La Nación
¡Sigamos contando! 1 1 febrero, 2023
COLUMNISTAS OPINIÓN

¡Sigamos contando!

La semana anterior realicé una comparación sobre lo que era el sistema nacional de salud en el Huila antes de la Ley 100 de 1993. Ahora considero fundamental contar la situación de las empresas sociales del estado (ESE) departamentales y municipales en el departamento.
Comencemos por decir que las ESE departamentales, a cierre de 2021, de conformidad con los estados financieros que se encuentran en la página web de cada una, o sea que son públicos, tuvieron excedentes.
En efecto, el hospital universitario de Neiva (HUN): $49.018 millones; el hospital san Antonio de Pitalito: $21.499 millones; el hospital san Vicente de Paul de Garzón: $4.645 millones y el hospital san Antonio de Padua de La Plata: $980 millones
Adicionalmente, debe considerarse que el HUN ocupó en el 2021, el puesto 579 entre las 1.000 empresas más grandes en Colombia por ingresos, con la suma de $344.463 millones.
De otro lado, la última categorización de riesgo financiero de las ESE realizada por el ministerio de salud en 2019 (desde ese año fue suspendida por la pandemia), mostró que únicamente las ESE de Rivera, Tesalia, Timaná, Villavieja y Yaguará, estaban en riesgo medio o alto, las demás no tenían riesgo o era bajo.
Ahora bien, de conformidad con el sistema de información hospitalario (SIHO) que se encuentra en la página web del ministerio de salud, las ESE del Huila realizaron 11.053.462 actividades, procedimientos e intervenciones, un promedio de 10 por cada huilense.
Así mismo, no debemos olvidar que, en 31 de los 37 municipios del Huila, la única IPS que existe son precisamente las ESE, constituyéndose, por consiguiente, en verdaderos monopolios naturales, públicos por demás. En segundo y tercer nivel de atención, una vez se sale de Neiva, los hospitales departamentales también son los únicos que prestan la mayoría de estos servicios.
En resumidas cuentas, en el departamento del Huila son los hospitales públicos quienes se han beneficiado principalmente del nuevo sistema de salud y eso ha repercutido en una sustancial mejoría en el acceso de los huilenses a la prestación de servicios de salud.
Sobre el resto del país, en un análisis que realizó este columnista, según los resultados de 2019 (La salud financiera de las empresas sociales del estado), de 839 ESE en Colombia, únicamente 139 dieron perdida.
En este orden de ideas, la situación financiera de las ESE no es como nos han contado, tienen problemas de liquidez que ameritarían otra columna para explicarlos, pero no están quebradas y cumplen con su labor adecuadamente, por lo que debemos preguntarnos: ¿es necesario cambiar el sistema de salud para protegerlas como afirman desde el Gobierno Nacional?
garcia.francisco@javeriana.edu.co