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Una mirada hacia la familia Propósitos para el 2019

Una mirada hacia la familia Propósitos para el 2019 1 15 agosto, 2020

Consuelo Serrato de Plazas

¿Tienes ya preparada la lista de buenos propósitos para el año que se aproxima?

Con la llegada del nuevo año nos impregnamos de ciertas condiciones humanas que sin duda ofrecen beneficios a nuestra existencia: Fe y optimismo. Quizá porque representa el advenimiento de un vivificante amanecer de cara a un futuro esperanzador cargado de bienestar, crecimiento personal, oportunidad para renovar propósitos, estímulo para continuar luchando por hacer realidad sueños e ilusiones y por qué no fuerza para superar las adversidades. Parodiando a la escritora Helen Keller «el optimismo es la fe que conduce al logro; nada puede realizarse sin esperanza».

Establecer propósitos en la vida supone un reto personal y confiere mayor sentido a nuestra existencia a tiempo que refuerza la autoestima y nos colma de sentimientos positivos. En suma es una práctica eficaz que conduce a orientar nuestros esfuerzos hacia los objetivos propuestos en la búsqueda por alcanzar los anhelados sueños.

En efecto con la llegada del nuevo año es habitual que tales empeños estén relacionados con motivaciones personales. Desde esa línea de reflexión cabría preguntar si ¿en alguna ocasión te has trazado metas al inicio del año? De ser así ¿Cuántas de ellas has hecho realidad y cuántas se han se han quedado en el camino? Pues te cuento que dentro del top 10 el lugar más destacado se lo lleva el bajar esos kilitos de más y lograr el peso ideal. Seguido de alcanzar un estilo de vida más saludable. Ahorrar un porcentaje del salario. Pasar más tiempo con la familia. Hacer más deporte. Quejarnos menos. Bajarle al estrés. Leer más o encontrar pareja. En fin resultan innumerables las listas de propósitos.

Pues bien.  Es hora de comprometernos con nosotros mismos y ser consistentes en el empeño para no caer en el «síndrome de la buena esperanza» el cual surge cuando nos comprometemos con una meta pero a la hora de la verdad no la cumplimos. Quizá porque la lista de propósitos suele ser interminable y ello hace que con facilidad fracasemos en el intento. Por ello es necesario plantearnos metas alcanzables y motivadoras. Perceptibles en el tiempo y por supuesto realistas pues a la postre las expectativas se irán alejando de la realidad y solo nos quedarán frustraciones.

Mi invitación va dirigida a que te fijes un plan de acción que conduzca a orientar tus esfuerzos en la búsqueda por hacer realidad tales propósitos los que a base de  persistencia y tenacidad seguro lograrás alcanzarlos. ¡Ánimo que sí se puede! y por ningún motivo se te ocurra claudicar pues como ilustradamente lo expresara Benjamín Franklin «deja que cada nuevo año encuentre a una mejor versión de ti mismo». ¡Para todos un venturoso año 2019!