La Nación
HUILA

“Un negocio de millones para ganar monedas”

“Un negocio de millones para ganar monedas” 1 5 agosto, 2020

El 70% de los propietarios de los vehículos de transporte intermunicipal están a punto de perder los carros debido a las deudas con los bancos. Las pérdidas económicas son alarmantes.

 

Carolina Argüello Cruz

comunidad@lanacion.com.co

Entre la espada y la pared se encuentran los propietarios de vehículos de servicio público intermunicipal debido a la crisis económica que padecen por cuenta de la suspensión del transporte.

Muchos de ellos, que se encuentran pagando elevadas cuotas de hasta $25 millones mensuales por los carros, ya están atrasados en cerca de $100 millones, por lo que podrían perderlos.

“Las entidades bancarias pueden decirle que vendan el carro para que paguen la deuda, pero hoy quién compra un vehículo que no está produciendo nada”, refirió Luis Fernando Pacheco, administrador del Servicio de Lujo de Coomotor.

Pacheco, además, explica que dadas las condiciones impuestas por el Ministerio de Transporte, las pérdidas son más grandes. Asegura que un vehículo para transporte intermunicipal de larga distancia tiene un valor aproximado de $1.200 millones; que se paga a un plazo no mayor a 60 meses. El comportamiento del mercado obedece a que el tiempo de vida útil sea de 20 años, sin embargo, cada 10 años se debe adquirir un carro nuevo por la dinámica de depreciación.

De acuerdo con Luis Fernando Pacheco, de 100 vehículos para larga distancia, 64 tienen créditos. Para mediana distancia, los que viajan a Pitalito, Mocoa o Florencia; la totalidad de los carros se están pagando porque se renovó hace 3 años el parque automotor; mientras que los de transporte urbano, 45 son nuevos y 50 ya requieren reposición.

“Un bus grande se gasta cerca de 2.500.000 mensual, uno saca el carro y en un año ya vale $30 millones menos de lo que le costó. La depreciación del carro volvió esto un negocio que si se quiere permanecer en el mercado, tiene que estar cambiando de carro cada 5 años. Por lo que cuando terminan de pagarlo, ya está para cambiarlo, así que con un crédito nuevo se remodela. Es decir, que esto es un negocio de millones para ganar monedas”.

Coomotor, en el pasado mes de marzo compró 12 buses G7 de última generación, cada uno por un valor de $900 millones, pagándose a 5 años, sin embargo, no han sido estrenados porque cuando llegaron, el país entró en confinamiento.

“Esos carros tienen cuotas de $23 millones, por lo que ya están en mora hasta en $90 millones cada uno. Hay gente que está totalmente estallada. El panorama es realmente desolador”.

Urbanos

Si fijamos la mirada a los vehículos de servicio urbano la situación no es nada diferente. El valor del carro oscila en $240 millones, asumiendo créditos por valor de $180 millones que a escala de 3 meses son $13 millones de deuda, aproximadamente.

“Si multiplicamos esa cifra por todo el número de vehículos que hay, no solamente en Coomotor sino en todas empresas de transporte en Colombia, estamos ante una cifra lamentable que ni siquiera me atrevo a calcular”, aseveró Pacheco.

Gastos

Explicó que cada carro tiene a su disposición dos conductores y una azafata; el primer mes a ellos se les pagó común y corriente; sin embargo, el nulo flujo de ingresos mensuales tiene en jaque a todas las empresas de transporte.

Por ejemplo, un conductor en Coomotor se gana $2 millones, por 2 son $4 millones; más la azafata que se gana $1.500.000, son $5.500.000. Adicionalmente, la seguridad social que son $300.000 por persona, además $100.000 de parqueadero, $120.000 de wifi y promediando son $700.000 en pólizas de seguros. Pacheco asegura que un vehículo pierde mensualmente $25 millones y en total ya son más de $400.000 millones.

“Solo en esos 12 carros G7 que le comenté, la deuda ya es una cifra cercana a los mil millones de pesos”, puntualizó.

El sector transportador guardaba la esperanza de que hoy primero de julio el Gobierno Nacional le permitiera retomar sus actividades, sin embargo, no fue así. Mientras la zozobra e incertidumbre aumenta, los gastos fijos también se incrementan. El gremio espera pronto una salida para la crisis o de otro lado, estarán cerca a desaparecer.