La Nación
Síndrome de Otelo 1 24 febrero, 2021
OPINIÓN COLUMNISTAS

Síndrome de Otelo

Por: Consuelo Serrato de Plazas

 

«…Y siento celos al pensar que un día, alguien que no te ha visto todavía, verá tus ojos por primera vez». Fragmento del poema Celos del escritor cubano José Ángel Buesa.

 

Una de las problemáticas que con mayor frecuencia se suscitan en el escenario de las relaciones de pareja son los celos, como respuesta a una reacción emocional ante el temor de perder al ser amado, condición que interfiere progresivamente  y de manera negativa en su funcionalidad. Si bien no existe consenso en torno a su definición, algunos autores sostienen que «en el centro de los celos se encuentran la inseguridad, el temor a la pérdida, específicamente a la enajenación de los afectos».

El problema surge cuando dicha conducta que en principio pareciera inocua y que puede ser ejercida por uno u otro de sus miembros, se transforma en una obsesión patológica que comúnmente encuentra su génesis en la infidelidad, caracterizada por una alteración cognitiva irracional, desproporcionada e injustificada. En términos concretos, se trata de una presunción bastante alejada de la realidad, pero que eventualmente podría llegar a tener dramáticas repercusiones.

 

Justamente este fenómeno tan recurrente, se le conoce como celotipia o Síndrome de Otelo, inspirado en una de las más celebres obras teatrales de William Shakespeare, en la cual se refleja visiblemente el poder de tan destructivo estado emocional. Como resultado de los engaños de Yago, su alférez, Otelo, dominado por los celos, ante la supuesta infidelidad de Desdémona, su esposa, acaba asesinándola para luego suicidarse.

Cabe destacar que quien padece el Síndrome de Otelo da por sentado que es víctima de un complot y el supuesto hecho de sentirse burlado por su pareja sentimental lo empuja a desplegar comportamientos irracionales y violentos a raíz del miedo a perderla, ante la amenaza de una hipotética infidelidad.

Al margen de tales reacciones es preciso afianzar hábitos comportamentales saludables que reporten beneficios a la relación de pareja, pues como alguien lo expresara: «Los celos injustificados son la mayor ofensa que se puede hacer a quien te quiere».