás de la estrategia van otros componentes que permiten la evaluación, no sólo de habilidades básicas, sino de habilidades socioemocionales que esta pandemia agudizó. Estamos en un nuevo escenario. Pues tanto el Instituto colombiano para la evaluación de la educación-Icfes, ministerio de educación, secretarías de educación, territorios y ahora el banco mundial que se suma con un gran empréstito y otros aliados estratégicos; se fortalecerá la política pública.

Todo ello, con el fin de reconstruir la escuela, generar respuestas pedagógicas renovadas, enfrentar retos, desafíos, oportunidades de educación, articulación, pertinencia, personalizar aprendizaje en el estudiante y valorarlo como líder de su propio rendimiento, hacer que el maestro se repiense en las capacidades del estudiante y no desde el rol de dictador docente, papel de las secretarías, entre otros aspectos.

Es decir, lo fundamental es comprender el poder de la evaluación, para que, a partir de los resultados, se tomen medidas y los niños aprendan mejor. Insisto, es una verdadera revolución, en la que ningún maestro puede estar por fuera y que la comunidad debe conocer y participar. Tiene que comprender el poder de la evaluación, herramientas, estrategia, mecanismos, movilizaciones, sistemas de información, metodología, capacidades de gestión, análisis en redes, mediaciones y materiales dispuestos para potenciar, no sólo habilidades básicas sino también socioemocionales (mejorar aprendizajes). Implica imaginar futuros para convertirlos en posibilidades realizables y que los niños reciban una educación pertinente y con modificación de estructuras innovadoras, precisamente en su aprendizaje.

No es posible que los niños impulsados por esta pandemia (tal vez como excusa), abandonen el sistema educativo, se casen tempranamente, aumenten sus problemas de salud mental, lleguen con hambre a la escuela, aumenten la brecha de desigualdad, revolucionen la conflictividad, no aprendan a leer ni escribir, en general, aumenten la brecha de pobreza escolar o pobreza de aprendizaje. Indispensable la recuperación de los aprendizajes como tarea urgente y con el privilegio de la enseñanza focalizada. Reto no fácil. Pero no es sólo tarea de docentes. Involucra a padres, directivos docentes, institucionalidad y sociedad en general. A buena hora la consolidación de la estrategia evaluar para avanzar y la vinculación a toda marcha de la Secretaría de Educación de Neiva.