La Nación
Salud mental de los niños y el estudio en casa 1 28 febrero, 2021
Buena vida

Salud mental de los niños y el estudio en casa

La especialista Maritza Rocío López analiza los factores que influyen en la salud mental de lo niños debido al estudio en casa. Enumera algunas prácticas que facilitarían este proceso para quienes aún continúan en la virtualidad.

 

 

Salud mental de los niños y el estudio en casa 7 28 febrero, 2021
Maritza Rocío Lopez

Maritza Rocío López Vargas

Especialista Psicología de la Salud

 

La pandemia del COVID19 ha cambiado nuestra forma de relacionarnos, trabajar y aprender. Nos hemos visto abocados a suspender la presencialidad física en actividades sociales, laborales y académicas. Es así como en el interés de mantener a los estudiantes a salvo de la emergencia sanitaria, evitar el contagio y la pérdida de vidas humanas, los niños se quedaron sin ir a sus colegios, jardines o escuelas.  Situación que derivó en el uso de herramientas tecnológicas y educación virtual.

Es de reconocer que esta modalidad de educación ofrece la flexibilidad en relación con el espacio, tiempo y distancias. El proceso de enseñanza-aprendizaje no se limita a la memorización y transmisión de conocimientos. Se lleva a cabo en la seguridad del hogar. Permite adelantar contenidos de las asignaturas. Minimiza costos de transporte y compra de elementos requeridos durante la presencialidad.  Los estudiantes se involucran más, se hacen responsables de sus procesos de aprendizaje, se vuelven más disciplinados, independientes y fortalecen competencias digitales requeridas, para el uso seguro y eficiente de las tecnologías de información y comunicaciones.

Cabe señalar que la interacción física que los niños establecen con su entorno facilita el desarrollo de la inteligencia emocional, pensamiento, lenguaje, memoria, concentración. Así mismo la expresión de emociones, sentimientos, empatía, trabajo en equipo y relaciones con los demás. Igualmente facilita el aprendizaje por imitación, logrando en conjunto que la interrelación con otros niños y que las clases, sean más didácticas y prácticas. Por ejemplo, el no poder participar en actividades como el recreo, dificulta en parte el aprendizaje social y emocional de los niños, poner en práctica habilidades de comunicación, negociación, cooperación, intercambio de ideas, resolución de problemas, fortalecimiento de la autoestima y autocontrol.

Con el uso continuo de las plataformas virtuales, se ha observado en algunos estudiantes dificultades para mantener la atención, concentración, controlar impulsos, hiperactividad o pasividad. Otros han reflejado estrés, ansiedad o tristeza, sin que ello implique una patología, pero que, en aras de promover el bienestar emocional y salud mental de los niños, vale la pena atender.

El tema de la educación virtual para los niños se ha convertido en uno de los desafíos para el 2021. El reto que se tiene de hacer del aislamiento preventivo algo más productivo, atractivo, ameno y agradable para ellos, es algo importante de considerar.  Y aunque esta tarea no es fácil, ayudan estrategias como alternar la velocidad, entonación y volumen de la voz. Desplazarse durante las clases, utilizar las manos, hombros, ojos, levantarse o señalar las partes del cuerpo. Demostrar alegría y pasión, al momento de dirigirse a los estudiantes.  Planificar los tiempos de trabajo, para no exceder el tiempo de concentración de los niños. Buscar juegos, vídeos, dinámicas, canciones o bailes, para desarrollar las clases. Celebrar los cumpleaños, compartir clases de cocina, manualidades o sesiones, para conocer a las mascotas del hogar. Se debe evitar exponer a los menores de 10 años a noticias perturbadoras, enseñarles que alrededor del mundo los niños están atravesando la misma experiencia, debatir con ellos cómo les está yendo en casa.

En el espacio familiar se debe dar respuesta a las necesidades de interacción, juego, exploración y diálogo de los niños.  Compartir sus intereses, promover la lectura y mantener una permanente comunicación con ellos.  Durante las clases virtuales, se deben procurar espacios bien iluminados, ventilados, cómodos y con los materiales requeridos. Evitar distracciones, cumplir con los horarios, permitir espacios de descanso. Y por supuesto enseñar y acatar, las normas de bioseguridad dentro y fuera del contexto familiar.

Los profesores además de flexibilizar las estrategias y currículos deben ofrecer a sus estudiantes información adecuada en cuanto a la pandemia, facilitar la interacción entre compañeros, abrir espacios para la creatividad, imaginación, juego y arte. Mantener estrecha comunicación con los padres de familia, articular con ellos acciones orientadas al mejoramiento de competencias de afrontamiento y manejo del estrés en los niños, autocontrol, gestión de emociones, autocuidado, autoeficacia, comunicación asertiva, gestión de conflictos y aprendizaje permanente.

Todo esto facilita la conexión emocional con los niños, les ayuda a aliviar sus miedos, ganar más confianza, fortalecer su autoestima, bajar los niveles de ansiedad y, lograr un balance entre salud mental y física. Haciendo de los entornos virtuales de educación lo más idóneos, productivos y positivos para las nuevas generaciones.