La Nación
Separe lo viejo de lo nuevo 1 5 agosto, 2021
COLUMNISTAS OPINIÓN

Separe lo viejo de lo nuevo

Por: René Jiménez Cobos

Has hecho el ejercicio de sacar todo lo viejo de tu casa? ¿Todo lo que ya no usas? Muy seguramente si haces esto, te darás cuenta que hay muchas cosas que estabas guardando, pero que no les estás dando uso. Cuántas veces nos llenamos de cosas viejas en nuestras casas y decimos: “Algún día las voy a necesitar para algo”, y con esa excusa dejamos todo lo que no sirve.

En tu corazón puede estar sucediendo algo similar, pues seguramente quieres vivir un presente y un futuro lleno de bendiciones, pero estás lleno de recuerdos del pasado que te hieren, o vives con un sentimiento de rencor por algo que te hicieron, o no has podido perdonar a esa persona que te hizo daño, y eso ha estado ahí guardado tal vez por años en tu interior y no has podido tener paz.

Hoy vas a identificar cuáles han sido esos sentimientos que te han atado al pasado, esas marcas negativas que han estado sobre tu vida por palabras que han desatado sobre ti. Te vas determinar, como dice Génesis 1:6·7: a separar lo viejo de tu corazón y a entregarle todo a Jesús para que Él pueda hacer todo nuevo.

Dicen que las heridas más fuertes no son propiamente las físicas, sino las heridas emocionales, y en la mayoría de veces esas heridas son causadas por las personas más cercanas.

Las diferentes experiencias que enfrenta el ser humano a lo largo de su vida, sin duda alguna marcan positiva o negativamente su futuro. El Señor Jesús estando en la tierra, siendo hombre, también experimentó momentos que marcaron su vida: fue traicionado por uno de sus discípulos, fue vendido, expuesto y declarado culpable por algo que él no había hecho, fue maltratado y azotado, hasta ser crucificado y morir en la Cruz.

Debes entender que hubo alguien que ya vivió tu situación: el abuso, la traición de un amigo, el rechazo, la soledad, el menos precio, la angustia y el abandono de su familia; esa persona es Jesús, aquel que desea traer sanidad a tu alma y sin duda alguna está dispuesto a borrar tu pasado, tomar todas esas malas experiencias y convertirlas en bendición para tu vida.

Dios anhela y sueña que puedas vivir una vida plena y abundante.