La Nación
Tisha b'Av o 9 de Av. 1 28 septiembre, 2022
COLUMNISTAS OPINIÓN

Tisha b’Av o 9 de Av.

El 7 de agosto del año en curso (2022) que a su vez es 5782 según el calendario hebreo fue 9 de Av. Tisha b’Av o 9 de Av, tal vez no diga mucho o mejor dicho no diga nada para los colombianos en su mayoría, pero si para los conocedores del judaísmo o las raíces hebreas. Pues bien, esta fecha que cae todos los años en un día diferente según los cálculos del calendario hebreo coincide esta vez, de forma extraña, pero a la vez tan conectada con la posesión presidencial del presidente recién electo de Colombia.

El 9 de Av es el principal día de ayuno y abstinencia del judaísmo. A esta importante fecha de duelo para el judaísmo se le conoce como “el día más triste de la historia judía”, pues está relacionada con diversos episodios oscuros de la historia del pueblo de Israel. En principio los días más lamentables, luctuosos y desafortunados de la historia del pueblo de Abraham, Isaac y Yaacov están ligados a la destrucción de los dos templos de Jerusalem. El Templo de Jerusalén, en hebreo Beit Hamikdash, fue el santuario más santo para el judaísmo, hasta su segunda destrucción por orden de Tito en el año 70 e. v.

Los observantes del judaísmo se reservan el día para ayunar, acongojarse y recitar plegarias de lamentaciones. Es una fecha que dentro de la liturgia hebrea representa un día completo de arrepentimiento, reflexión e intenso duelo. De hecho, las semanas que anteceden a este día son conocidas como días en los que no se debe celebrar ni bodas ni compromisos, también días en los que se debe ser cuidadoso con la toma de decisiones, sobre todo; en las comerciales y familiares, o que requieran de cierta complejidad.

Además, de las destrucciones de los dos templos de Israel y las expulsiones de los judíos de diferentes lugares, coincide esta fecha con otras grandes catástrofes, por ejemplo, cuando el patriarca Moisés rompió las tablas de la ley en el Monte Sinaí, como respuesta al pecado del Becerro de Oro, o como cuando los romanos penetraron las murallas de Jerusalem y también cuando previo a la “Gran Revuelta”, el general romano Apostamos incendió un rollo de la Torá o biblia hebrea.

Para los estudiosos del tema, Tisha b’Av coincide o, más bien se origina con el pasaje histórico protagonizado por “los espías”, quienes trajeron malas noticias al pueblo del libro, pues dijeron sin problema que entrar a la tierra que ÉL había prometido al patriarca Abraham y después había reasegurado a Moisés era imposible. 10 de los 12 espías enviados a la otrora tierra de Canaán, se encontraron con gigantes y tuvieron miedo, traspasando ese temor a todo el pueblo israelita. Dice en Números 13:32: “vituperaron… la tierra que habían reconocido”.

Sin embargo, los dos espías restantes cambiarían el rumbo de esa historia al afirmar que si ÉL de Israel les había prometido aquella tierra así sería, hasta nuestros días y desde aquel entonces. Josué (de la tribu de Efraín) y Caleb (representante de Judá), regresaron y les manifestaron que ÉL les ayudaría a que la nación hebrea se establecería en Canaán. ​A pesar de esto, la falta de fe y de confianza en Él Santo, Bendito Sea, significo para Israel un mini exilio forzado de 40 años por las arenas del desierto.

Que los decretos negativos de esta lamentable fecha no recaigan sobre nosotros.