La Nación
S.O.S por las mypimes 1 17 enero, 2021
COLUMNISTAS OPINIÓN

S.O.S por las mypimes

Esperanza Andrade

En principio, dos mensajes solidarios. Uno, de agradecimiento y apoyo al personal de la salud que batalla contra el virus, con sus consecuencias. Y dos, a las personas y familias víctimas del contagio. Los estamos acompañando y esperando en casa. Y un tercer mensaje es de S.O.S para que subsistan a la emergencia las 1.6 millones de micro, pequeña y mediana empresa en Colombia, que atraviesan una complicada situación financiera con el costo para cerca de 7.8 millones de trabajadores.

El llamado es a la protección de las mypimes, que sin alivios de fondo, subsidios y recursos irían a la quiebra, pese a las medidas que ha tomado el gobierno, como el decreto expedido sobre su reorganización y salvamento, que aplicarlo toma tiempo, y es lo que hoy no hay.

Y es que según Acopi, el 40% de las empresas hoy tiene el 76% de sus ventas e ingresos afectados. Es decir, el impacto económico está por encima del 50% en las ventas, que es fundamental para la vida de las empresas. Más de 217.481 nuevas postulaciones al subsidio de emergencia se han recibido en las 43 Cajas de Compensación Familiar del país. Con ese panorama, el 77% de los empresarios considera que el tiempo de recuperación parcial del sector podría tomar entre 6 y 12 meses.

Aunque se han anunciado medidas y alivios económicos, como la creación de un programa de garantías por $12 billones respaldado por el Fondo Nacional de Garantías o la Línea Colombia Responde de Bancoldex, la queja generalizada es que no se están dando y que las entidades financieras están enredando el acceso a los recursos tradicionales y a los brindados por el Gobierno, como que los préstamos se harían con clientes previos.

Y nuestro disgusto es que la atención que se le da a una pyme, las aprobaciones, si se pide garantías, si la persona tiene o no reportes en Datacrédito, son políticas o decisiones de los bancos que no responden al esfuerzo que todos debemos hacer, cuando la gente más los necesita.

Hay varias acciones que proponemos revisar, empezando porque la Superintendencia Financiera meta en cintura el comportamiento y abusos de la banca (¿se viene una reforma del sistema financiero?). Hacer borrón y cuenta nueva para empresarios reportados en centrales de riesgo, para crear una nueva vida crediticia. En sesión Primera de Senado pedimos al ministro de Hacienda aplazarles el pago de Iva y retención en la fuente, como efectivos contribuyentes que han sido.

Las pequeñas y medianas empresas siguen insistiendo en el otorgamiento de subsidios durante tres meses para poder pagar salarios e impuestos parafiscales. Y se aumente 50 por ciento el cupo de crédito para facilitarles obtener préstamos por mayor valor para cubrir en debida forma nóminas, materiales, arriendos…

En fin, no es tarea fácil por las dificultades fiscales del Estado; por la disyuntiva entre salud o economía, pero la condición de los microempresarios, de los miles de empleados, nos impide claudicar en busca de soluciones y beneficios. Juntos, unidos, con fe y esperanza saldremos adelante.