La Nación
JUDICIAL

Tribunal condena dos veces a Emcosalud por fallas médicas

Tribunal condena dos veces a Emcosalud por fallas médicas 1 9 agosto, 2020

La muerte del paciente Willinton Cardozo y la pérdida de la visión del ojo derecho de Gonzalo Díaz Pacheco, ambos casos por fallas en la prestación del servicio médico en la Clínica Emcosalud, originaron dos condenas contra la entidad.

Las sentencias condenatorias fueron proferidas por la Sala Tercera de Decisión Civil-Familia- Laboral del Tribunal Superior de Neiva, tras las apelaciones hechas por el abogado de las víctimas, Steve Andrade Méndez.

En ambos casos, los magistrados de la sala, hallaron responsable a la Clínica Emcosalud de los daños morales padecidos por los demandantes “a consecuencia de una defectuosa prestación del servicio médico”, señalaron.

 

‘Paralización del tratamiento…’

“Se le recrimina a las demandadas la paralización del tratamiento a que había lugar y que le habría permitido prolongar su existencia”, indicaron los magistrados al referirse a la muerte de Willinton Cardozo, ocurrida el 16 de febrero de 2006.

El hombre, quien ingresó a la clínica para una intervención, terminó adquiriendo una infección en la Unidad de Cuidados Intensivos, además de complicarse su salud por la suspensión durante varios días del medicamento Desmopresina que le había sido formulado de por vida, para controlar la diabetes insípida que padecía.

Sin embargo en la clínica le suspendió el suministro del medicamento desde el 27 de diciembre 2005 hasta el 2 de enero de 2006. “Esta situación desencadenó un desmejoramiento de su estado de salud en razón a que el medicamento era indispensable para el manejo de la diabetes insípida…”, indicaron los togados.

El no suministro del medicamento para el tratamiento de la diabetes insípida, originó que el paciente sufriera aumento en el volumen orina superior al esperado, aumento anormal de la sed, deshidratación y disminución de la presión arterial, entre otras afectaciones.  “La suspensión del suministro del medicamento incidió y determinó la falla multisistémica secundaria por la que murió. “Este hecho causó el nuevo deterioro en su estado de salud, opacando la mejoría presentada favoreciendo un desequilibrio en el funcionamiento corporal y en la persistencia de la diarrea”, señalaron los magistrados.

La complicación en el estado de salud de Cardozo, originó que fuera trasladado a la UCI, de nuevo debido a neumonía agravada por el estado de postración prolongada en el cual  se encontraba y por estar conectado a un ventilador.

“Para la sala, la suspensión del suministro del medicamento Desmopresina, si incidió en las complicaciones de salud que aquel  presentó a continuación y que implicaron su regreso a la UCI. Por lo que se le recrimina a las demandadas la paralización del tratamiento a que había lugar y que le habría permitido prolongar su existencia”, indicó la sala.

Perdió la visión

Sobre la pérdida de visión del ojo derecho de Díaz Pacheco, los magistrados manifestaron que provino de una serie de hechos desafortunados  “los cuales solo son atribuibles a la parte demandada…”.

El paciente fue operado de una cirugía de cataratas en su ojo derecho, el 30 de junio de 2007 en la Clínica Emcosalud, donde luego de algunas complicaciones postquirúrgicas fue remitido a la Fundación Oftalmológica Nacional para ser reintervenido, presentando desgarro de retina y pérdida vítrea, presuntamente como consecuencia de la primera cirugía.

Los togados señalaron en el fallo condenatorio, que según las pruebas, Díaz sufrió desprendimiento de retina con posterioridad a la cirugía de extracción de catarata que le fuera practicada. “El testigo señala que pudo ocurrir el desprendimiento porque al extraerse la catarata, no se hubiera detectado la retina y que esto sucedió tal vez en razón a que la misma catarata impide observar hacia dentro del ojo, es decir el desprendimiento pudo ser por desgarro o perforación a consecuencia de un traumatismo en la cirugía…”.

Agregaron que al paciente  no le comunicaron los riesgos que podía presentar la intervención. “No aparece prueba de que al paciente se le hubiera comunicado todos los riesgos asociados al procedimiento quirúrgico…para que fuera él quien decidiera asumirlos”.