La Nación
Una reforma vergonzosa 1 2 diciembre, 2022
COLUMNISTAS OPINIÓN

Una reforma vergonzosa

Un periodista huilense me envío un texto de un presunto proyecto de ley para reformar al sistema de salud, que según sus fuentes provenía del ministerio de salud.
Después de leer el texto le pregunté al comunicador acerca de la certeza de su origen, reiterándome que provenía del propio ministerio. Como era difícil creer que un documento que contenía tantos despropósitos tuviera origen en dicha entidad realice indagaciones por mi cuenta, enterándome que es un texto que se mueve en el gobierno nacional, promovido por la propia ministra y liderado por dos gremios de profesionales de la salud.
Un directivo de uno de esos gremios confirmó su participación en el proyecto, asegurándome que venían trabajando en el texto hace varios años.
La somera revisión de la supuesta reforma evidencia que dos temas serían inconstitucionales: el primero, para modificar el sistema general de participaciones (SGP) se requiere una ley orgánica; el segundo, por cuenta de la denominada “libre empresa” no es posible ordenar al sector privado como debe contratar sus empleados, lo cual aunque se encuentra regido por el código sustantivo del trabajo, permite que cada compañía libremente contrate sus colaboradores sin que le sea dado al estado inmiscuirse en ello.
El proyecto es además incoherente cuando se refiere a un sistema de seguridad social en salud, pero el funcionamiento es como sistema nacional de salud, en el cual no hay ningún tipo de aseguramiento, dedicando gran parte del articulado a establecer como se coordinaría y pagaría la prestación de servicios de salud a través de unos fondos territoriales.
De otro lado, crear un consejo nacional de seguridad social en salud con 37 miembros es aceptar de antemano que no va a operar, puesto que funcionar con tal número de personas es prácticamente imposible.
Para el financiamiento no se proponen modificaciones, las cotizaciones para el régimen contributivo, y los impuestos para el régimen subsidiado, con una particularidad, que no habría afiliación, con la sola cédula se podría acceder al sistema, generando un desestimulo para cotizar.
Sobre el manejo y operación del sistema proponen la creación de una gran burocracia a nivel nacional y territorial, sumada a un sinnúmero de comités que darían aprobación a procesos de funcionamiento y pago de servicios.
En resumidas cuentas, aunque el proyecto no es oficial da pena ajena, parece estar escrito por unos analfabetos del sistema de salud, tal vez con buenas intenciones, pero que no saben de dónde vienen, ni mucho menos para donde van.
Es verdaderamente delicado y peligroso que la salud se encuentre en manos de semejantes personajes.
garcia.francisco@javeriana.edu.co