La Nación
Villa Claudia 1 30 junio, 2022
COLUMNISTAS OPINIÓN

Villa Claudia

La zona rural del oriente de Neiva, particularmente el corregimiento de Río Ceibas ha consolidado una importante oferta de actividades lúdico recreativas combinadas con la vivencia de la transformación de café, cacao y frutas en productos alimenticos listos para el consumo de visitantes, turistas y de la comunidad en general. De manera complementaria se ha creado el soporte de servicios para la confortabilidad y seguridad del turista, entre ellos, el alojamiento, la alimentación, el transporte y la guianza.

Es así como, en la zona de Cinco Veredas, en el entorno de las instalaciones  de Agromesón,  se ha puesto  en operación el alojamiento rural Villa Claudia, una hermosa casona de estilo colonial de tierra fría, con capacidad para alojar confortablemente treinta huéspedes; la casa se erigió en el centro de un hermoso jardín que se destaca por el contraste de la amplia gama de verdes del follaje con la variedad de colores, formas  y tamaños  de sus flores, un estancia cuyo recorrido puede tomar más de una hora; seguidamente los muros y corredores perimetrales de la casa soportan un anticuario nutrido con elementos decorativos y utilitarios de pasadas generaciones, trayendo a la memoria las épocas donde las maquinas se movían con el esfuerzo humano, hoy de admiración por los jóvenes que disfrutan de la automatización y los desarrollos tecnológicos, surgen allí, recuerdos de modistas famosas, arrieros reconocidos por la pericia en el manejo de las recuas de animales de carga y bovinos; sin desconocer la presencia de los instrumentos musicales de todo tipo, con ellos, bien se podría improvisar en cualquier momento un pichinche.

El paisaje también resulta esplendoroso, al occidente se observa en valle del río Magdalena destacando la presencia de la ciudad de Neiva, por supuesto en la noche luce mejor inspirando largas veladas y tertulias, que animan a la ingesta de bebidas calientes como el café, el agua de panela o un vino de Cerro Gordo para mitigar el frío; al oriente se contempla la imponente cadena montañosa de la Cordillera Oriental, en cuyas estribaciones nacen los ríos Las Ceibas y el Fortalecillas.

Para quienes gustan de los autorretratos, se han implantados varios elementos que le dan rienda suelta a la imaginación, entre ellos, columpios y sillones enmarcados en bellos escenarios paisajísticos. La cocina autóctona campesina satisface los más exigentes paladares, bocados que se presentan en un amplio comedor donde se disfruta del permanente contacto con la naturaleza. Se resalta que se han construido varios tramos de placa huella permitiendo un fácil y seguro acceso a la finca apoyado con señalética temática de este tipo de emprendimientos. Por supuesto, desde villa Claudia se pueden visitar los emprendimientos cafeteros, cacaoteros, vinícolas y el disfrute de las caminatas por los senderos ecológicos.