La Nación
Si no tengo amor, de nada me sirve 1 15 junio, 2021
COLUMNISTAS OPINIÓN

Si no tengo amor, de nada me sirve

Por: René Jiménez Cobos

La palabra de Dios dice en 1 Corintios 13:4: “El que ama tiene paciencia en todo, y siempre es amable”.

En un colegio, había un estudiante jorobado que, al no poder resistir el hambre, terminó robando el almuerzo de su compañero. El hecho fue descubierto, razón por la cual el estudiante merecía un castigo según los reglamentos de la institución educativa. El joven pidió que no le quitaran la camiseta, pues se sentía humillado y temía que sus compañeros viesen su joroba. Sin embargo, todos a una sola voz decían que no era justo, que las reglas eran para todos. En ese instante justamente quien había sufrido el hurto, pidió cancelar la sanción. Se trataba de un joven que sentía compasión por su compañero a pesar que le había robado su comida. Y aunque la clase completa insistía que era una regla que se debía cumplir, este joven se quitó la camisa y recibió varios azotes en lugar de su compañero quien era culpable.

El jorobado se sintió tan conmovido por lo que sucedió, que se convirtió en un tremendo hombre De Dios. Este joven se dedicó a transmitir el mensaje del amor de Cristo, pues eso era lo que había recibido.

¿Cuál es la reflexión de este testimonio? No es el dinero, ni el poder, ni incluso un castigo lo que cambia la vida de una persona. El AMOR es el único medio que hace posible que una persona sea transformada. Juan 15:13: “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos”.

Jesucristo nos amó y nos consideró sus amigos, no esclavos. Dio su vida por nuestra causa y nos recompensó con el amor más grande. El amor es la raíz y el fundamento de la vida. Pablo describe el amor como la planta que debe estar arraigada en la tierra adecuada.

“Si no tengo amor, de nada me sirve hablar todos los idiomas del mundo, y hasta el idioma de los ángeles. Si no tengo amor, soy como un pedazo de metal ruidoso; ¡soy como una campana desafinada!” (1 Corintios 13:1).

De esa misma manera, Jesús vino a la tierra y nos llenó de su AMOR, ahora tenemos que compartirlo con otros. Tomemos la decisión de dar a otros lo que hemos recibido.

“El amor es un galardón y una tarea que Dios nos ha encomendado” Llevemos el amor de Jesús a todos aquellos que encontremos en el camino, pues la magnitud de su amor se ampliará a medida que lo compartamos con otros.